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Los Bomberos rescatan a un joven de 22 años que se tiró al Ebro tras discutir con su novia

Los buceadores lo sacaron a la altura del puente de Santiago y la ambulancia lo trasladó con varias heridas al hospital Miguel Servet.

Las Navidades no son tiempo de paz y armonía para todas las parejas. Un joven de 22 años decidió ayer lanzarse al Ebro desde el puente de Santiago después de haber discutido con su novia a la altura del Mercado Central, según informaron fuentes de la Jefatura Superior de Policía.

Al comprobar que el joven se había tirado, la Policía advirtió a los Bomberos de Zaragoza a las 15.51, que se desplazaron a la zona del club de Helios, al lado opuesto donde se había tirado el chaval.

Fuentes de los Bomberos señalaron que el joven se acercó a la orilla del río, en la calle de Echegaray y Caballero, pero no podía salir de ninguna manera. "Hacía pie cuando fuimos a buscarle con la lancha. Al pasarlo al otro lado, en Helios, estuvo en la ambulancia para que le atendieran de las heridas que tenía", apuntaron las mismas fuentes.

Al arrojarse por la zona con más profundidad del río Ebro, sufrió varias heridas en las piernas. La ambulancia uvimóvil de los Bomberos lo trasladó hasta el hospital Miguel Servet para que le atendieran.

Aunque en un primer momento se barajó la posibilidad de que el joven fuera en condición de detenido, después del aviso de la Policía Nacional, fuentes policiales precisaron que el motivo del salto al Ebro se debió a la discusión que mantuvo con su novia.

Antecedentes

En el mismo lugar donde fue rescatado ayer el joven de 22 años por los Bomberos, un militar de la Brigada de Castillejos II salvó la vida a una chica rumana hace poco más de un año (el 31 de octubre de 2013) y fue condecorado con una medalla el día de la Constitución.

Este año, el arrojo y los reflejos de un grupo de policías nacionales evitaron que una mujer fuera arrastrada por el Ebro en marzo, al que se metió con intención de quitarse la vida. Los hechos se produjeron sobre las diez de la noche y con el río crecido, pero uno de los agentes no se lo pensó dos veces y se tiró al agua para rescatar a esta persona. Los funcionarios sabían que había que actuar rápido y con sigilo, puesto que la mujer estaba muy nerviosa y existía la posibilidad de que al verles se incrementara su ansiedad. Al final, la historia tuvo un final feliz.

El pasado mes de octubre, la predisposición y reflejos de dos agentes de la Policía Nacional evitaron que un joven que se precipitó el pasado domingo al río Huerva acabara siendo ‘engullido’ por el túnel de Gran Vía. El joven arrastrado por la corriente a gran velocidad era un esquizofrénico en estado de shock. Los agentes se lanzaron al agua para tratar de amarrarlo. El joven pudo ser arrastrado hasta la orilla y puesto a salvo.

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