Aragón

Tercer Milenio

El Instituto de Ciencia de Materiales logra tres millones para investigar en Aragón

El ICMA lidera dos proyectos europeos del plan H2020 en los que también participan el campus público y empresas aragonesas.

Carlos Sánchez Somolinos y Valeria Grazú, en uno de los laboratorios del ICMA.
Guillermo Mestre

Liderar desde Aragón proyectos europeos en materia I+D+i con socios de la CE y empresas punteras de la tierra que se traduzcan en aportaciones millonarias para la investigación supone todo un logro. Lo ha conseguido el ICMA (Instituto de Ciencia de Materiales de Aragón, centro mixto del CSIC y la Universidad de Zaragoza) al que acaban de conceder dos proyectos europeos colaborativos del plan H2020, el mayor programa de investigación e innovación en la Unión Europea, por un total de 5,8 millones de euros. De ellos, unos 3,1 millones se quedarán en la Comunidad.

Uno de los proyectos, como explica su coordinador Carlos Sánchez Somolinos, persigue llegar a fabricar dispositivos microfluídicos, pequeños chips con microcanales grabados o moldeados en un soporte por los que pueden circular fluidos que sirvan para hacer análisis bioquímicos de una forma más barata, rápida y portátil. Bautizado como ‘Prime’, podría tener en el futuro múltiples aplicaciones en los análisis de sangre, orina y agua, diagnósticos veterinarios y en la detección de sustancias en productos agroalimentarios.

El otro, dirigido por Valeria Grazú y que se llama ‘Hotzymes’, quiere lograr con la ayuda de la nanotecnología la utilización de los enzimas naturales que se extraen de microorganismos en procesos químicos complejos. Una de sus ventajas sería el menor coste ambiental. Grazú cuenta dos posibles empleos que se van a experimentar en el proceso de validación: producir celobiosa (un edulcorante) y obtener productos intermedios para la síntesis de un fármaco antitumoral.

La responsable de la unidad de relaciones y programas internacionales del ICMA, Ana Alonso, señala la importancia de estar al frente de estas apuestas de la iniciativa H2020. A la convocatoria de 2018 aspiraban 356 propuestas europeas. Se concedieron ayudas a 37 proyectos, de los que siete son españoles.

"Estamos a la espera de firmar el contrato con la Comisión Europea, pero la idea es que se pongan en marcha en el primer semestre de 2019", explica. En cuanto al montante económico, estas dos investigaciones suponen uno de los más elevados de los últimos años para este centro. ‘Prime’, dotado con una ayuda de unos 2,8 millones de euros de los que 1,6 corresponden a los socios aragoneses, se desarrollará durante cuatro años. Por su parte, ‘Hotzymes’, con una asignación de 2,9 millones de los que 1,5 irán a parar a los centros aragoneses, se prolongará tres años y medio. En este campo de los materiales la UE valora que se vaya más allá de lo que actualmente existe.

Socios europeos y de la tierra

El ICMA colabora con socios europeos y de la tierra, entre ellos dos ‘spin off’ de la Universidad de Zaragoza. Así, en ‘Prime’ participan centros de Alemania, Países Bajos y Austria, así como el Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón (I3A) de la Universidad y la empresa biotecnológica Beonchip.

Por su parte, ‘Hotzymes’ cuenta como copartícipes con dos institutos del CSIC en Madrid, el de Ciencia de Materiales y el de Catálisis y Petroquímica, además del Instituto de Síntesis Química y Catálisis Homogénea (ISQCH) del campus aragonés y la empresa Nanoscale Biomagnetics. La implicación extranjera corre a cargo de dos entidades austriacas y otras de Alemania e Italia.

Hay que recordar que el ICMA y el ISQCH, ambos centros mixtos del CSIC y la Universidad, están pendientes de la construcción de un centro científico de alto rendimiento en el campus del Actur que acogería a unos 350 investigadores. Este equipamiento, conocido como Ceqma, se paralizó a principios de 2015 y se perdieron los fondos europeos que garantizaban casi la mitad del coste de la obra (unos 7 millones de euros de los 16 en que estaba valorada).

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