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Aragón

emprender en tiempos de covid

"Nuestra única preocupación ha sido alguna factura que tardaron en pagar"

DC Vertical es la empresa de Constantin Bancila y Daniel Ursa, que arrancó el pasado mes de febrero, tiene en la calidad su objetivo y su lema.

Constantin Bancila (37) y Daniel Ursa (30).
Constantin Bancila (37) y Daniel Ursa (30).
Heraldo

La historia de Constantin Bancila (37) y Daniel Ursa (30) se corresponde con la de otros muchos emprendedores que, como ellos, en un momento dado decidieron lanzarse a la piscina de crear un negocio con el objetivo de enfrentarse a nuevos retos y, sobre todo, de superarse a sí mismos. Sin embargo, en el caso de estos trabajadores de la construcción procedentes de Rumanía, se unen otra serie de factores como son la pasión por su trabajo, un alto nivel de exigencia y una premisa: “No tener que repasar nada porque sale perfecto a la primera”. Todo esto sin contar el contexto provocado por la crisis de la covid-19.

Bancila llegó a la capital aragonesa hace 18 años, y aprendió a trabajar en la instalación de placa de yeso laminada, más conocida como pladur, junto a su hermano, quien le introdujo en el oficio. “Fui pasando por varias empresas del sector de la construcción hasta 2008, cuando me vi obligado a cambiar de oficio debido a la crisis”, rememora.

Su cuñado, Ursa, llegó a la capital aragonesa con 14 años, aquí estudió fotografía, aunque al final la vida le llevara por otros derroteros. “Era joven y necesitaba dinero, y en la construcción por aquel entonces se ganaba bien. Además, comencé a trabajar en las alturas haciendo trabajos verticales y como siempre me había gustado mucho escalar poco a poco se convirtió en el trabajo perfecto para mí”, reconoce.

DC Vertical está especializada en proyectos en altura.
DC Vertical está especializada en proyectos en altura.
Heraldo

Casualmente, la vida les unió hace una década. Por eso, cuando en Navidad surgió la idea de montar algo juntos, ambos vieron que era el momento perfecto de crear un proyecto común. “Tras tantos años en el sector, al final vas haciendo tu agenda y dándote a conocer, por eso es tan importante hacer las cosas bien”, asegura Bancila.

“Ofrecemos resultados de calidad y un trabajo bien hecho. Prefiero tardar un día más en acabar un proyecto que tener que volver a rehacer algo”, señala Ursa, que afirma que la perfección es una de sus mayores premisas.

Además, en este caso, ambos han optado por un emprendimiento a fuego lento bajo el nombre de DC Vertical, proyecto integral de reformas que comenzó a dar sus primeros pasos el 11 de febrero de 2020, un mes antes del confinamiento. “Al estar considerados como servicio mínimo no nos afectó tanto como a otros sectores. En ningún momento hemos tenido miedo o dudas, solo alguna preocupación por alguna factura que tardaron tiempo en pagar”, reconoce Ursa.

Por otro lado, destaca que durante los meses protagonizados por la crisis del coronavirus, se ha producido un auge en la demanda de pequeñas obras y reparaciones: “La gente ha estado más tiempo en casa, confinada, y quizá eso les ha hecho pensar en aquellas mejoras que nunca tenemos tiempo de hacer por nuestro ritmo de vida”.

“Estamos muy seguros de nuestro trabajo y eso se transmite al cliente. Hasta la fecha lo que más nos ha funcionado ha sido el boca-oído”, advierten. Y es que, su prioridad, es la satisfacción del cliente final, algo que, en su opinión, se ha desatendido mucho en los últimos años por parte del sector. “Una de las mejores cosas que existen es pasar por un local o espacio que has habilitado y sentirte orgulloso del resultado”, admite Bancila.

“Allá donde esté el trabajo”

Teruel, Calatayud, Zaragoza capital… en pocos meses estos emprendedores han llevado a cabo trabajos en varios puntos de la geografía aragonesa: “Vamos allá donde esté el trabajo”. “De momento estamos los dos solos, pero nos gustaría poder contar con algunos trabajadores a medio plazo. No tenemos prisa, queremos hacer las cosas bien desde el principio”, advierte Ursa.

Constantin Bancila reparando un techo
Constantin Bancila reparando un techo.
Heraldo

Además, gracias a la combinación de sus conocimientos, aseguran que cubren todo tipo de reformas, tanto en interior como exterior: “Hacemos un poco de todo, desde impermeabilizaciones de tejados hasta reparaciones de techos o baños de diseño. Podemos hacer todo lo que nos pidan”.

Para hacer realidad su sueño, Bancila y Ursa contaron con el apoyo del servicio Sacme de la CEOE en Aragón, que les sirvió para sentar las bases del proyecto: “Desde el primer momento nos han ayudado en todo y logramos hacer un proyecto en condiciones. Su ayuda fue indispensable para darle forma a nuestra idea”. 

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