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Aragón

Casi 43.000 aragoneses sufren pobreza severa: menos de 332€ al mes

La Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social señala que la pobreza sigue aumentando.

Pobreza en un barrio zaragozano.
Pobreza en el barrio Jesús de Zaragoza
Estela Orrios

La mejora de las contrataciones, el aumento de los salarios en los convenios colectivos y los llamados “brotes verdes” no se perciben por igual en todas las capas de la sociedad aragonesa. Así lo demuestra el último informe de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN). En este documento -elaborado a raíz de datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE)- se puede comprobar cómo el número de personas que sufren pobreza severa -aquellas que viven con menos de 332 euros mensuales- no ha dejado de crecer en Aragón.

En concreto, en 2014 había casi 43.000 aragoneses en esta situación. “Estas personas necesitan la ayuda de las entidades sociales y administrativas para sobrevivir. Muchos de ellos no pueden pagar el alquiler, ni la luz, el agua o el gas, puesto que con 332 euros por persona es imposible”, subraya Adrián Serrano, técnico de Aragón de EAPN.

Sin embargo, el informe resalta la “buena” posición de la comunidad aragonesa en comparación con el resto. Mientras que en Aragón solo el 3,2% de la población sufre pobreza extrema, la media española se sitúa en el 6,8% y algunos lugares como Andalucía o Canarias superan el 10%.

Esta misma situación se repite entre aquellas personas que están en riesgo de exclusión social debido a la falta de recursos. En concreto, desde 2009 hasta el año pasado, los aragoneses en esta situación han aumentado más de un 60%, superando las 274.355 personas, o lo que es lo mismo, el 20,7% de la población. “Es un problema que cada día se cronifica más y, de momento, no parece que se vaya a conseguir parar”, se lamenta Serrano.

Una opinión que comparte con Cáritas. “Día a día observamos la vulneración de derechos básicos (vivienda, prestaciones esenciales…) y las grandes dificultades existentes para acceder a ellos”, subraya Jaime Sanaú, director de Cáritas Zaragoza. Al mismo tiempo recalca que, actualmente, tener un empleo “no garantiza cubrir la necesidades básicas”. “En estos momentos, las condiciones de las contrataciones y los salarios abocan a muchas personas a depender de los servicios sociales y de las ayudas de entidades como Cáritas”, subraya.

¿Pagar el agua o la luz?

Esta falta de trabajo y de recursos económicos provoca que muchos tengan problemas para pagar a tiempo algunos productos básicos como el agua, la luz o la hipoteca. Según el estudio, el 17,2% de los aragoneses tuvieron problemas para pagar la hipoteca o el alquiler durante los últimos 12 meses, mientras que casi el 7% se retrasaron con las facturas de la luz, el agua o el gas. “Estas personas se ven obligadas a elegir, puesto que con determinados ingresos no pueden hacer frente a todos estos gastos”, subraya Serrano.

El ejemplo más claro durante los meses de invierno es el elevado número de personas que sufren pobreza energética, es decir, que no pueden tener su vivienda a una temperatura adecuada. En la actualidad casi el 5% de los residentes en Aragón están en esta situación.

“Las necesidades a corto y medio plazo siguen siendo grandes. Por ello, para conseguir que se reduzcan es necesario que se garanticen unos ingresos mínimos para cubrir las necesidades básicas y se creen empleos de calidad”, explica Sanaú. Por su parte, Serrano también recuerda la necesidad de que haya más viviendas de alquiler social y aumenten las partidas destinadas a paliar la pobreza infantil: más becas de comedor, material escolar y actividades gratuitas.

Más ayudas sociales

La llegada de los nuevos ejecutivos parece que ha supuesto un soplo de aire fresco. La presentación de los presupuestos es una prueba de ello. Según el proyecto, el dinero destinado al Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS) ha aumentado en 37 millones de euros “para combatir la pobreza”.

Del mismo modo, la DGA y los ayuntamientos han estado buscando soluciones a la falta de vivienda social. De hecho, el último movimiento ha sido la preparación del decreto de medidas urgentes de emergencia social, entre las que se prevé que los bancos tengan la obligación de ceder sus viviendas desocupadas para convertirse en alquileres sociales. En estos primeros meses también se ha agilizado la concesión del Ingreso Aragonés de Inserción (IAI), consiguiendo que la lista de espera pasara de 7 meses a 45 días.

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