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Aragón

horticultura

"Hay que transmitir el saber a las siguientes generaciones"

Ángel Rotellar es uno de los hortelanos que forman parten del proyecto ‘Embajadores de la Biodiversidad’ puesto en marcha por el CITA.

Ángel Rotellar siempre ha cultivado su propio huerto con semillas de gran calidad.
Ángel Rotellar siempre ha cultivado su propio huerto con semillas de gran calidad.
A.R.

Con apenas ocho años recién cumplidos, Ángel Rotellar ya ayudaba a su padre a vender las hortalizas que cultivaba en sus campos y que diariamente bajaban en un carro desde su pueblo hasta los puestos de venta del Mercado Central de Zaragoza, todas las mañanas, a primera hora del día, para que el género llegara bien fresco a los futuros compradores.

El campo has sido y es su gran pasión. Desde muy joven y hasta que cumplió los 27 años, el sector primario fue su ocupación principal, pero, a partir de esa edad, este vecino de Villafranca de Ebro, aunque nacido en Monzalbarba (Zaragoza), tuvo que compatibilizar su pasión por las tierras con su trabajo a jornada completa en una industria de la zona.

"Tuve que empezar a trabajar durante toda la semana, pero no me olvidé del campo en ningún momento, todo lo contrario. Yo siempre les digo a mis hijos que el día tiene 24 horas para todo el mundo, ocho para dormir, ocho para trabajar y el resto para dedicarlas a lo que te guste y te proporcione alguna satisfacción. En mi caso siempre he dedicado esas horas a mis tareas agrícolas, primero cultivando árboles frutales y, más tarde, tras mi jubilación, centrándome exclusivamente en el huerto, que es mi gran pasión, el sitio donde más a gusto me siento", apunta.

Tal vez por esta razón, y por su interés en mantener y conservar semillas de calidad, Ángel Rotellar ha sido uno de los hortelanos de Aragón seleccionados dentro del proyecto ‘Embajadores de la Biodiversidad’, que ha puesto en marcha el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología y el Ministerio de Ciencia e Innovación.

Proyecto investigador

Una iniciativa que tiene como objetivo recuperar y estudiar la siembra de semillas en Aragón que, por diferentes razones, se han dejado de cultivar en sus lugares de origen.

Los participantes del proyecto ‘Embajadores de la Biodiversidad’ serán los encargados, además, de ayudar a la sociedad a entender y conservar el entorno convirtiéndose en ‘Embajadores de Semillas’. Los seleccionados contarán con los recursos necesarios para que puedan realizar la siembra y evaluar su evolución y estarán en contacto continuo con personal científico y de apoyo a la investigación del CITA.

"Me parece una experiencia muy interesante, porque es muy importante transmitir el saber de generación en generación. Yo lo he intentado hacer con mis hijos y ahora lo hago con mi nieto Beltrán, quien desde que era bien pequeño me ha pedido semillas para plantar en macetas y ver cómo iban creciendo. Hoy en día, mucha gente no le da importancia a las faenas del campo, pero es un sector clave y hay que valorarlo. El proyecto del CITA es muy bonito porque tiene un gran valor guardar las semillas y conservarlas y que luego la gente sepa en qué momento hay que plantarlas, cuándo se recolectan y otros muchos aspectos relacionados con el mundo de la horticultura", afirma.

En este sentido, Ángel insiste en la importancia de una selección previa de las buenas semillas para lograr luego unas hortalizas de calidad, que no solo destaquen por su sabor, sino también por su aspecto físico, rasgo al que hoy en día los consumidores le dan una gran importancia.

En su caso, este proceso selectivo lo lleva haciendo toda su vida. "El campo es mi pasión y siempre me ha gustado cultivar semillas de calidad, siguiendo el ejemplo de mi abuelo, quien elegía siempre las mejores. Él era muy cuidadoso con las hortalizas que seleccionaba como simiente y luego podía presumir entre sus vecinos de cultivar unos productos que eran la envidia de todo el mundo, por su estética y también por su sabor. Yo intento hacer lo mismo en mi huerto", señala Ángel, quien en su terreno de más de 2.000 metros cuadrados tiene hortalizas durante todo el año.

Banco de Germoplasma

Ángel Rotellar conserva, además, muchas semillas en su domicilio y otras tantas las ha cedido al Banco de Germoplasma Hortícola del CITA, que con esta propuesta está repartiendo entre los participantes del proyecto semillas de habas, bisaltos, tomates, lechugas, cebollas, melones y pimiento, según su situación geográfica, para que estudien el comportamiento de estos cultivos en sus zonas.

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