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Los funcionarios de prisiones sufrieron medio centenar de agresiones entre 2011 y 2013

Los sindicatos denuncian que son muchas más porque los trabajadores no dan parte de todos los incidentes.

Imagen del exterior de la cárcel de Zuera
Imagen del exterior de la cárcel de Zuera
J. C. A.

Amenazas, vejaciones, agresiones... "Ese es nuestro día a día". Así describen los funcionarios de prisiones aragoneses las desagradables situaciones que tienen que vivir cada día en sus puestos de trabajo en los centros de Zuera, Daroca y Teruel. El Gobierno central ha facilitado recientemente los datos de agresiones a funcionarios en las dos cárceles zaragozanas (de Teruel no se han facilitado datos). Instituciones Penitenciarias, habla de al menos 50 agresiones entre 2011 y 2013, pero los sindicatos hablan de muchas más.

"Más o menos cada diez días se está registrando una agresión en la cárcel de Zuera", lamenta José Claudio, responsable de la Prisiones del CSI-F en Aragón. Claudio afirma que la inmensa mayoría de las agresiones se queda fuera de las estadísticas porque no se emiten partes de lesiones. Entre las agresiones físicas más comunes aparecen fracturas de dedos, roturas del tabique nasal o desprendimientos de retina. 

Muchas agresiones ocurren tras peleas entre internos. "La profesionalidad de los trabajadores aquí es fundamental para que no haya más agresiones. Y hay que decir que en España los funcionarios de prisiones destacan en este aspecto", explica  José Carlos Muñoz, delegado de Prisiones de CC.OO. de la provincia de Zaragoza.

A nivel nacional, y según los datos recogidos por el Sector Nacional de Instituciones Penitenciarias del CSI-F, entre 2011 y 2013 se registraron 907 agresiones en las cárceles españolas. El sindicato denuncia que la prevención "sigue siendo una de las asignaturas pendientes y pide un Plan Integral de Actuación y Prevención. "Cualquier tipo de agresión o violencia debe tener un tratamiento singularizado y pormenorizado", valora el CSI-F en un informe.

La sobrepoblación penitenciaria que se da en las cárceles (demasiados reclusos para el número de funcionarios en plantilla) es uno de los motivos de que las agresiones a funcionarios marquen estos registros en Aragón. Según la Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (ACAIP), el nivel de masificación de las cárceles aragonesas se sitúa actualmente en el 168%.

La masificación de las prisiones, las amplias distancias que hay entre módulos, una tipología muy diferente presos (peligrosidad, grados de internamiento, etc.) y la ausencia de respaldo judicial son "un caldo de cultivo" que no favorece nada a la lucha contra la violencia en las cárceles, según señala Claudio.

Que hay demasiada población reclusa en Daroca y Zuera es algo que los funcionarios vienen denunciando desde hace años. De acuerdo con los últimos datos facilitados por el Gobierno, el año pasado un 40% de las 357 celdas de la prisión de Daroca alojaron a más de un interno, mientras que la misma tasa baja hasta el 25% en el caso de Zuera. A fecha marzo 2014, 2.267 personas estaban recluidas en un centro penitenciario situado en Aragón.

"La población reclusa ha disminuido en los últimos años pero sigue siendo más elevada de lo que debería", valora José Carlos Muñoz, que lamenta que a Instituciones Penitenciarias también se están aplicando los recortes de personal del funcionariado público con los problemas que eso conlleva.

"Como sigamos con la dinámica de no amortizar las plazas ni sacar suficiente Oferta de Empleo Pública (OPE), las agresiones van a ir a más", advierte Muñoz, que señala que la OPE de este año para toda España es de 74 plazas. "En Zuera la situación empieza a ser preocupante", valora por su parte José Claudio. Agresiones impunes

Según explica el delegado de CSI-F, en Zuera hay módulos en los que hay "dos o tres funcionarios para 150 internos". Pero el verdadero problema es que la mayoría de las agresiones a estos trabajadores quedan impunes cuando llegan a sede judicial.

"Los internos saben que pocos jueces condenan estas agresiones", lamenta Claudio, quien añade que en alguna sentencia se ha llegado a valorar que insultos, agresiones y vejaciones forman parte del trabajo de los funcionarios de prisiones y que va en su sueldo. José Carlos Muñoz considera que los jueces cada vez son más sensibles a la hora de enjuiciar estos casos, aunque señala que "ha costado mucho" y aún queda trabajo por hacer.

Pero las agresiones a funcionarios no es la única estadística de violencia que maneja el Gobierno. En una respuesta parlamentaria a la diputada socialista Susana Sumelzo, el Ejecutivo central indica que registró 484 "actos violentos" en las cárceles de Zuera y Daroca entre 2011 y 2013. De ellos, 380 acabaron con heridos (tanto reclusos como funcionarios).

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