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Aragón

200 aniversario

La Real Maestranza de Caballería de Zaragoza, una institución fiel a su historia

En 2019 se conmemora el bicentenario de su fundación, aunque su origen se remonta varios siglos atrás.

Desde la segunda mitad del siglo XIX su sede es la antigua casa de Miguel Donlope, en la calle de Dormer, uno de los edificios renacentistas más singulares y mejor conservados de la capital aragonesa que data del primer cuarto del siglo XVI.

La Real Maestranza de Caballería de Zaragoza celebra en 2019 el bicentenario de su fundación, aunque su origen como institución se remonta a 1505, fecha en la que el rey Fernando el Católico autoriza la Cofradía de Caballeros e Infanzones bajo el patrocinio del Señor San Jorge mediante Real privilegio.

El rey Fernando VII confirmaría la solicitud de 10 de octubre de 1819 que permitió la transformación de la Cofradía de San Jorge en la Real Maestranza de Zaragoza. “Así como las otras cuatro maestranzas (Ronda, 1573; Sevilla, 1670; Granada, 1686 y Valencia, 1697) son instituciones creadas ex novo, en el caso de Zaragoza Fernando VII eleva al rango de maestranza la Cofradía de infanzones de San Jorge. Por tanto, como maestranza es la más nueva de España pero como corporación es la más antigua, ya que tenemos una historia ininterrumpida al menos desde 1505”, explica Armando Serrano, asesor histórico de la Maestranza de Zaragoza.

La institución quiere celebrar de manera especial este 200 aniversario y el próximo 23 de abril invitará a las otras cuatro maestranzas a la conmemoración. Además Serrano avanza que “se pretende llevar a cabo algún tipo de celebración vinculada a un edificio histórico de la monarquía en Aragón, además de los actos que tradicionalmente organiza cada año”.

En el pasado, la Maestranza era “una corporación nobiliaria de protección real en las batallas, cuando no había ejércitos pero hoy no tiene mucho sentido. Por ello, tiene un función de continuidad institucional y gracias a ella se conserva un edificio como la antigua casa de Donlope, -señala el asesor histórico-. El mantenimiento del edificio para la ciudad es uno de sus principales fines. Desde que se firmó un convenio con el Ayuntamiento, el objetivo ha sido abrir las puertas de la Maestranza para que los zaragozanos y visitantes la disfruten. Todas las actividades culturales (conferencias, conciertos...) que se organizan son abiertas al público”.

Monumento nacional

Visitar la Real Maestranza de Zaragoza es realizar un viaje al pasado que conecta con la historia de la ciudad. Al acceder al patio renacentista de esta casa palacio se descubren piezas únicas como un carruaje -berlina- que participó en la comitiva nupcial de Alfonso XII, o las únicas ventanas del siglo XVI, las tres carpinterías únicas de esta época que quedan en Zaragoza. El edificio fue declarado monumento nacional en 1931 y uno de los motivos fue sin duda la techumbre cupular de la caja de la escalera, una obra de madera del fustero Bernat Giner, con un corredor abierto que evoca el salón del trono del palacio de la Aljafería, que combina motivos de tradición mudejar (mozárabes, estrellas y lacerías) con renacentistas (casetones octogonales, medallones, y grutescos). En otro orden, el alero del edificio, realizado por el Jaime Fanegas, es uno de los más importantes de los palacios aragoneses y uno de los primeros elaborados respondiendo al tipo clásico del momento.

Una de las últimas restauraciones realizadas en la casa palacio fue la de la cuadras, en el sótano, las únicas del siglo XVI que se conservan en la ciudad.

La antigua casa de Donlope fue cambiando de dueños hasta que en en el XIX los Jordán de Urriés son sus propietarios. Hasta entonces, la Cofradía de Infanzones de San Jorge había tenido su sede en el palacio de la Diputación del Reino, destruido durante los Sitios -en la Real Maestranza de Caballería de Zaragoza se custodia la representación en tela de San Jorge más antigua conservada en Aragón: un repostero de finales del XV del desaparecido palacio-. A partir de entonces comenzó un peregrinaje por distintos edificios hasta que los Jordán de Urriés, a mitad del XIX, alquilan a la Maestranza tres salones del palacio. Finalmente, en 1915, la institución compró el edificio.

El rey preside

Uno de los tres salones de la casa es la sala de juntas generales. En este espacio se encuentra un retrato del Hermano Mayor de la Real Maestranza, el rey Felipe VI, realizado por Pepe Cerdá. Al comienzo de cada junta el retrato real permanece tapado y antes del inicio el Teniente de Hermano Mayor descubre el cuadro para que así el rey presida el acto.

En esa misma sala estuvo presente don Juan de Borbón durante una visita en 1988, siendo Hermano Mayor de la Real Maestranza. Otro interesante retrato destaca en el salón situado en el otro extremo: el del rey emérito Juan Carlos I, pintado por José María Fayos, así como un busto de Francisco Rallo, también de Juan Carlos I, realizado en 1970, que se encuentra en el salón central.

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