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Aragón

Educación

El presupuesto para becas de comedor ha bajado un 50% en apenas 3 años

En 2012 la partida alcanzó finalmente los 6 millones de euros, una cuantía que de cara a 2014 se ha reducido a la mitad. Padres y asociaciones denuncian que se ha dejando en manos de la caridad la nutrición de cientos de niños.

Comedor del colegio Zalfonada de Zaragoza
Los comedores escolares de los centros públicos pierden más de un 20% de alumnos en dos años
ASIER ALCORTA

Los presupuestos del Departamento de Educación del Gobierno de Aragón para 2014 han vuelto a acometer un recorte sustancial en una de las ayudas más demandadas por las familias con algún hijo en edad escolar. Las becas de comedor del próximo curso 2013/2014 parten con un presupuesto inicial de 3 millones de euros, uno millón menos de lo destinado este año, algo que ha hecho volver a saltar las alarmas entre las asociaciones de padres y las organizaciones caritativas, entidades que desde hace algo más de tres cursos hacen por cubrir donde el presupuesto del Gobierno no alcanza.

"Pensábamos que con el año pasado ya habíamos tocado fondo, pero parece que no", explican desde la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos de Aragón (Fapar), que critican que el Ejecutivo haya rebajado aún más la partida para comedor después de que el año pasado ya endureciera "de forma irracional" los requisitos para acceder a una beca de este tipo. No en vano, desde 2012 la DGA ha rebajado su partida para becas de comedor en un 50%. De los 6 millones destinados hace dos cursos -3 en una primera fase y 3 en una 'repesca' a través de medias becas-, a los 4 del actual periodo y los 3 que se han planificado para el 2014.

En términos globales, si se mantienen los mismos requisitos del año pasado, la nueva partida alcanzará para cubrir las becas de 4.097 niños de la Comunidad, esto es, 837 alumnos menos que en el actual periodo escolar, y casi 10.000 menos que hace dos años, cuando el menor número de requisitos y las medias becas permitieron que las ayudas alcanzaran hasta a 16.000 alumnos, según datos de la propia DGA. "Es un auténtico despropósito" lamenta Gregorio Briz, Diputado de CHA en las Cortes de Aragón, quien denunció en el Pleno que la partida para becas de comedor haya vuelto a descender mientras han subido hasta un 38% el dinero destinado a infraestructuras. "Una partida que crece cada año, pero que nunca se ejecuta completamente, y que es una forma de agrandar las cifras globales", señala el diputado.

Sin ir más lejos, el curso pasado solo se llegó a ejecutar un 60% de los casi 17 millones presupuestados para infraestructuras, una partida que ahora se eleva casi hasta los 23 millones con el fin de construir colegios como el de Sallent, el cual lleva presupuestándose desde la anterior legislatura.

La devaluación de una ayuda "imprescindible"

Desde el 2012 la historia de las becas de comedor ha sido un continuo "desengaño" para las familias de los alumnos necesitados. Aquel año, la DGA presupuestó una partida inicial de 3 millones de euros que se reveló como completamente insuficiente al alcanzar solo a 4.860 alumnos. En lista de espera quedaron más de 10.000 familias que, al cumplir con los requisitos, fueron atendidas con una nueva dotación de otros 3 millones que se dividieron en las conocidas como medias becas: ayudas que cubrían la mitad de lo que cuesta el menú -96 euros al mes- y que fueron rechazadas por cientos de familias según Fapar al serles imposible asumir cualquier gasto.

De cara al actual curso la DGA, además de bajar en dos millones la partida, optó por aumentar los requisitos para tener acceso a la ayuda. Se pasó de fijar un nivel de renta per capita de 6.390 euros anuales (acorde al IPREM), a que este registro pasara a ser considerado a nivel de unidad familiar. Esto es, solo podrían optar a la ayuda aquellas familias que en total solo ingresaran 533 euros o menos al mes entre todos sus contribuyentes. El resultado, solo un 26% de los solicitantes (4.904 de 18.809) consiguieron la beca. Una situación que solo cubre a las familias que se encuentran en la "pobreza extrema" que fue muy criticada por las asociaciones implicadas.

"No están abocando a que solo las familias con extrema necesidad, la gente que de un día para otro pudiera acabar en la calle, tengan opción de acceder a la beca de comedor", explican desde Fapar, donde se entiende el nuevo recorte como "la consagración" de una política de necesidad que deja desprotegidas a miles de familias.

Ayuda de otras entidades y primeras denuncias de desnutrición

La rebaja del presente curso fue solventada no obstante gracias a la intervención de otras administraciones y entidades caritativas. En Zaragoza, el Ayuntamiento destinó 1 millón de euros para cubrir la comida de otros 1.300 alumnos, y diversas plataformas se unieron para poder asistir a los que seguían teniendo serios problemas para poder pagar el servicio. Desde el Actur, la plataforma solidaria Actur-Parque Goya, formada por vecinos del distrito, se organizaron junto con Cáritas, Aldeas Infantiles y Sin Mugas, para ayudar a unos 100 menores en los que habían detectado que ante la carencia de la comida del colegio estaban comenzar síntomas de desnutrición.

La ayuda, distribuida principalmente en los colegios José Antonio Labordeta y el Zalfonada -en la zona de viviendas sociales del Actur-, se sigue proporcinando a día de hoy gracias a una nueva dotación de la Junta de Distrito, que destinó 9.000 euros para cubrir esta situación.

"No puede ser que se estén tomando medidas para que la caridad y los servicios sociales cubran una labor de Educación", denuncia Asun Gulina, presidente de la plataforma de ayuda del barrio de la margen izquierda, que no se explica como este año se hayan vuelto a reducir aún más el dinero destinado a una ayuda "de la que depende la alimentación de cientos de niños".

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