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Aragón

perspectivas 2021

Natividad Fernández Sola: "Solo cambiando el modelo productivo podremos ganar peso específico en la UE"

Natividad Fernández Sola, catedrática de derecho internacional, cree que España debe hacer un esfuerzo para no perder comba dentro de una Europa que pierde protagonismo frente a China y EE. UU.

Natividad Fernández Sola, en la facultad de Derecho.
Natividad Fernández Sola, en la facultad de Derecho.
Oliver Duch

Recién aterrizada en Zaragoza después de una fructífera estancia en Washington, Natividad hace balance de los comicios presidenciales en Estados Unidos y resta optimismo frente a quienes creen que el cambio de mandatario supondrá una nueva etapa en la diplomacia, las relaciones internacionales y el comercio

Biden acaba de derrotar a Trump y los más atrevidos hablan de cambio de paradigma tanto dentro del país como a nivel internacional. ¿Estamos ante un nuevo escenario?

Me parece muy exagerado utilizar esos términos. No deja de ser un evento nacional, algo lejano a un cambio de paradigma y hasta de ser un cambio grande en el sistema internacional. Va a haber más cambios en las formas que en el fondo y está por ver de quién se rodea Biden, que pertenece al ala moderada de los demócratas. Eso sí, debe quedar claro que los intereses internacionales de Estados Unidos, gobierne quien gobierne, son los mismos, aunque se defiendan de forma distinta.

En Aragón, en concreto entre los productores de aceite, hay esperanza por un cambio de talante respecto a los aranceles.

No es una cuestión de talante, sino de intereses del propio país. No creo que haya grandes cambios. El nuevo presidente va a lidiar con severos problemas internos, como una gran división política, la covid, el supremacismo o la economía como para pensar en el exterior. En Europa tendemos a mirarnos el ombligo, pero no somos la prioridad de EE. UU.La Administración entrante no va a comenzar el mandato atacando los intereses de los agricultores de California y Florida.

Miremos al futuro. Reino Unido ultima su salida de la UE y deja espacios de poder que puede ocupar España.

Tras el ‘brexit’, en España se lanzaron las campanas al vuelo y se pensó que pasaríamos a liderar ciertas políticas. Y resulta que casi nos van a llamar la atención como a Polonia porque no garantizamos la independencia del poder judicial, rozamos la censura… De seguir así, me esperaría una amonestación de la UE más que entrar en el eje de los países líderes de la UE.

¿Y qué pasos debería seguir el Gobierno?

Sin credibilidad no vas a entrar en un núcleo duro ni blando de la UE. Sin ella se perciben las debilidades, y cuando eso ocurre no surgen aliados. Y si otro país, como Holanda, puede pasar por delante, lo hará.

¿Será 2021 un año en el que los movimientos populistas pierdan fuelle o se verán reforzados?

En Europa todavía no los hemos comprendido de forma global. Tenemos que darnos un golpe fuerte para ver a qué nos enfrentamos. Desde 2008 se ha producido una fractura social, un debilitamiento de las clases débiles y un fortalecimiento de las pudientes. La pandemia no mejora la situación. Esto alimenta los populismos porque un sector de la población no se ve representado. En las zonas de interior de EE. UU., la gente votó a Trump porque había perdido el trabajo y se quedó marginada, llegó un ‘outsider’ a decirles cosas lindas y captó su voto.

China parece la única potencia inmune a todo tipo de crisis.

Se extiende por la vía económica, sin pegar un tiro, comprando deuda y haciendo inversiones por las que los países pasan a depender de ella. En el caso de la UE, las inversiones buscan degradar nuestro modelo social, los derechos laborales... Esa degradación puede afectar al sistema político. Y eso sería muy peligroso.

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