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El peligro de los conejos y sus depredadores en la carretera

En Aragón hay plagas de este mamífero en 115 municipios. A pesar de tener menor tamaño que otras especies que causan más accidentes, no deja de suponer una amenaza. Además, atraen a los zorros.  

Imagen de archivo de una plaga de conejos en Calatorao.
Imagen de archivo de una plaga de conejos en Calatorao.
Heraldo.es

El suceso del conductor ebrio que el pasado martes fue detenido tras sufrir un accidente por “evitar atropellar un conejo” ha vuelto a traer a la actualidad la superpoblación de esta especie y el modo en que afecta en la Comunidad. A pesar de que este sujeto (J. P. Z., de 24 años) circulaba por un camino de Cadrete y no se puede utilizar como ejemplo efectivo, lo ocurrido nos traslada a aquellas carreteras en las que se cruzan animales con asiduidad.

Cierto es que el conejo, por su tamaño, tiene menor peligrosidad que el jabalí o el corzo. Pero no por ello deja de ser una amenaza, principalmente en aquellas localidades aragonesas afectadas por las plagas. Hasta 115 municipios aragoneses están en estos momentos afectados por plagas de este mamífero que figura entre las 100 especies exóticas invasoras más dañinas del mundo, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. De los 115 términos municipales afectados en Aragón, 8 pertenecen a Teruel, 38 están en Huesca y 69 en Zaragoza, según recoge el borrador del Plan General de Caza, si bien durante los meses de primavera hay determinadas zonas en las que se ha incrementado este exceso de conejos.

Se trata de la Comarca del Bajo Martín (Teruel), la Comarca del Bajo Cinca (Huesca), la Ribera del Ebro, la Comarca de Valdejalón, el Campo de Borja y el Campo de Cariñena (Zaragoza), donde algunos puntos próximos a los cultivos se convierten en una mina de madrigueras. Sobre todo, si hay vallados como los que se colocan en las vías férreas o las autopistas.

Son zonas de seguridad para ellos. Empezando por que no está permitido cazar a menos de 25 metros de seguridad y acabando por que los depredadores tienen complicado el acceso”, explica Nicolás Urbani, veterinario de la Real Federación Española de Caza y la Federación Aragonesa de Caza, y recuerda que los taludes facilitan su asentamiento

“Este hábitat es ideal para ellos. Se sienten protegidos y tienen comida en los campos que rodean su cobijo”, valora, refiriéndose a las franjas contiguas al paso del tren y a la autopista vasco-aragonesa, fundamentalmente. “En pueblos como Magallón, gracias a la colaboración del Ayuntamiento y de la gestora de la autopista, se han comenzado a utilizar jaulas trampa”, añade Urbani.

El paso por carreteras convencionales

A diferencia de las vías férreas y las autopistas, las carreteras convencionales no suelen estar valladas. Así, aunque el asentamiento de los conejos no está tan extendido porque pueden acceder sus depredadores, pueden circular con total libertad. “Cada día se me cruzan conejos en el trayecto de Zaragoza a Paniza. El tramo más conflictivo es el que va desde Longares hasta Cariñena, y también a la altura de Muel se ven muchísimos”, señala una conductora que teme sufrir un “pequeño susto” que le haga dar un volantazo.

En el recorrido Zaragoza-Híjar, hay dos sectores complicados. Uno de ellos se encuentra a la entrada de Quinto; el otro justo antes de alcanzar el cruce de La Puebla”, completa otra persona acostumbrada a viajar por tierras bajoaragonesas.

Alta capacidad reproductiva

El conejo tiene una capacidad de reproducción muy rápida. Cada pareja llega a criar hasta diez gazapos al año, con una media natural de cinco. Y dependiendo de las condiciones de alimento y presión (acción cinegética, depredadores, clima...) puede multiplicar su población entre dos y seis veces al año. De ahí que la próxima temporada de caza se vaya a permitir el uso de la cetrería para el control poblacional en las inmediaciones en los cados y madrigueras.

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