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Aragón

fiestas del pilar 2019

Unas ferias para quienes disfrutan en silencio

Las atracciones de Valdespartera bajan su tono y atenúan sus estridentes letreros y luces durante tres horas para que los niños con autismo o problemas de audición puedan también divertirse en el recinto. La experiencia se repite el próximo martes.

Leo Monzón, que padece Trastorno de Espectro Autista, junto a sus padres, este martes, en las ferias de Valdespartera.
Leo Monzón, en Valdespartera.

Estas son otras ferias de Valdespartera. A las seis de la tarde no hay ni música alta a ritmo de reguetón, ni sirenas estridentes para llamar la atención de los visitantes, ni feriantes micrófono en mano cantando los números de la suerte de la rifa. El silencio casi total se hizo ayer durante tres horas, de 17.00 a 20.00, para que los niños con Trastorno de Espectro Autista (TEA), con síndrome de Asperger o con problemas de audición pudieran ir y sentirse más a gusto. Así, por primera vez en Zaragoza, las atracciones bajaron bastante su tono. Conforme se iba el sol, el recinto también se quedó a media luz, con los letreros y luces de colores de artilugios y casetas muy amortiguados.

"Leo no tiene problemas con los ruidos y la música, puede estar perfectamente en la plaza del Pilar durante la Ofrenda. Pero hoy sí lo vemos más tranquilo y sosegado que normalmente. No tiene tantos estímulos a su alrededor y creo que está disfrutando más". Selva Román, madre de este niño de 7 años con autismo, estaba encantada de vivir una experiencia nueva junto a su hijo, un «aventurero» que quería subirse a todo.

Muchos de estos pequeños con hipersensibilidad evitan este tipo de aglomeraciones por los sonidos atronadores, la luces cegadoras y las multitudes que les sobrecargan y causan ansiedad, hasta el punto de que no lo soportan y llegan a sufrir pequeñas crisis.

"La inclusión real es complicada"

"La inclusión real de la que tanto se habla es muy complicada y nos parece lejana –explica Selva­–, pero la celebración de esta jornada es importante porque ayuda a dar a conocer la existencia y las necesidades de este colectivo". Mientras, Leo se montaba por segunda vez en las sillas voladoras.

La Asociación de Padres y Amigos de Sordociegos de Aragón (Apascide) aprovechó la iniciativa para organizar una excursión en grupo con varios chicos, algunos padres y mediadores. Caleb Moreira, de 3 años, con implantes cocleares bilaterales, acabó en brazos de uno de los guías haciendo el recorrido de ‘Torrente 5’. "El año pasado vinimos a la feria pero todavía no llevaba los implantes. Hoy (por ayer) estábamos esperando su reacción, pero se está adaptando muy bien y quiere ir de un sitio a otro", comentaba su madre, Lydia García.

En el grupo también iban Jorge España, el primer sordociego del mundo que participó en un triatlón (el de Zaragoza), y Bianca, de 6 años, que afronta con una sonrisa las consecuencias de su enfermedad –llamada Charge–, que le ha mermado drásticamente su capacidad visual y auditiva. "Su campo visual se cierra y tanto el sol como las luces brillantes le molestan en exceso. Para ella y para todos es un día muy especial porque es un ambiente muy relajado en el que se desenvuelven mucho mejor", contaba Mª Carmen Rubio, coordinadora del centro de recursos de Apascide.

La gerente de Autismo Aragón, María José Plumed, y la presidenta de Teadir Aragón (asociación de padres, familiares y amigos con trastorno del espectro autista), María Jesús Sanjuán, esperan que esta iniciativa no solo tenga una continuidad sino que vaya a más. Uno de los primeros recintos donde se puso en marcha fue en la Feria de Abril de Sevilla y el ejemplo ha cundido desde entonces.

Miembros de la Asociación de Padres y Amigos de Sordociegos de Aragón (Apascide) acudieron este martes a disfrutar con tranquilidad del recinto ferial.
Miembros de la Asociación de Padres y Amigos de Sordociegos de Aragón (Apascide) acudieron este martes a disfrutar con tranquilidad del recinto ferial.
Aránzanzu Navarro

"Esta tranquilidad se agradece"

La ausencia de estridencias también agradó a los que se encontraron con ella sin buscarla. "Al llegar hemos pensado que las atracciones estaban cerradas porque había un silencio casi total. Aunque las ferias son bullicio y jaleo, todos agradecemos esta tranquilidad", reconocía Marisol Alonso nada más bajarse con sus hijos Pelayo y Rodrigo de ‘El nuevo dragón Elliot’. Algunos de los vecinos del barrio que se acercaron también se alegraron del inusual mutismo ferial.

¿El silencio ahuyenta las visitas? José Soria, director del ferial por parte de la empresa Orfeinte que gestiona el recinto de Valdespartera, tiene claro que el bajón de entradas no se va dar. "Nos tenemos que adaptar poco a poco a todo tipo de público. No podemos permanecer ajenos a lo que demanda la sociedad", dice.

Hafid Tahuoablt, propietario de una rifa y una tómbola, lamentaba por una parte no poder trabajar con su megafonía habitual, pero también se "ponía en la piel" de los pequeños que se sienten abrumados por la bulla. En la caseta de tiro y juegos de habilidad de al lado, Merche Espolio, "nacida" en las ferias, aseguraba que cuando se ve a los niños disfrutar uno "se olvida de todo".

La iniciativa, para aquellos que quieran repetir o probarla, se repetirá el próximo martes. El Ayuntamiento asegura que en esta apuesta por la igualdad y la inclusión se quiere seguir avanzando en próximas ediciones. Trabajo queda por hacer. Santiago Aguado, técnico de accesibilidad cognitiva de la asociación Plena Inclusión, echa de menos más señalítica de lectura fácil, puestos de información o puntos de encuentro y programas en braille.

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