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Aragón

Medio ambiente

La flora exótica también ‘invade’ Aragón

No solo se extiende la lista de especies invasoras de la fauna: 10% de las plantas de la Comunidad son originarias de otros países.

La lista de especies invasoras de la fauna en Aragón no para de aumentar. La última fue la almeja asiática, que se sumó al caracol manzana, el mejillón cebra o la tortuga mordedora. Pero también la flora es víctima de la llegada de nuevas plantas que no son bien recibidas por las autóctonas. De hecho, casi un 10% de flora de la Comunidad aragonesa está constituida por especies alóctonas, es decir, que son originarias de otro país, según los datos que maneja el Gobierno de Aragón. Concretamente, se han contabilizado 313 especies de plantas exóticas que en algún momento se han asilvestrado. Eso sí, no todas ellas “manifiestan un carácter invasor”. Tan solo un 24% de estas lo hacen, de las que 47 especies son consideradas como malas hierbas desde un punto de vista agrícola; y únicamente "17 especies son calificadas como transformadoras, es decir, capaces de transformar el ambiente y la comunidad en la que viven”. Una gran parte de las especies exóticas nunca llegan a ser invasoras porque no se adaptan al nuevo ambiente, pero una pequeña parte sí lo hacen, encontrando un nuevo lugar donde establecerse.

El lilo de verano, la hierba de la Pampa, el ailanto o la chumbera son algunas de las plantas exóticas, incluidas en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras, que indica que está prohibido el uso y comercialización de las mismas, y que están presentes en la Comunidad aragonesa. Es por ello que el departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón ha realizado diversas actuaciones en la región para eliminar esta flora exótica invasiva. Así, durante este ejercicio se ha trabajado en áreas donde ya se había actuado, debido a que “los métodos de eliminación utilizados en ningún caso son definitivos, bien por los posibles rebrotes o bien por el importante legado de semillas que han dejado estas plantas en su camino”.

Pero, ¿cómo han llegado a la Comunidad aragonesa? La jardinería y la agricultura han sido las responsables de la introducción de más de la mitad de estas especies alóctonas, pero como aseguran desde el Gobierno de Aragón, la mayoría de estas no representa ningún problema ambiental y muchas son fundamentales para la producción agrícola, como el maíz o la patata. El aumento de la presencia de estas especies fue sostenido desde 1870 hasta 1980, aunque fue a partir de ese año en el que se produjo un incremento notable, ligado especialmente a la elevada entrada de especies procedentes de la jardinería. 

Pero a estas dos vías de llegada se unen las plantas que han entrado de forma involuntaria, gracias al auge del transporte de personas y mercancías por todo el mundo.

En esta ocasión, las especies de flora contra las que se han actuado fueron introducidas debido a su uso ornamental. Es el caso de los 1.800 ejemplares de lilo de verano, también conocido como arbusto de las mariposas (Buddleja davidii), que se han eliminado en tramos de río de varios municipios oscenses pertenecientes a las comarcas de la Jacetania, Sobrarbe y la Ribagorza; y en la localidad de Los Fayos, en la provincia de Zaragoza. Además, de los ejemplares plantados en ajardinamientos del Valle de Echo, Sallent de Gállego, Panticosa y Broto que, como destaca el Gobierno de Aragón, no solo ha contado con “la buena disposición de los ayuntamientos” de dichas localidades, sino que estos “constituyen los focos iniciales” de este arbusto caducifolio originario de China central y del Tíbet.

La hierba de la Pampa (Cortaderia selloana), originaria de América del Sur, es otra de las especies contra la que se ha tenido que actuar, puesto que aunque se pensaba que estaba controlada en Sariñena, ha vuelto a proliferar principalmente en el entorno de La Laguna y en el río Flumen. También, se está extendiendo, de nuevo, explica el Gobierno de Aragón, por las laderas cercanas a Monzón, a pesar de que en la ribera del Cinca ha logrado controlarse. El principal problema es que “la hierba de la Pampa dificulta el pastoreo”, entre otros problemas de tipo alérgico.

Un total de 700 ejemplares de ailanto (Ailanthus altissima), falsa acacia (Robinia pseudoacacia), acacia de tres espinas (Gleditsia triacanthos) y arce negundo (Acer negundo) se han eliminado en los sotos del río Cinca en Monzón (Soto de Pinzana) y el soto de Cantalobos en Zaragoza: 200 ejemplares de estas especies, mediante combinación de métodos físicos y químicos, y alrededor de 500 ejemplares recién brotados de semilla mediante arranque manual. Es señalable el hecho que de estas, solo el ailanto, originario de China e introducido en muchos países de clima templado no solo como árbol ornamental, sino para la fijación de terrenos inestables, es el único que aparece dentro del Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras. El resto de estas, siguiendo las recomendaciones del listado en el que se recogen las especies peligrosas para la Comunidad, se aconseja no solo evitar su utilización, sino que además se recomienda incluirla en este catálogo de carácter estatal.

Por último, 500 ejemplares de chumbera (Cylindropuntia rosea) se han eliminado en las localidades turolenses de Andorra y Mas de las Matas, que se suman a los eliminados por parte de particulares y Agentes de Protección para la Naturaleza que colaboran activamente en eliminarla. Y es que este cactus, originario de América del Norte y Central, presenta múltiples problemas: “La presencia de esta especie dificulta el pastoreo en las zonas invadidas: los animales se hieren con las fuertes espinas al pasar o intentar comer sus frutos”, se señala. “Igual de peligrosa resulta para los humanos, produciendo dolorosas punciones cuando se manipula o bien se transita por los lugares invadidos, así como para los herbívoros salvajes o los perros”.

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