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Solo cuatro balnearios de Aragón han abierto sus puertas este verano

Los complejos de Paracuellos de Jiloca, La Virgen en Jaraba, Alhama de Aragón y Panticosa ofrecen servicios termales al público. Los seis restantes complejos que cuenta la Comunidad permanecen cerrados y ya piensan en una apertura en 2021.

Foto de Alhama de Aragón
Foto de Alhama de Aragón
Laura Uranga

No todos los balnearios aragoneses han abierto sus puertas este verano ni tampoco tienen prevista una apertura cercana. “Este año lo vemos imposible”, asegura José María Franch, director del balneario Vilas del Turbón, localizado en la comarca oscense de La Ribagorza. Este complejo es uno de los seis balnearios que no ha vuelto reabrir tras el cierre de marzo, a pesar de haber trabajado en su reapertura y de contar con unos importantes gastos fijos de mantenimiento de los centros termales.

Y es que la incertidumbre provocada por los rebrotes y un número de reservas poco halagüeño fueron los detonantes de que algunos de estos establecimientos no hayan recibido a público. “Habíamos confeccionado un protocolo, teníamos comprado el material necesario para asegurar la protección del personal y de los clientes y nos habíamos esforzado para que nuestro balneario fuese un sitio seguro, por ejemplo, estableciendo aforos. Pero, el aumento del número de casos en Aragón generó incertidumbre entre los clientes, y ya contábamos con una reservas muy flojas de cara a julio, así que decidimos no abrir”, detallan desde la dirección del balneario El Paraíso, ubicado en la localidad turolense de Manzanera, otro de los complejos que continúa cerrado y que ya da por finalizada su temporada. “Nosotros solemos abrir desde abril hasta noviembre”, anotan desde El Paraíso. “Por eso, ya pensamos en 2021 y ojalá se den las condiciones para poder adelantar la apertura a marzo”.

El balneario Sicilia y Serón, emplazados en el municipio zaragozano de Jaraba, el de Termas Pallarés, en Alhama de Aragón, y el de Ariño son los otros cuatro complejos que tampoco han abierto sus puertas y que, como especifican en sus páginas web, "continúantrabajando para poder reabrir sus puertas lo antes posible”. A estos se unen el cierre del histórico edificio del hostal Baños de Benasque, porque no reunía las condiciones necesarias según sendos informes de Sanidad y Turismo y la entrada en concurso de acreedores del balneario de Segura de los Baños

Foto de archivo de las instalaciones del balneario de Vilas del Turbón durante el estado de alarma
Foto de archivo de las instalaciones del balneario de Vilas del Turbón durante el estado de alarma
J. M. F.

Los que están abiertos, “sin incidencias”

Sin embargo, ha habido cuatro balnearios en Aragón que sí han podio ofrecer servicios termales y, como indica Ramiro Pérez, desde el balneario Paracuellos de Jiloca. Este, junto con el de La Virgen en Jaraba, el de Alhama de Aragón y el de Panticosa, “no ha habido ninguna incidencia en todo este tiempo”. Concretamente, este balneario zaragozano abrió el 1 de julio y la ocupación ha sido de alrededor del 60% durante el verano: “Julio fue más complicado, pero en agosto se animaron las reservas”, apunta el mismo. “A pesar de que no ha habido el mismo número de clientes, la apertura nos ha servido para mitigar el efecto del cierre y también para mantener el empleo en la zona, puesto que hay puestos de empleo clave que luego pueden resultar complicado poder volver a cubrir”.

"A pesar de que no ha habido el mismo número de clientes, la apertura nos ha servido para mitigar el efecto del cierre y también para mantener el empleo en la zona"

“Digamos que los números de julio y sobre todo los de agosto nos han servido para cubrir los importantes gastos de mantenimiento de las instalaciones y dar trabajo a nuestros empleados”, afirma Javier Zarzosa, desde el balneario La Virgen. “Sin embargo, si en verano hemos rondado el 60% de la ocupación, en septiembre estamos alrededor del 33% y es que el perfil de cliente, mayor de 55 años, que suele llenar los balnearios entre semana, sobre todo en estas fechas, no está viniendo por miedo, pero también por una cuestión económica”, indica el mismo. “Y es que los programas de termalismo del Imserso se han paralizado y aunque nosotros hemos creado unos paquetes muy beneficiosos para mayores de 55 años, no están viniendo de la misma forma. De hecho, en este verano nuestro perfil de cliente ha cambiado muchísimo y ahora se encuentra en la franja de edad entre 25 y 55 años”.

La misma sensación han tenido en el balneario de Paracuellos del Jiloca: “La puesta en marcha de ofertas de estancias a precios similares para estas personas ha provocado que algunos se hayan animado a venir, pero no como otros años. Sí que es cierto, sin embargo, que los que han venido, han repetido al ver que se cumplen todas las medidas y que somos sitios seguros”.

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