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Los Olmos: remanso de paz en reivindicación estética

Los Olmos sacó del olvido su dance, ultima un Centro de Interpretación y alienta la recuperación de casas antiguas, en un esfuerzo combinado entre el impulso público y la voluntad privada.

Julián Soler, en el antiguo horno que ahora ocupan los bajos del Ayuntamiento, junto a una máscara de cabezudo.
Julián Soler, en el antiguo horno que ahora ocupan los bajos del Ayuntamiento, junto a una máscara de cabezudo.
Laura Uranga

Julián Soler es ganadero y concejal del Ayuntamiento de Los Olmos, con especial incidencia en los asuntos agrícolas. Cuando pasea por su pueblo y lo muestra a ojos foráneos observa las calles con una mezcla de orgullo y humildad. "No tenemos tantas cosas como otros pueblos cercanos, pero lo que hay lo cuidamos y tenemos la ilusión de seguir mejorando las cosas". Julián tiene una explotación de porcino en el municipio desde 2005, y vende toda su producción a la Denominación de Origen Jamón de Teruel, con el matadero de Cartesa como destino directo de las piezas. Viene de una familia de agricultores y ganaderos; el combo, como ocurre en casi todos los pueblos, redondea los ingresos familiares donde antes bastaba con una de las dos ocupaciones; la crisis no se ha acabado, al menos en términos absolutos. "Antes trabajábamos el ovino, pero para eso hacía falta un pastor; estábamos mi padre y yo, él se jubiló y a mí se me hacía grande la tarea. Ahora, con el porcino, ayuda un tío mío a media jornada: tenemos 2.000 plazas y combinamos eso con cereal, almendro y olivo".

Trabajar para una D.O. tan prestigiosa como Jamón de Teruel hace que el cereal consumido por los animales deba ser aragonés al cien por cien; Julián usa sus propios cultivos en algunas ocasiones, aunque destina la mayor parte de lo recolectado a la cooperativa de Alcorisa con la que suele operar. "En este pueblo, el campo era lo primero; pasa que los mayores se han ido jubilando y los jóvenes no se han quedado; muchos marcharon a Alcañiz, Andorra o Zaragoza. Antes había más actividad con el tema de la mina y los desmontes de terreno, pero ahora se circunscribe a uno, Intrasa; la nueva propiedad negoció con el Ayuntamiento y acordamos que habría preferencia para los trabajadores de Los Olmos; hay seis personas de aquí trabajando en la empresa".

Los Olmos: remanso de paz en reivindicación estética

Los Olmos tiene escuela, pero las perspectivas en cuanto a permanencia no son precisamente halagueñas. "A la escuela le quedan dos años –apunta Julián– porque en ese tiempo saldrán dos a instituto y perderemos el cupo, a no ser que venga gente. El problema es que no hay mucho trabajo para alguien que llegue de nuevas; en granjas solamente está la mía, el desmonte tiene a los que necesita… hay pocas opciones".

Rescate de tradiciones

Pocos pueblos hay en Aragón sin el correspondiente dance que acompaña las historias de cadiera y lumbre. En Los Olmos se recuperó hace diez años el de la Guirnalda; fue pura casualidad, al hallarse varios pergaminos en la reforma de una casa. No lo hacían desde 1917; ahora se representa en las fiestas de agosto, año sí y año no, con los voluntarios de turno como protagonistas. La alcaldía que rige Nuria Espallargas pelea ahora por conseguir un espacio para centralizar las actividades socioculturales que ya apoyan asociaciones como ACRO –así se llama también el bar– y esfuerzos individuales. Los bajos del Ayuntamiento, por cierto, ocupan el espacio del antiguo horno de pan del pueblo.

El bar y la tienda

La pareja formada por Agustín Ciércoles y Yolanda Gimbert lleva el bar; él viene de Andorra y ella de Alcorisa. "Yo trabajaba en un desmonte –comenta Agustín– y salió un ERE de extinción; hubo que buscarse la vida. Probamos también con bar en Foz-Calanda y luego salió la oportunidad aquí; llevamos un año y medio en el pueblo. Al final se trata de echarle un extra de ganas para que los vecinos te acepten más rápido. Hacemos cocina solo por encargo, para llevar, y servimos también a gente de los pueblos de al lado que ya no tienen bar, como Crivillén y Gargallo que se han quedado sin bar. Abrimos todos los días; esto es un servicio público. No hemos puesto aún huerto porque no hay tiempo, todo se andará".

Por su parte, María Ángeles Tello Castillo lleva veinticinco años en Los Olmos, aunque nació en Barcelona; atiende el multiservicio desde hace más de siete años. "No había tienda antes y en Barcelona ya había acumulado experiencia en esto. Es una vida tranquila; estoy en casa, abro por las mañanas porque con eso ya cubres las necesidades de los vecinos... no da para nadar en la abundancia, pero es una manera muy digna de ganarse la vida".

La historia pide su espacio, la cultura no se queda atrás y siguen arreglándose casas en el pueblo

Hace apenas una semana, el presidentde la Diputación Provincial de Teruel giró una visita a Los Olmos. Roberto Millán departió con la alcaldesa y su equipo de gobierno y aprovechó para abundar en el Centro de Interpetación de Los Olmos, cuyas obras ya están en marcha. Se ha destinado el espacio llamado Era de la Torre para esta edificación; allí hubo en su dia un castillo calatravo. El Fondo de Inversiones Municipales Financieramente Sostenibles (FIMS) de 2017 de Diputación de Teruel ha hecho un aporte de casi 11.000 euros para la consecución de este proyecto. El Centro contará con dos plantas, una expositiva (la baja) y otra destinada a centralizar los esfuerzos socioculturales deLos Olmos, desde la organización de eventos a la semana cultural, entre otras actividades. También se ha proyectado un refuerzo de las instalaciones deportivas y lúdicas. Mientras tanto, varios vecinos (permanentes u ocasionales con miras a un empadronamiento futuro) continúan acometiendo el arreglo de sus casas. Antonio Mengual es un ejemplo de este afán, en el que le apoya su hermano;ambos andan tabla al hombro, con la sonrisa en los labios. "Yo soy barcelonés, de La Esparraguera, y desde que me jubilé he dedicado muchos esfuerzos a arreglar esta casa que ves. Me está dando muchas alegrías; fíjate que tiramos una pared en la entrada y apareció detrás del murete una prensa de mediados del XVIII, estoy tratando de fijar su fecha exacta pero anda por 1740. Este pueblo es una maravilla y estamos muy orgullosos de lo que hay en él".

LOS IMPRESCINDIBLES

Olmorock

Fundado en 2002, fue uno de los pioneros en la zona, aunque interumpió su actividad durante unos años. En julio de 2017 presentó un nutrido cartel con bandas aragonesas de altura como Azero o Insolenzia, entre otras.

Parroquia del Salvador

Data del XVIII y está hecha en mampostería y cantería; cuenta con tres naves, la central con bóvedas de medio cañón. Tanto el coro como la torre se sitúan a los pies. Del exterior del templo destaca la portada.

Ermita de Santa Bárbara

Está a un kilómetro del pueblo, sobre un cerro. Se rendia homenaje a la patrona de los mineros con un viacrucis del que apenas quedan restos. Las vistas desde su puerta permiten disfrutar de todo el municipio.

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