Despliega el menú
Aragón

Las Urgencias del Hospital Miguel Servet vuelven a saturarse en pleno verano

?La bajada de temperaturas disparó las atenciones y en solo once horas llegaron al centro 95 pacientes. A primera hora de la mañana, hubo 16 enfermos en pasillos.

Pacientes en los pasillos de las Urgencias del Hospital Miguel Servet.
Sillas y camillas en los pasillos del servicio
Heraldo

Las Urgencias del Miguel Servet volvieron a saturarse ayer y, en esta ocasión, en pleno verano. La bajada brusca de temperaturas de estos últimos días ha disparado las atenciones y en apenas once horas –desde la medianoche del miércoles hasta media mañana de ayer– acudieron al centro casi un centenar de pacientes. A primera hora, llegaron a acumularse hasta 16 enfermos en los pasillos, la mayoría pendientes de ingreso. Los trabajadores exigen para disminuir la presión en Urgencias la apertura de la tercera sala de observación, que cuenta con una veintena de camas y se cerró en junio.

Según explicaron fuentes del Miguel Servet, el miércoles acudieron al centro hospitalario 357 pacientes. Una cifra asumible si se tiene en cuenta que en jornadas de invierno se llegan a superar las 400. Sin embargo, las mismas fuentes explicaron que el problema se registró al concentrarse un importante volumen de pacientes en pocas horas. De hecho, desde la medianoche hasta las once de la mañana de ayer se habían atendido 95 pacientes, la mayoría con patologías graves y necesidad de ingreso. Precisamente, ha sido el descenso de las temperaturas de los últimos días lo que ha disparado las asistencias de estos enfermos, sobre todo, crónicos y pluripatológicos de edad avanzada. Fuentes del centro hospitalario aseguraron que confiaban en poder mejorar la situación conforme se fueran dando altas y despejando las Urgencias.

No obstante, los trabajadores achacan el "embudo" de Urgencias a un pico asistencial, pero también a una "pésima" utilización de los recursos sanitarios disponibles. Desde hace varias semanas, llevan advirtiendo de los problemas que se han generado por el cierre de una de las tres salas de observación. En estas habitaciones, se mantiene a los enfermos (muchos de ellos monitorizados) hasta que se tiene libre una habitación y se pueden subir a planta. Un traslado que puede demorarse bastantes horas sobre todo en verano, cuando el hospital cierra camas por la disminución de la actividad asistencial y para acometer reformas.

En concreto, el Miguel Servet de Zaragoza, el de mayor capacidad de la Comunidad con más de 1.200 camas disponibles, es el centro que más habitaciones cierra en época estival. Aunque algún recurso ya está inoperativo desde finales de junio, es a partir de hoy cuando se notará realmente el descenso de plazas disponibles, ya que se anularán 135 camas y durante agosto, 215.

En concreto, es el bloque de Traumatología el que más reducirá la actividad quirúrgica en verano y el que tendrá inoperativas más plazas: hasta 85. Mientras que la segunda y tercera planta de Quemados (con capacidad para 34 pacientes y 17, respectivamente) permanecerán clausuradas durante todo el verano. "Nos tememos que la situación vaya a peor con el cierre de más camas a partir de la segunda quincena de julio", reprocharon algunos trabajadores. El sindicato CSI-F también pidió ayer la apertura de recursos para poder afrontar el incremento de asistencias.

Pese a las críticas de los sanitarios, el consejero de Sanidad, Sebastián Celaya, ha justificado durante los últimos días el cierre de camas hospitalarias (un 10% del total de la Comunidad) por el descenso de la actividad quirúrgica y asistencial en este momento del año "Se aprovecha para llevar a cabo obras y mejoras en los centros", ha asegurado en varias ocasiones durante los últimos días.

Etiquetas
Comentarios