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Teresa Perales "Escuchar “mamá campeona” es lo que me impulsa a seguir"

La zaragozana exhibe la mejor de sus sonrisas: ha cerrado los Mundiales de Glasgow con seis medallas, entre ellas dos oros que le faltaban a su impresionante palmarés.

Teresa Perales, feliz con sus seis medallas.
Teresa Perales, feliz con sus seis medallas.
t. p.

¿Ha sido su Mundial soñado?

Sí, sí, de verdad. Y eso que se me escapó el 50 (libre) porque no hice una buena salida, y es una prueba que claramente tenía que haber ganado el oro. Pero son cosas que pasan. La semana antes de venir a Glasgow tenía las dudas previas a una gran competición, no estaba en un nivel físico perfecto. Entonces, no habría dado casi ni un euro por conseguir las seis medallas con las que me vuelvo a Zaragoza. Así que estoy supercontenta con el resultado final.

Hasta Glasgow nunca había conseguido una medalla de oro en una cita mundialista. Era el último gran reto que se ponía por delante.

Sí. Tenía la espinita clavada. Los Mundiales en los que había participado (1998, 2002 y 2006) siempre habían caído entre los Juegos Paralímpicos. Y a los dos últimos no asistí: uno, porque estaba embarazada (2010); y el otro, por enfermedad (2013). En Glasgow me dije: "Ya estoy aquí otra vez y tengo ganas de comerme el mundo".

Y en la primera prueba que nada en la jornada inaugural del lunes, los 50 metros espalda, toca el cielo.

Fue la mejor manera de empezar la competición. Te da un subidón tremendo para abordar el campeonato. Venía con la clara idea de conseguir una plaza para España para los Juegos y si se acompañaba del oro, mejor. Hacerlo el primer día te relaja. Ha sido una competición en la que he estado muy centrada de cabeza, he mantenido el gusanillo en todas las pruebas. Estoy contenta por el resultado físico que he conseguido en las carreras y porque mi cabeza ha funcionado muy bien. Completar mi colección con dos metales de oro sienta muy bien.

Ha hecho pleno total: seis medallas en seis pruebas.

Sí, sí, un pleno fantástico. Oro, plata y bronce y por partida doble. Fenomenal. Cerrar el Mundial con mi segundo oro fue poner la guinda al torneo. Ocurrió igual que en los Juegos de Londres, aunque la diferencia es que allí no empecé con oro y se me resistió hasta el último día. En esta ocasión acabar con el título mundial y en mi prueba favorita (100 metros libre) supone poner la guinda a una competición maravillosa.

¿Cuál es la clave para, con 39 años, seguir ganando?

Mantener la ilusión y la motivación. Y el cuerpo en condiciones para seguir compitiendo. Es verdad que tengo rivales que son muy jovencitas, que nos llevamos 12 o 15 años de diferencia. Pero, al final, la cabeza es la que domina el cuerpo y con esto la edad no tiene tanto significado como la ilusión. Todo depende del espíritu que tengas, de la actitud con la que te enfrentas a la vida. Cuando tienes unas metas, vas a por ellas. Es lo que yo he hecho con mi vida.

¿Sigue poniéndose nerviosa antes de cada prueba?

La cabeza controla los nervios. Es algo en lo que insisto mucho en mi preparación y que también lo comento con los compañeros. Dedicamos horas a entrenar la técnica, el físico en el gimnasio, a cuidar la comida, al descanso... Pero también es importante el entrenamiento mental, que en mi programa tiene la misma importancia que todo lo anterior. Si los nervios te traicionan y la cabeza se bloquea, todo lo demás se viene abajo.

En 2014 regresó del Europeo de Eindhoven con siete metales y este año con seis. El verano le sienta bien.

(Risas) No está nada mal. Ademas, he tenido la suerte de que la cita ha sido temprano y tengo todo agosto para descansar y empezar a planificar la temporada con fuerzas porque va a ser muy, muy larga.

Sentada en el poyete de la piscina, ¿dónde ve los Juegos de Río?

Pues los veo cada vez más cerca y con más fuerza. En el punto de mira está la motivación por llegar a mis quintos Juegos. Quedan unos 414 días para que comiencen y ya se me hace corto. Con Ángel Santamaría, mi entrenador, nos tenemos que sentar y programar toda la temporada, las concentraciones en Sierra Nevada... Planificarlo todo para que no falle nada y estar a tope para Río.

¿Los Juegos Río, el poder superar las 22 medallas paralímpicas que atesora, son su obsesión?

Sé que es un reto personal difícil, Ahora cuento con la ventaja de que la motivación me viene de dentro; pero también de fuera por el niño y mi marido, que están ahí pendientes y tengo ganas de que me vean en Río. Escuchar "mamá campeona" es lo que me impulsa a seguir. Puede que sean una obsesión, pero estoy totalmente centrada en esta meta. Y voy quemando etapas. Estos últimos Mundiales han sido los mejores campeonatos que he tenido hasta ahora, pero espero superarme en Río.

17 años en la élite...

... Son muchos años y muchos kilómetros nadados. Es una pasada, pero todavía me quedan unos pocos para alcanzar Río.

Y allí le puede acompañar otra perla aragonesa, María Delgado.

En Glasgow lo ha hecho fenomenal. Estoy muy contenta y orgullosa de María porque es una nadadora muy inteligente y valiente. Es una deportista extraordinaria y tiene muy buena cabeza para afrontar todas las pruebas. Le gustan los retos, no se viene abajo y cuando algo no le sale perfecto no hace un drama y va a por el siguiente.

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