Despliega el menú
Branded
#Quédateenaragón

¿Sabes lo que significa 'frescalor'? ¿Y 'cosmopueblita'? El 'diccionario' turolense te lo cuenta

Debido a sus grandes contrastes, las propuestas turísticas de la provincia de Teruel son tan únicas que han tenido que inventar nuevas palabras para definirlas.

Teruel tiene un lenguaje propio. Descubre el porqué.
Teruel tiene un lenguaje propio. Descubre el porqué.
DPT

Entre las, aproximadamente, 88.000 palabras que integran el diccionario de la RAE no se encuentran ni 'rapilento', ni 'cosmopueblita', ni 'frescalor', ni 'tranquitenso'. Pero, a pesar de que carecen de una entrada propia en este glosario, todas ellas encuentran sentido en Teruel, un territorio cuyos contrastes definen no solo a sus pueblos y ciudades, sino también lo que sienten quienes las habitan y visitan. Por eso, aquellos que deseen descubrir el significado de estas palabras deben tomar nota de las propuestas turísticas que ofrece la provincia.

Foto de Alcañiz
1

'Rapilento'

Dícese de la posibilidad de pilotar una moto GP en el circuito Motorland y de disfrutar del 'slow driving' entre espectaculares paisajes sin salir de la provincia.

Además de albergar algunas de las pruebas más importantes del mundo del motociclismo, el circuito Motorland Aragón, ubicado en Alcañiz -a unos 377 kilómetros de Madrid, a 233 km de Barcelona y a 230 km de Valencia-, cuenta con una gran variedad de actividades con las que sorprender al turista sin quitar el pie del acelerador. Visitas a las instalaciones, cursos de pilotaje o experiencias al volante de vehículos de alta gama son solo algunas de las opciones para los amantes de la velocidad. Pero hay otros lugares y fórmulas para ir rápido en Teruel, como lanzarse por la tirolina de Fuentespalda, recorrer las rutas BTT o, en invierno, deslizarse por las pistas de esquí de Valdelinares y Javalambre. Como contrapunto, las rutas 'slow driving', que se adentran por las agrestes tierras del Maestrazgo y las sierras y valles de la comarca de Gúdar-Javalambre o las de 'La Toscana aragonesa', que recorre las comarcas del Matarraña y del Bajo Aragón, muy próximas a Cataluña, ofreciendo al viajero una visita tranquila y lenta, con el camino como protagonista. Los apasionados de las dos ruedas también pueden disfrutar de kilómetros de diversión en carreteras secundarias, plagadas de curvas y en plena naturaleza gracias a las rutas moteras del Bajo Aragón y a la A-1702, conocida como 'The Silent Route'. Y sin coche, a pie, en bicicleta o en caballo, miles de kilómetros de rutas senderistas y vías verdes.

Pastoreo cerca de la Laguna de Bezas.
2

'Cosmopueblita'

Relativo o perteneciente a la capacidad de dejarse llevar por el surrealismo de Buñuel en su museo de Calanda y, a la par, apreciar el arte del pastoreo comiendo un buen queso.

Gracias a la figura de Luis Buñuel, Calanda -a 360 kilómetros de Madrid, aproximadamente, y a unos 250 km de Barcelona- se ha convertido en un sinónimo de la cultura más cosmopolita. El Centro Buñuel Calanda alberga una exposición permanente del artista y su obra para adentrarse en el fascinante universo del director de 'Un perro andaluz'. En Rubielos de Mora, a poco más de 100 kilómetros de Valencia, otro creador aragonés, el pintor Salvador Victoria, natal de este municipio turolense, cuenta con otro de los museos de vanguardia ubicados en la provincia. El propio medio natural se convierte en museos atractivos, de esculturas en Hinojosa de Jarque o Alcalá de la Selva, o grafitis en el barrio de San Julián de la capital... La actividad cultural es muy rica en toda la geografía turolense con decenas de festivales de variadas temáticas durante el año. En verano, los castillos de Mora de Rubielos, Rubielos de Mora, Valderrobres o Albalate del Arzobispo se convierten en plateas con espectáculos del circuito nacional a precios competitivos.

Pero no solo hay que alimentar el alma. Por eso, la provincia de Teruel ofrece también experiencias alrededor de la vida tradicional y de sus mejores alimentos. No solo es obligatorio comerse un buen ternasco, con aceite bajoaragonés o azafrán del Jiloca, también se puede disfrutar de ser pastor por un día en Guadalaviar, conocer el proceso de curación del jamón en La Puebla de Valverde o participar en la recolección de trufas en Sarrión, por ejemplo, imbuyéndose del espíritu más 'pueblita'.

El astroturismo se practica en los cielos más limpios.
3

'Frescalor'

Acción o efecto de tener que abrigrarse para disfrutar de los impresionantes cielos estrellados y necesitar un baño refrescante bajo una cascada espectacular para bajar las altas temperaturas.

Si en algún lugar de España cobra literalidad la expresión 'de... al cielo' es en Teruel. Gran parte de la provincia cuenta con el reconocimiento internacional 'starlight', que la acredita como territorio ideal para ver las estrellas por su escasa contaminación lumínica. Disfrutaremos de las constelaciones al fresco, porque hay lugares en los que, incluso en verano, es necesario tirar de chaqueta al caer la noche. Solo hay que fijarse en Bronchales, el pueblo que presume de dormir con manta todo el año. En cambio, con la salida del sol, el verano es verano, con todo su calor. Apetece acercarse entonces a espacios refrescantes, cascadas y parajes acuáticos como el Salt de La Portellada, el Parrisal de Beceite, los cañones de Valloré en Aliaga o los del río Blanco a su paso por Calomarde. Además de fuente de vida, en Teruel el agua también ha dejado su huella como escultora en espectaculares formaciones como las cuevas de Molinos o la Sima de San Pedro de Oliete.

Valderrobres, considerado como uno de los pueblos más bonitos de España.
4

'Tranquitenso'

Relativo a tomar un café con vistas a los pueblos más bonitos de España y temblar ante el ataque de un fiero Tiranosaurus Rex.

Para momentos tranquilos, la provincia de Teruel ofrece rincones ideales. No hay más que perderse en las calles de sus pueblos de piedra y forja. El territorio cuenta con el mayor número de municipios reconocidos por la asociación de 'Los pueblos más bonitos de España', con un total de siete: Valderrobres, Albarracín, Calaceite, Mirambel, Puertomingalvo, Rubielos de Mora y Cantavieja. Pero si más que dar paseos por calles empedradas o disfrutar de miradores a paisajes naturales lo que apetece es tensión en continuo movimiento, la provincia también ofrece todo tipo de atracciones. Por ejemplo, el parque Dinópolis y sus subsedes, que muestran los descubrimientos de uno de los territorios con más yacimientos paleontológicos del país y, además, procuran impresionantes momentos de diversión. Pero también se pueden destacar las hazañas entre los árboles que propone Albarracín Aventura, a 275 kilómetros de distancia de Madrid, la naturaleza salvaje del parque faunístico La Maleza, la bajada a las profundidades del Museo Minero de Escucha o la exposición de armas de asedio del Castillo de Peracense, a menos de 250 kilómetros de la capital.

www.sienteteruel.es

Debido a sus grandes contrastes, las propuestas turísticas de la provincia de Teruel son tan únicas que han tenido que inventar nuevas palabras para definirlas.
Etiquetas