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Aragón

Donato Boscia: "Es técnicamente imposible erradicar la Xylella fastidiosa"

Este especialista, uno de los mayores expertos del mundo en enfermedades vegetales, ha dedicado los últimos cinco años en exclusiva a investigar, analizar y tratar de erradicar la Xylella, una bacteria de nueva aparición en Europa. Y ha explicado sus conocimientos en el Instituto Agronómico del Mediterráneo de Zaragoza.

Donato Boscia, frente al edificio del Instituto Agronómico de Zaragoza (IAMZ).
Donato Boscia, frente al edificio del Instituto Agronómico de Zaragoza (IAMZ).
A. Royo

¿Qué es la Xylella fastidiosa?

Es una bacteria, que en Europa denominamos una bacteria de cuarentena, porque hasta su aparición en Italia hace unos cinco años, no había ningún registro de su presencia en el campo. Afecta a los vasos que transmiten la savia y el agua en los árboles. Cuando se propaga en los vasos, los bloquea e impide los flujos de nutrientes y agua, con lo que los árboles se secan. Es una bacteria polífaga, lo que quiere decir que afecta a diversas especies de árboles.

¿Cómo se transmite?

No produce esporas por lo que no se transmite por el viento. La única manera de acceder a ella es penetrando en árboles que ya la tienen y propagándola, por ello, el principal agente propagador son las variedades de insectos que se alimentan del tejido muerto de las plantas por el que discurren la savia y el agua. A este tejido se le denomina xilema, y de ahí, el nombre de la bacteria.

¿Cómo llegó a Europa?

Creemos que entró en Europa a través de unas plantas ornamentales de café procedentes de América Central. La Xylella es una bacteria latente, por lo que las plantas pueden estar afectadas y no manifestar síntomas.

Italia es uno de los países más afectados por esta bacteria ¿Qué están haciendo en su país para combatirla?

Cuando nos enfrentamos a bacterias de cuarentena lo primero que hay que hacer es tratar de erradicarla, pero para lograrlo es crucial la detección temprana de los brotes. Cuando descubrimos el brote en Italia ya había 8.000 hectáreas afectadas y ya era demasiado tarde. Al principio afectó solo a tres especies: olivos, almendros y adelfas. Ahora la lista ha crecido hasta 31 tipos de árbol. Así pues, enfrentarse a un tipo de bacteria que ya estaba extendida, que es capaz de transmitirse por insectos voladores y que afecta a decenas de variedades hace que su erradicación sea técnicamente imposible. Por ello la Comisión Europea decidió modificar la estrategia para combatirla y pasó de pretender erradicarla a contenerla.

Para ello se han establecido límites estrictos para la movilidad de plantas potencialmente peligrosas por proceder de áreas afectadas. El segundo pilar de esta estrategia es evitar la propagación a largas distancias. Teniendo en cuenta que no hay cura para este patógeno, la única manera de controlarla es controlar la bacteria y los agentes transmisores de manera conjunta. Para reducir la bacteria, la única vía es destruir los árboles afectados, pero en zonas ya afectadas, esto no tiene demasiado sentido. Por ello, se están creando una especie de franjas similares a lo que serían unos cortafuegos en torno a las zonas infectadas. Esto, junto a la reducción del número de insectos que la propagan, es la vía para tenerla controlada. Es algo con lo que tendremos que acostumbrarnos a vivir.

¿Hay algún otro sitio aparte de la región italiana de Apulia en que se estén llevando a cabo estas acciones?

De momento se están llevando a cabo en Córcega y en las Islas Baleares.

¿El sector agrario tiene pues motivos para la preocupación?

Se trata de un problema no solo serio, sino dramático, sobre todo a nivel regional. Principalmente por la rápida expansión de la bacteria. En la región italiana de Apulia de donde procedo, en cinco años se ha multiplicado por cien la zona afectada. De las 8.000 hectáreas afectadas cuando se descubrió la bacteria en 2013, se ha pasado a unas 800.000, lo que supone casi el 40% del territorio susceptible de ser atacado y al menos 25 millones de olivos atacados.

¿La Xylella fastidiosa puede tener algún efecto perjudicial para la salud del ser humano?

Afortunadamente, no. De ninguna manera.

¿Cuál es el motivo de su presencia en Zaragoza?

Ha visitado Zaragoza para participar como ponente en un curso avanzado sobre control de Xylella fastidiosa. Puesto que es una bacteria con una gran variabilidad genética y que afecta de diferentes maneras y a diferentes especies en los diversos países, este tipo de reuniones son esenciales para poner en común y conocer la problemática de cada país y las estrategias que se están llevando a cabo. También este tipo de reuniones y congresos son importantes para los países que no están afectados ya que aprender como evitar este plaga. De hecho, a este curso han asistido personas de Australia y Nueva Zelanda, países que no sufren este problema.

PERFIL

Donato Boscia (Bari, Italia) lleva más de 30 años dedicado al estudio de la patología vegetal. Es jefe de la Unidad Operativa del Instituto de Protección de la Sostenibilidad Vegetal en Italia. Pertenece al equipo que por primera vez registró la presencia de Xylella en los olivos, almendros y adelfas de su región. Ha publicado más de 70 artículos y ha coordinado ocho proyectos de investigación, además de haber patentado dos ‘kits’ de diagnóstico de esta bacteria

Más información en el Suplemento Heraldo del Campo

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