Despliega el menú
Aragón

accidentes

La N-II se ha cobrado 25 vidas en accidentes de tráfico en los últimos seis años

El año pasado murieron seis personas en esta carretera nacional, en Peñalba, Candasnos, Pina de Ebro y La Almolda, y otras 16 fallecieron entre 2014 y 2018. Una colisión múltiple este martes en el tramo sin desdoblar de Osera de Ebro se ha saldado con tres muertos.

El accidente se ha producido en la N-II pasadas las 8.00 a la altura de Osera de Ebro.
El accidente de este martes en la N-II se ha producido pasadas las 8.00 a la altura de Osera de Ebro.
Toni Galán

Veinticinco personas han perdido la vida en los últimos seis años en la N-II a su paso por Aragón, una peligrosa vía para la que desde hace años numerosos colectivos y pueblos por los que transita piden sin éxito su desdoblamiento. Los tres muertos que se ha cobrado este martes un choque frontal entre dos camiones y un coche, ocurrido en un tramo sin desdoblar a la altura de Osera de Ebro, vuelven a engrosar esta trágica estadística.

El año pasado, un total de 6 personas fallecieron en cuatro siniestros de circulación registrados en la N-II, en los términos municipales de Peñalba, Candasnos, Pina de Ebro y La Almolda. Además, otras 16 fallecieron en este eje viario entre 2014 y 2018.

Los muertos de tráfico en las carreteras de la Comunidad descendieron durante 2019 un 15%, el tercer mejor registro de la década, pasando de 64 víctimas mortales a 54. La entrada en vigor de la reducción del límite de velocidad a 90 Kilómetros por hora en las carreteras de dos carriles, que se puso en marcha a principios de 2019, coincide con esta sensible disminución, aunque hay que tener presente que 38 de los fallecimientos se produjeron en estos tramos.

No obstante, el balance de 2019 y el accidente de este martes vuelven a dejar patente, una vez más, que la N-II junto a la N-232, continúan siendo la cruz de la moneda, ya que en 2019 se dejaron la vida en ellas 9 personas (6 en la N-II), prácticamente las mismas que en 2018, cuando los decesos fueron 10. 

En el caso de la N-II el reivindicado desdoblamiento parece lejano y todo apunta a que habrá que esperar a que en el verano de 2021 se liberalice por fin la autopista de Barcelona (AP-2), que discurre paralela. El desdoblamiento contribuiría a erradicar los adelantamientos ocupando el carril contrario y, con ellos, los choques frontales.Los alcaldes de la zona vienen también reclamando que se adopten medidas de seguridad para que se reduzca la velocidad de los camiones y turismos.

Más esperanzadora es la situación de la llamada carretera de Logroño, donde ya se trabaja para convertir en autovía el tramo de 30 kilómetros que discurre entre las localidades zaragozanas de Figueruelas y Mallén. Hay que lamentar que el ritmo de los trabajos es más lento del previsto y deseable.

Etiquetas
Comentarios