Aragón

Tercer Milenio

"En el caso de las plagas, hay que cambiar la forma de trabajar y de pensar del agricultor"

Juan Barriuso, experto en el control de plagas desde hace varias décadas, insiste en la necesidad de invertir en I+D+i para conseguir los mejores resultados.

Juan Barriuso, en la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza.
Juan Barriuso, en la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza.
José Miguel Marco

Las plagas y enfermedades de los árboles frutales son una de las preocupaciones más importantes para el campo. ¿Han variado en las últimas décadas?

Sí, han variado en número y en incidencia. Por ejemplo, hasta hace ocho o diez años teníamos una amenaza muy importante, el fuego bacteriano. Todo el mundo sabía que al final acabaría entrando en la península, desde Francia y Bélgica, y ahora ya está instalado y es tremendamente peligroso. Si utilizamos el término de plaga en el concepto más amplio, en el campo aragonés hay varias decenas que pueden afectarnos.

¿Qué factores han influido?

Por una parte, la intensificación de la agricultura porque producimos más y mejor, pero con menos variabilidad genética en las especies que utilizamos. Por otra parte, la falta de fronteras hace que sea muy difícil de controlar una plaga porque en algunos países no hay tantos controles como en España y esto es muy complicado de solucionar.

Si la importación de plantas es un factor de riesgo importante, ¿qué medidas hay para evitarlo?

Medidas hay muchísimas, pero es muy difícil implementarlas. En Aragón está el Centro de Certificación de Semillas y Plantas de Vivero, que es de lo mejor que hay en España y en el mundo, pero está absolutamente desbordado de peticiones y faltan medios económicos para dedicarlos a la investigación, que es la clave para hacer frente a este problema.

¿Qué papel juega en todo esto el Pasaporte Fitosanitario?

Es una pieza fundamental. Lo tienen que tener todas las plantas que llegan de fuera, pero aunque lo traigan nada es inmune al posible fraude. Yo puedo ir a un país europeo en coche y meter en el maletero quince varetas de roral, que no se en qué condiciones están. Y ahí radica el problema. Estamos desbordados para hacer un control de fronteras efectivo.

¿El cambio climático también afecta mucho a las plagas?

Donde primero se detecta el cambio climático es en las plagas. Es un indicador que tendríamos que haber tenido más en cuenta. Esto hace que se descompense la capacidad de resistencia y de defensa porque hay plagas continuadas y esto es muy peligroso. Hay enfermedades que van subiendo en latitud y altitud porque ha dejado de hacer frío.

¿Cómo va a afectar a la erradicación de las plagas la prohibición de usar ciertas materias activas?

Desde hace veinte años, la política de la Unión Europea está encaminada a disminuir la cantidad y el uso de productos fitosanitarios para disminuir sus efectos nocivos sobre el medio ambiente y sobre la salud humana. Tenemos que ser absolutamente racionales con lo que se utiliza y la cantidad que se utiliza.

Pero los agricultores insisten en que hay afecciones muy difíciles de atajar sin estos principios. ¿Qué respuesta les da?

Al agricultor hay que cambiarle la forma de trabajar, de pensar y de actuar. Desde hace sesenta u ochenta años se ha acostumbrado a tener un tratamiento fitosanitario muy eficaz y trabajar con químicos, sin preocuparse de lo que puede ocurrir a su alrededor. Pero hay alternativas que no son tan inmediatas como un insecticida pero que controlan las plagas. Y si una plaga de cuarentena ya está en el campo, no nos quedará más remedio que erradicarla, pero sabiendo que, después, con buenas practicas agrícolas, tendrá muchos menos problemas.

¿El control biológico es efectivo?

Es efectivo en muchas plagas y en otras como la bacteriosis por ahora no, pero llegará a serlo. No obstante, hay que estar muy encima y hay que saber hacerlo bien.

¿Cómo le puede explicar a un agricultor que es mejor no usar productos químicos y que hay que esperar y utilizar este control para erradicar una plaga que está acabando con su cosecha?

Esta es una pregunta de examen, que les hago yo a mis alumnos. Es una situación extrema y la respuesta es que no deben permitir que se instale la plaga. En este caso, la prevención es clave y la rapidez a la hora de actuar también. Una vez que ha entrado, si está el frutal al aire libre, no tengo prácticamente ninguna posibilidad de emplear un control biológico porque me saldrá carísimo. Sin embargo, sería bueno que se convencieran de que aunque este año intenten controlar la plaga con un tratamiento químico suave, en la siguiente cosecha intentarán crear un equilibrio con los depredadores naturales para acotar el problema.

Junto a las plagas hay especies animales invasoras muy peligrosas. ¿Cuáles destacaría en el caso de Aragón?

En estos momentos, el jabalí. Tenemos una cantidad de ejemplares enorme que destrozan todo por donde pasan. La solución pasa por hacer un mayor control cinegético, aunque parezca una solución muy impopular.

Más información en el Suplemento Heraldo del Campo

Etiquetas
Comentarios