Despliega el menú
Branded

guía de bodas 2019

'Seating plan': protocolo en la mesa para los más clásicos (y también para los atrevidos)

La versión más tradicional dice que el banquete debe ser sentado en la mesa, aunque cada vez más parejas apuestan por el formato cóctel. 

Sentar a los invitados es uno de los mayores quebraderos de cabeza a la hora de organizar la boda.
En el ‘seating plan’ clásico hay que explicar dónde está cada mesa y quiénes se van a sentar en ella.
Unsplash

Colocar a los invitados en las mesas es una de las tareas más laboriosas a la hora de organizar una boda, ya que hay que encontrar la fórmula para sentar a todos los invitados y que estos se sientan a gusto en el lugar asignado. En la mayoría de fincas y restaurantes las mesas suelen ser redondas -porque facilitan la comunicación entre los comensales- y con capacidad para entre 8 y 12 personas, por lo que este es el punto de partida para empezar a organizar cada mesa.

El protocolo tradicional apunta que los novios, padres -y, si se quiere, hermanos-, deben ocupar la mesa presidencial en el centro del banquete, con los invitados repartidos a ambos lados. Si esto supone alguna rencilla familiar, también se puede hacer una mesa exclusiva para los novios, y separar a padres y padrinos en las mesas de los respectivos familiares.

Seguidamente a la mesa presidencial, más cerca de los recién casados, estarán los familiares y después los amigos. Si estos han permitido a sus padres invitar a amigos u otros compromisos, lo más común es sentarlos en las últimas mesas del salón.

También hay que tener en cuenta que si alguien se queda descolgado habrá que incluirle en una mesa en la que tenga cierta afinidad con el resto de comensales para que no resulte incómodo. En el caso de los niños, si se colocan todos en una mesa, se puede recurrir a un animador infantil para que les entretenga.

Para los más atrevidos

Para los que buscan algo menos tradicional, existen otras opciones a la hora de disfrutar del banquete de boda. En lugar de mesas pequeñas de entre 8 y 10 personas, se puede optar porvgrandes tableros alargados en los que quepan hasta 50 comensales y la gente pueda sentarse libremente donde quiera, sin necesidad de organizar a todos los invitados. Aunque pueda resultar algo complicado, solo hay que garantizar que haya asientos suficientes para todos.

Otra opción es hacer un banquete tipo cóctel, en el que toda la comida se sirva en un espacio donde los invitados estén de pie, sin necesidad de trasladarse luego a un gran salón. En este caso, se recomienda colocar asientos o zonas tipo ‘chill out’ para que se pueda descansar cada cierto rato.

Esta opción, además de resultar más económica, permite innovar con el menú y, por ejemplo, crear una gran mesa bufé para que cada invitado elija lo que quiera comer.

Ir a la Guía de Bodas

Etiquetas
Comentarios