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Aragón

Fin de la temporada taurina en Soria con 83 festejos, cuatro menos que en 2015

La provincia tiene 16 municipios que celebran actos, destacando la capital, Ágreda y Ólvega, que suman 44.

La Saca es el festejo más concurrido, con más de las 20.000 personas
Jueves La Saca 2016
Mario Tejedor

Soria puso fin el pasado sábado al calendario taurino con la celebración del Toro Jubilo, cada año más marcado por la polémica por la presencia de detractores. Este acto es siempre el último de la temporada en la provincia. Este año se han llevado a cabo 83 festejos, que son cuatro menos de los desarrollados el pasado ejercicio. Un descenso que nada tiene que ver con recortes sino que se explica en los días festivos de los municipios que acogen estos eventos. El calendario taurino soriano, sustentado en la tradición, experimenta mínimas alteraciones. Siempre son las mismas localidades las que los acogen, con prácticamente idénticos programas cada año. Son en concreto 16 las localidades que los celebran, sumando actos populares y profesionales.

Los cambios sobre 2015 son la incursión de nuevo de las vaquillas en Quintana Redonda, un festejo menos en El Burgo de Osma y cuatro menos en Ágreda, que junto con la capital y Ólvega es el punto con más celebraciones en la provincia. Este año celebró 15 eventos (ocho encierros, tres concursos de cortes y cuatro vaquillas), cuatro menos que en 2015. Un descenso común que se debe sencillamente al día de la semana en que caiga San Miguel Arcángel, según explica el alcalde, Jesús Manuel Alonso. El cartel taurino se programa en función de esta festividad, el 28 de septiembre. Este año cayó en jueves, por lo que se programaron eventos durante cuatro días, los que duraron las fiestas, hasta el domingo (cuatro el jueves, tres el viernes, cuatro el sábado y cuatro el domingo). Sin embargo, en 2015 se dio en miércoles, por lo que el Ayuntamiento amplió un día más estos eventos, saliendo en total 19. La afición por los toros es muy amplia en la localidad y en la comarca, arrastrando incluso a gente de La Rioja, Zaragoza y Navarra, por lo que el Consistorio trata de que todos los días de las fiestas haya toros.

Quintana Redonda ha recuperado en 2016 las vaquillas después de algún año sin celebrarse. Se celebró el 13 de agosto, en las fiestas del verano. El alcalde, Sergio Frías, explica que la incorporación del festejo taurino se debe a dos circunstancias: a la disponibilidad presupuestaria y al día en que puede celebrarse, tratando de que la asistencia sea amplia. "Cuesta mucho dinero" organizarlo, expone el regidor, por lo que no tiene sentido encuadrarlo en una jornada que reste público.

Soria, Ágreda y Ólvega son los municipios con más celebraciones de estas características. Entre las tres suman 43, más de la mitad de los 83 del total de la provincia. La capital ha desarrollado 15 festejos este año: cinco tradicionales (El Lavalenguas y La Compra en mañana y tarde y La Saca), cuatro vaquillas, tres corridas de toros y tres novilladas, una de ellas con picadores.

Ólvega contabilizó 14 este año en ocho encierros, cuatro vaquillas, un espectáculo mixto y un rejoneo de novillos. A ello se suman los cuatro eventos de vaquillas de Muro, que pertenece al Consistorio de Ólvega. También en la zona, Noviercas ha concentrado seis actos, todos suelta de vaquillas entre el 27 y el 29 de agosto.

Las fiestas en honor al Santísimo Cristo de la Buena Muerte en Arcos de Jalón, en septiembre, tuvieron seis actos taurinos. Dos sueltas de vaquillas, dos encierros, una novillada sin picadores y un rejoneo de novillos. También en San Esteban de Gormaz se celebraron seis eventos en septiembre: tres vaquillas, un festival sin picadores, un rejoneo de novillos y una novilla sin picadores.

Precisamente 2016 ha supuesto un gran cambio en Castilla y León para los festejos taurinos. La Junta aprobó en mayo un decreto-ley por el que se prohibe la muerte de reses en espectáculos taurinos y tradicionales. Una ley sin afección a Soria que se creó básicamente para prohibir la celebración del polémico Toro de la Vega de Tordesillas, en Valladolid, en el que hasta ahora se daba muerte en público al animal con una lanza. El 13 de septiembre se celebró el ya denominado Toro de la Peña, en el que en animal no es abatido. Para evitar otros encajes legales, la Junta incluyó expresamente un apartado para aclarar que quedan derogadas cuantas disposiciones de igual o inferior rango que se opongan al decreto-ley.

Actualmente está prohibida la muerte de reses en cualquier evento popular y tradicional, siendo éstos encierros (urbanos, de campo o mixtos), vaquillas, capeas, probadillas o concursos de cortes. En cualquier caso, en virtud a las competencias que le corresponden, cualquier acto taurino debe contar con el visto bueno de la administración autonómica para su celebración.

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