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Aragón

Lambán señala que su subida fiscal es para ricos pero más de la mitad la pagarán todos los aragoneses

Pese aumentar impuestos como el de Transmisiones o la gasolina, asegura que la propuesta es "progresiva y justa". La oposición critica que tiene "escaso carácter redistributivo" y Gimeno replica que solo pretenden subir el gasto social.

Lambán atiende a la prensa tras reunirse con el presidente de la DPT, Ramón Millán.
Lambán atiende a la prensa tras reunirse con el presidente de la DPT, Ramón Millán.
dga

El presidente de Aragón, Javier Lambán, y su consejero de Hacienda, Fernando Gimeno, cerraron ayer filas a la hora de defender que la subida fiscal será "absolutamente progresiva y justa" y no afectará al "noventa y tantos por ciento de los aragoneses". Y les dio igual que los medios de comunicación y los propios diputados les recordaran que la base de su propuesta impositiva está basada en tributos indirectos y especiales que pagan todos los ciudadanos y que, además, contradiga el programa electoral socialista. De hecho, tres de los nueve impuestos que quieren subir el año que viene, Transmisiones, Actos Jurídicos Documentados y el de la gasolina, afectarán a todos los aragoneses y garantizarán 56 de los 91 millones de euros de ingresos extra que pretende recaudar el Gobierno PSOE-CHA.

El primer paso lo dará hoy el Consejo de Gobierno al aprobar su anteproyecto de ley de medidas tributarias para el mantenimiento de los servicios públicos, con el que pretende ingresar ya 91 millones más en 2016 con la subida de tipos y el recorte de bonificaciones en los tres citados impuestos y en los de Sucesiones y Donaciones, Patrimonio e IRPF. Además, creará dos nuevos tributos ambientales, los de embalses y tendidos de alta tensión, y recuperará el de transporte por cable que afectará a las estaciones de esquí. Con su propuesta, la recaudación crecerá en 2017 hasta los 99 millones cuando se perciba todo el impacto de la supresión de la bonificación del 65% en el impuesto de Sucesiones y Donaciones, mientras en 2018 ascenderá a 105 millones al liquidarse la subida del IRPF a las rentas de más de 90.00 euros y la supresión de la bonificación de los seguros privados.

Mientras el consejero de Hacienda defendía en las Cortes que la subida fiscal es "de justicia social y ética", el presidente se jactaba de que Aragón se "equipara al resto de las comunidades autónomas". Lambán insistió en que la propuesta supondrá "que paguen más los que más tienen" y negó la mayor al sostener que "ninguna" de las medidas perjudica "a ningún sector productivo" y que las rentas medias y bajas "quedan exentas de cualquier aportación añadida a las arcas autonómicas". Justificó todo ello en que el Ejecutivo "quiere reconstruir los servicios públicos y cumplir a la vez el objetivo de déficit". Sin la subida fiscal, advirtió "será absolutamente imposible".

Fernando Gimeno tenía una comparecencia parlamentaria, a petición del PP, para hablar de sus líneas de trabajo, pero la subida fiscal acaparó el debate y empleó un tono de indiferencia ante la oposición. No se salió del guión al defender que era de "justicia" porque, a su juicio, solo afectará a las rentas altas y se lograrán recursos para atender las prioridades del PSOE. "No tengo otra obsesión que la recuperación de la política social", dijo antes de justificar que la mejoría económica no será suficiente como para evitar "tocar" los impuestos.

Entre sus argumentos para defender la subida fiscal destacó la desigualdad entre rentas altas y bajas, señalando que el 10% de los aragoneses acumulan más de la mitad del patrimonio. Pero no llegó a explicar, como le exigió la oposición, por qué pretende subir el Impuesto de Transmisiones (que grava la compra de viviendas de segunda mano) o los Hidrocarburos (del que solo se librarán los profesionales y el gasóleo de calefacción), que afectan a todos los ciudadanos y tienen "escaso carácter redistributivo".

De paso, Gimeno aprovechó para criticar al Gobierno de Rudi por su "irresponsabilidad" al bajar los impuestos y poner a Aragón a la cabeza de España en menor presión fiscal, solo superada por Madrid. "Cuando se bajan los impuestos se van afectadas las políticas sociales", añadió.

Críticas generalizadas

El diputado del PP, Antonio Suárez, censuró que la DGA opte por incrementar los tributos a "todos" los aragoneses "para gobernar con más comodidad" y, mientras, se preocupe "poco" por controlar el gasto público para "caprichitos" de sus socios de gobierno. En este sentido, advirtió de que la subida de Transmisiones costará "uno o dos sueldos" a los que compren una casa, ya que supondrán entre 1.200 y 3.000 euros en función del precio de la vivienda.

El parlamentario de Ciudadanos Javier Martínez añadió que los tributos ambientales afectan a sectores estratégicos, el energético y la nieve, mientras la aragonesista Elena Allué apuntó que no es momento de subir impuestos porque las economías familiares "aún no son las adecuadas". Ni siquiera convenció a la diputada de Podemos Marta de Santos, quien además de criticar que los grupos no tuvieran documentación de la subida fiscal, afirmó que en la propuesta "no está la parte valiente y figura lo que no nos gusta".

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