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Aragón

La ofrenda más dulce y exótica

Hace dos años, dos jóvenes emprendedores se instalaron en Panillo para levantar La Ofrenda, un obrador artesanal de chocolates de máxima calidad y originales sabores.

Rubén de la Hera, impulsor de La Ofrenda, en las instalaciones de Panillo.
Rubén de la Hera, impulsor de La Ofrenda, en las instalaciones de Panillo.
L.O.

El maravilloso entorno natural que rodea el templo budista Dag Shang Kyu, ubicado en la localidad oscense de Panillo, es el lugar que hace aproximadamente dos años y medio, Rubén de la Hera y Nagore Ezquerro eligieron para poner en marcha su empresa: La Ofrenda, un obrador familiar donde elaboran artesanalmente tabletas y especialidades de chocolate de alta calidad.

«El proyecto surgió porque, tras varios años de formación en hostelería, me apetecía trabajar por mí mismo, desarrollar mi proyecto y apostar por los productos calidad», explica Rubén de la Hera. Para poner en marcha este proyecto fueron necesarios varios años, muy intensos, dedicados a la formación, a la definición del proyecto y a la construcción del propio obrador. Todo ello con el objetivo de «aportar al consumidor el incomparable placer de degustar el mejor chocolate y de sorprenderte con nuestras exquisitas y originales especialidades», afirman desde La Ofrenda. Y con un compromiso con la máxima calidad, que logran por medio de una cuidada selección los mejores ingredientes y una elaboración manual de su producto en la que no faltan «todo el cariño y el tesón».

Para elaborar sus tabletas, La Ofrenda elige a los mejores fabricantes y han seleccionado sus mejores variedades. Trabajan con una de las marcas más prestigiosas de chocolate en las que confían muchos de los mejores pasteleros y confiteros mundiales para elaborar sus creaciones. «Aunque los chocolates más conocidos son el belga y el suizo, con los que elaboramos algunos productos, principalmente trabajamos con chocolate francés, algo más desconocido, porque el resultado final es mucho mejor», indica De la Hera.

La Ofrenda pone a disposición de los consumidores, tabletas de chocolate negro con cacao de orígenes tan diversos como México, Venezuela, Tanzania o Madagascar, cada uno de ellos con sus especiales características, entre las que destacan sus aromas y sabores únicos. Además este obrador oscense desarrolla otra línea de negocio que son las denominadas perlas. Es decir, bolitas de chocolate combinado con una amplia gama de sabores que van desde los tradicionales, como las de limón confitado y albahaca, hasta otras menos convencionales como la de nuez pecana y chile ahumado o la de jengibre confitado y pimienta de Sichuán.

Una de las claves de la gran calidad de estos chocolates es la doble fermentación. Se trata de un proceso exclusivo en el que se añaden fermentos naturales seleccionados a las semillas, dando lugar a un chocolate inconfundible con un potente sabor a cacao.

Con las mejores cosechas

La Ofrenda produce también una línea aún más exclusiva. Bajo la denominación Unique se encuentra un chocolate seleccionado de entre las mejores cosechas del mundo, donde se han dado un clima idóneo, y que ha sido transformado de una forma especialmente delicada y minuciosa. Es una producción limitada cuyo origen siempre serán cosechas que reúnan las condiciones óptimas para garantizar el mismo nivel de calidad, independientemente del país en el que se encuentren.

El responsable de La Ofrenda considera que, al igual que sucede con otros alimentos, los consumidores están demandando productos cada vez de mayor calidad, aunque su consumo se reduzca. Sin embargo, aún somos algo reacios a adquirir chocolates de mayor calidad, quizá por desconocimiento. «Nos falta dar a conocer este producto y sus propiedades porque todavía hay algunas nociones erróneas. Un ejemplo muy típico es el porcentaje de cacao. No por tener un porcentaje más elevado de cacao, un chocolate ha de ser mejor. De hecho, hay chocolates de gran calidad cuya proporción de cacao está entre el 60 y el 70%», explica el responsable del obrador.

Tras algo más de dos años centrados en obtener el mejor chocolate, los creadores de La Ofrenda trabajan ahora por colocar su producto en los mercados. Por el momento pueden encontrarse en algunos establecimientos especializados de Huesca, Zaragoza, La Rioja y Vizcaya, además de en Madrid y Barcelona.

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