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Aragón

La UZ deberá estudiar la viabilidad de casi una decena de titulaciones

El BOA publica un acuerdo que señala las condiciones para que una carrera tenga garantizada su continuidad.

Universidad de Zaragoza.
La UZ deberá estudiar la viabilidad de casi una decena de titulaciones
Sandra Lario

La viabilidad de las titulaciones universitarias es un tema que preocupa tanto a las administraciones como a las propias universidades. De hecho, en más de una ocasión se ha intentado poner ciertas limitaciones que marquen cuándo es necesario que una titulación desaparezca.

En este caso, ni el Gobierno de Aragón ni las universidades aragonesas han ido tan lejos. El acuerdo -alcanzado a finales de octubre y que se hizo público esta semana- entre estas instituciones refleja en qué situaciones las instituciones educativas deberán elaborar un plan de “actuación con objeto de proceder a los cambios necesarios que permitan la continuidad de la titulación, su modificación o supresión”. Posteriormente, la Agencia de Calidad y Prospectiva Universitaria de Aragón verificará su cumplimiento.

El nuevo reglamento afectará a todos los grados en los que se produzca un descenso acumulado en la matrícula de nuevo ingreso durante dos cursos académicos de más de un 25% -una titulación tendría este problema en la Universidad de Zaragoza-. También se aplicará a aquellos cuya matrícula anual sea inferior al 50% de las plazas ofertadas. En esta situación se encuentran un total de 6 titulaciones de la Universidad de Zaragoza -puede haber algún cambio por matrículas tardías-.

Los problemas de falta de alumnado se producen en cinco grados gestionados por la UZ y dos del patronato de La Almunia. En el primer caso están afectadas Gestión y Administración Pública, Turismo, Información y Documentación y Estudios Clásicos. También Administración y Dirección de Empresas de Teruel, que en los últimos dos años acumula un descenso del 36,17% de los alumnos. Del patronato de la Politécnica de La Almunia se encuentran en esta situación Arquitectura Técnica e Ingeniería Civil.

En posible peligro se encuentra el grado de Ingeniería Electrónica y Automática de Teruel, que lleva dos años con menos de veinte alumnos, mientras que hay 33 plazas. En concreto, en este curso académico hay 17 matriculados, uno más de los necesarios para sobrepasar el 50% de las vacantes.

“Tanto desde la Consejería como desde la Universidad consideramos que el número de alumnos no es una causa determinante para eliminar una titulación, por lo que nuestra apuesta se centra en estudiar los problemas existentes e intentar mejorar la carrera y su atractivo”, recalca Fernando Zulaica, vicerrector de Estudiantes y Empleo. Asimismo señala que la Universidad de Zaragoza es la única pública de la comunidad autónoma y, por lo tanto, debe tener una propuesta generalista, aunque tenga unos 20 o 30 matriculados en un grado.

En los últimos años, la UZ ya ha puesto en marcha planes de actuación similares a los señalados en este acuerdo. En concreto, en relación con Gestión y Administración Pública se ha conseguido triplicar el número de estudiantes en un solo año. En el curso 2014-2015 había 6 matriculados y en el actual asciende a 18 gracias a las medidas aplicadas. “Por un lado, se ha convertido en un curso 'online' porque la mayoría del alumnado está trabajando y es complicado compaginarlo con clases presenciales y, por otro lado, se ha conseguido que la titulación cuente para los baremos en las oposiciones de la función pública”, subraya Zulaica.

Los másteres

?Esta medida también afecta a los másteres impartidos por las universidades aragonesas. En este caso, cuando la matrícula es inferior a 10 alumnos durante dos años consecutivos, las universidades deberán elaborar el mismo plan que se les exige en el caso de los grados, con su correspondiente seguimiento por parte de la Agencia de Calidad y Prospectiva Universitaria de Aragón.

Si se tienen en cuenta los datos publicados en la página web de la Universidad de Zaragoza, en los últimos dos años -2013/2014 y 2014/2015-, un total de cinco másteres se encontraban en esta situación. Dos de ellos, ligados al ámbito de la Ingeniería y tres relacionados con el Derecho y la Economía. Sin embargo, debido a la escasa demanda de tres de ellos, el campus público ya no los oferta.

Por lo que, de cara al próximo curso, la UZ estará atenta a la matrícula de los másteres en Ingeniería de Membranas y el de la Unión Europea, que acumulan dos años con menos de 10 alumnos. “De hecho, la propia universidad ya tiene como normativa interna que un máster pueda desaparecer cuando lleve tres años con esta demanda tan baja”, reconoce Zulaica.

Por su parte, la Universidad San Jorge asegura que en estos momentos no tiene ninguna titulación en estas circunstancias. El hecho de que en los últimos años haya aumentado el número de alumnos matriculados -un 10% en el curso actual- puede haber ayudado a esta situación.

Más criterios para implantar nuevos cursos

Este acuerdo también incluye otros requisitos o fundamentos dirigidos a que no se produzcan duplicidades en la oferta académica y que no se creen titulaciones que no tendrán una demanda concreta. El texto aprobado señala que “se evitará la duplicidad con las enseñanzas existentes en los centros universitarios de Huesca, Teruel y La Almunia de Doña Godina”.

Estos tres campus son los menos demandados y pueden verse afectados por la incorporación de nuevos grados. De hecho, este verano se produjo un importante debate por la implantación de Magisterio en la Universidad San Jorge y los efectos que podría tener en Teruel. Finalmente, no hubo cambios.

Además, la implantación de nuevas enseñanzas se debe acompañar de “avales o apoyos externos de Administraciones Públicas, Agentes Sociales, Cámaras de Comercio y Colegios Profesionales que justifiquen su conexión con el tejido social”. En el caso de la Universidad de Zaragoza este aval de agentes sociales se sustituirá por el del Consejo Social.

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