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Ascenso de justicia

La SD Huesca consigue el ansiado sueño de regresar a Segunda, y se reeditará el derbi con el Real Zaragoza siete años después. La fiesta se desbordó primero en El Alcoraz y luego en la plaza de Navarra, donde Tevenet y sus hombres fueron recibidos como héroe.

Ascenso de justicia
Ascenso de justicia

El fútbol fue ayer justo con la SD Huesca. Después de un año brillante como campeón de grupo de Segunda B y un ‘play off’ casi perfecto –salvo los segundos 45 minutos en Tarragona–, el club oscense regresó ayer a la élite del fútbol español por la puerta grande. Llegaba con un favorable empate a uno de Valencia y después de un partido bronco en el que solo el Huesca propuso una idea de fútbol –al Huracán pareció interesarle más conseguir la expulsión de Manolo que marcar en la portería de Dani Jiménez–, los goles de Tyronne y Mainz en tres minutos de gloria al inicio de la segunda parte finiquitaron la eliminatoria y el anhelado ascenso.

La afición oscense volverá a recibir la próxima temporada en El Alcoraz a equipos históricos como el Zaragoza (se repetirá el derbi aragonés de 2008), el Valladolid, el Mallorca, el Osasuna... Un premio para los seguidores oscenses y sobre todo para un club que después de estar solo dos años en el desierto ha vuelto a dar con la tecla mágica para volver, con honores, a la Segunda División.

Un éxito que tiene muchos ‘padres’ entre los que destaca especialmente Luis García Tevenet, que ha logrado con el Huesca subir el escalón que no consiguió la pasada temporada con el Cartagena. A base de trabajo y de máxima exigencia a sus jugadores, el técnico sevillano ha conformado un equipo luchador y ganador, como ha demostrado en el ‘play off’ plantándole cara al histórico Nástic de Tarragona, pasando por encima del Racing de Ferrol y desarbolando las virtudes del Huracán. Ayer no paró de pedir el apoyo de la grada en los momentos difíciles (la verdad es que hubo pocos) y la celebración sobre el césped estuvo en un segundo plano aunque no podía ocultar su alegría.

La dirección deportiva de Luis Helguera merece también reconocimiento ya que el equipo inició la temporada con solo seis supervivientes de la anterior campaña (para olvidar). En verano acertó con los fichajes ya que el cuadro de Tevenet acabó la primera vuelta líder. Pero en invierno logró rematar la faena con incorporaciones como Mainz, Mérida, Rojas y Zaparain que le dieron el salto último de calidad necesario para afrontar con garantías la lucha por el ascenso.

La fiesta, como era lógico, se desbordó primero en El Alcoraz, donde el pitido final dio paso a una invasión de miles de espectadores que se fueron a abrazar con los jugadores. Luego llegó la apoteosis final en la plaza de Navarra, donde se repitieron las mismas imágenes de éxtasis colectivo que ya se vivieron hace 8 años tras el ascenso en Écija. Los protagonistas eran distintos, pero la emoción y la alegría del público que abarrotó el centro neurálgico de las celebraciones de la ciudad fueron prácticamente iguales.

Con los ecos y la resaca festiva, el club comenzará seguro a pensar en la próxima temporada a partir de hoy. Y es que el calendario no da tregua y algunos de sus futuros rivales ya han empezado a anunciar fichajes para la liga, que podría comenzar el 9 de septiembre. La SD Huesca, aparte de reforzar el equipo para competir con las máximas garantías en Segunda, tendrá como primera labor intentar recuperar la masa social perdida en los últimos años para volver a acercarse a esos 4.000 socios que se alcanzaron tras el último ascenso en 2008. El primer paso se dio ayer enganchando a más de 5.000 personas para una final histórica.

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