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El falso maestro shaolin realizó una exhibición en Zaragoza e impartió clases en Huesca

El falso maestro shaolin, detenido y acusado de dos crueles asesinatos, participó en al menos dos actividades relacionadas con las artes marciales en Aragón entre 1995 y 2005.

Juan Carlos Aguilar en el Príncipe Felipe de Zaragoza en 1995
El falso maestro shaolin participó en una exhibición en Zaragoza e impartió clases en Huesca
ARCHIVO HERALDO

Juan Carlos Aguilar, el falso maestro shaolin cuyas atrocidades han sido destapadas esta semana, estuvo en Aragón en al menos dos ocasiones en los últimos años. Considerado un experto en artes marciales, el bilbaíno participó en la II Gran Gala de las Artes Marciales en el pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza, en el año 1995, y en 2005 en un seminario de kung-fu en Huesca.

“He practicado kung-fu desde los nueve años”, afirmaba Aguilar a HERALDO DE ARAGÓN en 1995. “Mi hermano, que murió hace cinco años, era un gran campeón y yo le acompañaba en sus actuaciones. Gracias a él, entré en contacto con los representantes de Shaolin en Gran Bretaña”, explicaba.

Cuando Aguilar llegó a Zaragoza con motivo de la segunda edición de la 'Gran Gala de las Artes Marciales', estaba considerado como un maestro de esta disciplina. Gozaba de prestigio porque decía ser uno de los, hasta entonces, tres ciudadanos occidentales ordenados monjes shaolin. De hecho, a la capital aragonesa llegó acompañado de un grupo de monjes en el que hacía las veces de intérprete y portavoz ante los medios de comunicación.

El ahora presunto asesino en serie afirmaba que tras una exhibición de kung-fu ante los representantes de Shaolin en Gran Bretaña, los monjes le propusieron admitirle en la orden. “No sé por qué se fijaron en mí. Nunca me lo han dicho y yo no debo preguntarles”, decía Aguilar, que hace unos años cambió su nombre castellano por el chino 'Huang'.

Pertenezco a la 32 generación de shaolin y he vivido largas temporadas en el templo. En concreto, pasé casi todo 1994 en él aprendiendo kung-fu, estudiando la cultura china y enseñando inglés a mis hermanos”, abundaba el bilbaíno, que entonces tenía 30 años de edad y no descartaba irse a vivir a China definitivamente, aunque ya regentaba en la capital vizcaína una escuela de kung-fu en la que daba clase a unos 150 alumnos.

Pese a la estrecha relación que parecía tener Aguilar con los monjes de Shaolin, horas después de que saltara la noticia de que podría ser un criminal, el Shaolin Temple Spain, el único centro español reconocido por el templo chino, desmentía que tuviera el título de monje. "Ni es monje ni maestro shaolin. Carece de todos los requisitos imprescindibles para serlo", indicaban.

Seminario en Huesca

Diez años después de su participación en la gala del pabellón Príncipe Felipe, que se celebró dentro del programa de las fiestas del Pilar de 1995 y fue presenciada por miles de personas, Aguilar estuvo unos días en Huesca. El presunto asesino participó en un seminario de kung-fu en un gimnasio de la capital altoaragonesa en 2005. En su página web personal, cerrada tras su detención, Juan Carlos Aguilar escribió algunos detalles de este seminario e ilustró el relato con una fotografía en la que aparece comiendo en un restaurante oscense junto a una decena de personas.

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