Aragón

Los Grapo intentaron "desenterrar a Cordón y cambiarlo de lugar" para evitar una delación

La dirección ordenó que moviesen el cuerpo ante la salida de Teijelo del grupo terrorista, pero no localizaron el enclave. La Fiscalía mantiene la petición de penas.

Echeandía, ante la Audiencia. Los Grapo están disueltos como banda terrorista desde hace años, pero varios de sus exmiembros –algunos de los cuales han estado presos y ya han salido de la cárcel– han acudido estos días  a la Audiencia Nacional, ya sea como testigos o como público. A la derecha (con mochila) Enrique Cuadra Echeandía.
Echeandía, ante la Audiencia. Los Grapo están disueltos como banda terrorista desde hace años, pero varios de sus exmiembros –algunos de los cuales han estado presos y ya han salido de la cárcel– han acudido estos días a la Audiencia Nacional, ya sea com
Enrique Cidoncha

La dirección de los Grapo temió que uno de sus miembros acabase delatándoles tras dejar la banda y ordenó que moviesen el cuerpo de Publio Cordón del lugar en el que lo habían enterrado por si tenía tentación de contarlo a la Policía. El fiscal Marcelo de Azcárraga, afirmó ayer –durante el juicio que se está celebrando en la Audiencia Nacional– que la orden de trasladar el cuerpo la dio la dirección del grupo terrorista tras la decisión del ahora acusado, José Antonio Ramón Teijelo, de dejar la banda por desavenencias internas y fundar su propio grupo armado, que denominó ‘Fracción Octubre’.

Según relató el fiscal, la dirección de los Grapo dio la orden de mover el cuerpo a dos de los tres miembros que habrían participado en el enterramiento, precisamente a Fernando Silva Sande y a Victoria Gómez Méndez. El fiscal De Azcárraga explicó ayer que, aunque ambos se desplazaron al Monte Ventoux, "no lo consiguieron". "No hay más que estar en esa zona para darse cuenta de la dimensión del lugar", dijo el fiscal al considerar que entendía "creíble y razonable" que ni los propios terroristas que enterraron en la oscuridad de la noche a Cordón lograsen años después localizar el lugar exacto en el que lo habían hecho.

De Azcárraga se basó en esta orden de la dirección de los Grapo y en el reconocimiento del propio Ramón Teijelo de que había usado la identidad falsa con la que alquilaron la casa en la que se tenía secuestrado a Cordón para confirmar que le mantiene la petición de 37 años de cárcel. En el caso de la otra acusada, Gómez Méndez, el fiscal también mantuvo la petición de 37 años. La prueba más clarificadora respecto a la acusada que ayer salió en la juicio fue la coincidencia de su ADN con la saliva con la que se cerraron los sobres en los que se enviaron las cartas de Publio Cordón a sus familiares.

Estos indicios llevaron al fiscal a sostener la imputación a ambos por los delitos de detención ilegal con petición de rescate. Además, también mantuvo el de homicidio por omisión. El fiscal argumentó que, al ser captores, eran los responsables de la salud del secuestrado y que una vez que Cordón "queda malherido, no lo llevan a un hospital, sino que lo dejan morir". El fiscal denunció estos actos y lamentó que "en un acto absolutamente despreciable, deciden cobrar el rescate y siguen manteniendo a la familia en el error", de ahí la petición también de condena por estafa agravada.

La sesión de ayer acabó con las conclusiones del fiscal, pero antes fue el turno de los peritos y de los expertos de inteligencia de la Guardia Civil. Los especialistas explicaron cómo "en 1995 los Grapo acuerdan realizar un secuestro económico" para financiarse y que "lo deciden Arenas y Cuadra Echeandía".

"Falleció entre el 11 y 13 de julio"

En la prueba pericial de inteligencia, consideraron como uno de los hechos objetivos que el fallecimiento de Publio Cordón a mano de sus captores se situó "entre el 11 y el 13 de julio". El secuestro en Zaragoza fue el 27 de junio, mientras que el pago se produjo el 9 de agosto y el anuncio por parte de los Grapo de su supuesta liberación lo hicieron el 17 de agosto. Esto significa que la banda terrorista estuvo mintiendo durante casi un mes, fingiendo que seguía el secuestro cuando en realidad ya habían enterrado el cuerpo del empresario aragonés. La conclusión a la que llegaron los expertos de la Guardia Civil es que no solo mintieron para cobrar por este secuestro, sino también para intentar mantener cierta credibilidad de cara a otros futuros secuestros. En la sesión de ayer también se abordaron las pruebas que sitúan en la casa de Lyon el lugar en el que mantuvieron cautivo a Cordón.

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