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Aragón

entrevista

Víctor Viñuales: "Hay un ejército despertando contra el cambio climático"

El director de Ecodes ha estado presente en la Cumbre del Clima de Madrid y durante dos semanas ha intervenido en once mesas redondas y charlas

El director de Ecodes, ayer en la Cumbre del Clima.
El director de Ecodes, ayer en la Cumbre del Clima.
Enrique Cidoncha

Ha vivido en primera persona la Cumbre del Clima que ahora termina. ¿Hay esperanza?

Los gobiernos no están a la altura de lo que la ciencia nos dice que habría que hacer y de lo que la sociedad demanda, sobre todo los jóvenes. La ONU busca el consenso, y a veces tiene que hacerlo con países que no quieren acuerdos porque tienen intereses distintos. Pero sí, hay signos de esperanza.

¿Cuáles son esas señales, más allá de Greta Thunberg?

Allí donde los gobiernos titubean, hay una activación de la sociedad civil, las empresas, universidades, inversores… Una gran enseñanza que sacamos de aquí es que no podemos dejar solos a los gobiernos, porque por intereses particulares o electorales no están a la altura.

¿Entonces nota que algo se mueve contra el cambio climático?

Estoy esperanzado porque hay un gran ejército superpotente que está despertando. Pese a las diferencias entre los países, las lenguas o las culturas, estamos convencidos de que tenemos un problema común que solo se resuelve cooperando entre todos. La sequía de California no se resuelve en California, porque igual depende de la Amazonía.

¿Sirven realmente estas cumbres? ¿Se acaba cumpliendo lo que allí se aprueba?

Sin duda ayudan a que cambien las cosas, el problema es el ritmo del cambio. Las empresas financieras reorientan sus inversiones hacia inversiones verdes. Y se tendrá que cumplir, porque quien no esté en esto, tendrá dificultades económicas.

Si los países más contaminantes no se comprometen, ¿los esfuerzos del resto son realmente efectivos?

Europa representa un 10% de las emisiones mundiales. Pero debe liderar la lucha por dos razones. Primero por las oportunidades de la economía y del empleo: quien no vaya hacia allí, perderá. Y segundo porque hay que usar los acuerdos comerciales para presionar a otros gobiernos. No tiene sentido que haya países que sean gorrones climáticos y no hagan sus deberes.

Ahora sí hablamos de Greta: ¿cómo valora su figura? ¿Los amores y odios que levanta pueden tener efectos negativos?

Un incendio no lo provoca el rayo, sino el grado de humedad del bosque, la temperatura... Greta ha suscitado una movilización mundial. Pero lo ha conseguido porque hay un reconocimiento general de que les estamos robando el futuro a los niños y los jóvenes, que son inocentes. El discurso de Greta subraya esta injusticia climática, que no dejamos planeta para las generaciones venideras.

A un aragonés medio, ¿cómo le está afectando el cambio climático en su día a día?

Si es agricultor, lo percibe claramente. Hace dos años, en Zaragoza ‘apedregó’ tres veces. Eso significa que cuando va a hacerse un seguro, las compañías ponen una prima más alta porque hay más riesgo. En la Zaragoza urbana se vio hace dos años que un viento enorme tumbó 300 árboles. Los fenómenos climáticos extremos se van a multiplicar. Las sequías se van a agravar. Las vendimias se adelantan casi un mes… hay un montón de signos.

Aragón va por delante o por detrás en la lucha contra el cambio climático.

Todos vamos retrasados. Aragón y todos. En el cambio climático hay dos ligas, los grandes emisores y las emisiones difusas, las que hacemos las personas con nuestros coches, por ejemplo. Ahí hay que cambiar.

¿Qué podemos hacer cada uno de forma individual?

Primero tenemos que asumir nuestra responsabilidad. En el medio rural se dice que la calle estaría limpia si cada uno barriéramos nuestro trozo de acera. En un país como China, su acera es enorme, pero cada persona tiene su trocito. Y cada persona puede hacer muchas cosas.

¿Por ejemplo?

No comer carne un día a la semana, reducir el desperdicio alimentario, viajar menos en avión, hacerlo más en transporte público, utilizar más las dos piernas para andar, acabar con el extraconsumismo estrafalario... Tenemos que replantearnos los valores.

¿Cree que ese ejército del que hablaba antes está realmente concienciado en que tiene que afrontar acciones de este tipo?

Este ejército tiene un poder enorme, pero no lo sabe. Puede comprar a una u otra empresa, invertir en uno u otro producto financiero, en uno u otro banco... Es un ejército durmiente, pero que está despertando en todos los países. Nosotros lanzamos una iniciativa de plantación colaborativa, que hemos expuesto en la cumbre, y ya hemos reunido la plantación de 390.000 árboles.

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