Despliega el menú
Aragón

entrevista

Eduardo Viñuales: "No nos gusta darnos codazos en un museo. Pues en Ordesa tampoco"

Viñuales (Zaragoza, 1971), escritor, fotógrafo y pirineísta, es autor, entre otros, de ‘365 días en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido’, espacio del que se cumplen cien años.

Eduardo Viñuales, hace unos días en Zaragoza.
Eduardo Viñuales, hace unos días en Zaragoza.
Guillermo Mestre

-‘365 días en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido’. ¿Qué pasa allí en todo un año?

-Cuando empecé a trabajar en el parque, a los 21 años, me di cuenta de que cada día era diferente. Un día las nieblas, otro un verdor especial, las luces... Todo eso se refleja en el libro. Y el naturalista que soy, además, entra al detalle del insecto, la planta, la flor...

-El libro es como un calendario, y seguro que tenía más de 365 fotos. El descarte sería duro.

-Lo más difícil fue el invierno, que es más apagado, más monótono; en cambio, de mayo a agosto se suceden tantos acontecimientos que hay que seleccionar mucho, y descartar mucho. En invierno todo está más quieto, dormido, apagado, pero también tiene su aquel. Y además están las sensaciones. Una parte de la montaña nos atrae por ese sentimiento que nos produce, que nos llena.

-El parque está delimitado, pero sus alrededores son igual de espectaculares.

-El parque nacional es la máxima categoría de protección, y eso conlleva restricciones más serias. El entorno del parque es igual de merecedor, pero si seguimos construyendo infraestructuras, igual dentro de unos años perdemos méritos. Por eso los naturalistas reivindicamos que se amplíen sus 15.600 hectáreas. Con la ley actual, Ordesa no se constituiría, sería pequeño porque no da la continuidad que los ciclos y las interrelaciones del ecosistema necesitan.

-¿Y ampliarlo a todo el Pirineo?

-Hay quien pide un parque internacional de los Pirineos. En Francia, es parque nacional casi desde el valle de Ansó hasta el de Bielsa. Al otro lado de la frontera se protege todo el Alto Pirineo.

-¿Qué pasos deben darse para lograr esa ampliación?

-Los municipios que tiene ahora el parque están cómodos con lo que tienen. Sí se les limita la caza, o ciertas actividades turísticas. Pero creo que más pronto que tarde se tiene que ampliar porque es algo lógico. Y hay estudios científicos que lo justifican.

-¿Tanta infraestructura mecánica no resta puntos?

-Formigal, por ejemplo, no podría entrar en un parque nacional. Tal vez se podrían incluir pistas, o el tendido eléctrico de Bujaruelo. Hay parques que dentro de sus límites han metido pueblos, y eso es un error. Sin meter pueblos, se podría hacer una ampliación desde la parte del Viñemale, al oeste de Ordesa, hasta casi unir con el Parque Nacional de Posets-Maladeta. Los paisajes del Pirineo aragonés merecen ser legados a las generaciones venideras con esa categoría. Es como tener muchos cuadros de Goya y no hacer un museo. O hacer un museo local.

-Hoy finaliza el año del centenario del parque. ¿Qué se ha logrado en estos 365 días?

-Gracias al parque, este paisaje se conserva. A veces no hace falta hacer gran cosa para que la naturaleza se conserve. Ordesa y Monte Perdido es un legado de cultura; en los parques se aprende respeto, ciencias ambientales...

-¿Estamos concienciados?

-Cada vez más, pero todavía falta. Hay muchos ámbitos de conciencia, desde la personal hasta la gran empresa que contamina en la India. Todo nos afecta. Hemos mejorado mucho, las leyes son buenas, pero la naturaleza sigue estando arrinconada, seguimos perdiendo especies animales y vegetales a un ritmo desorbitado, el cambio climático es imparable al ritmo que vamos. Estamos poniendo tiritas, y seguimos caminando hacia el abismo.

-¿Cómo cree que estará el parque dentro de cien años?

-En buen estado de salud.

-¿La presión turística lo dañará?

-El éxito es bueno. Pero demasiado éxito... Hay que saber pararlo a tiempo. Los espacios naturales tienen su capacidad de acogida, y la de Ordesa es de 1.800 personas a la vez en el valle. La regulación de accesos beneficia al ecosistema y a los turistas, porque hay calidad en la visita. ¿Nos gusta darnos codazos en un museo? No. Pues en Ordesa tampoco. Un parque nacional es un museo al aire libre.

Etiquetas
Comentarios