50 aniversario del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa
Pilar Palacios: "Lo más importante del trasplante son los donantes"
Pilar Palacios dirige el Programa de Trasplante Hepático del Clínico desde 2021 y no duda en destacar su buen funcionamiento, debido sobre todo “a la generosidad de los donantes y sus familias", así como "a la exigencia del equipo médico que hay detrás de cada donación".

El Programa de Trasplante Hepático del Clínico es uno de los grandes conocidos y reconocidos del hospital por su trascendencia y trayectoria, también a nivel mediático, ¿cuáles diría que son las claves de haberse convertido en toda una referencia para el sistema sanitario aragonés?
Las enfermedades hepáticas graves, cuya única curación posible es el trasplante, cursan con muchas descompensaciones que requieren de ingresos previos y posteriores a dicho trasplante, pues los pacientes requieren un seguimiento de por vida. Todo esto tiene un gran impacto en el paciente y en su familia, por eso una de las claves de que el programa sea un referente es que los aragoneses han podido ser atendidos aquí, sin depender de otras comunidades. Sin duda, otra de las claves es que muchas personas han sacrificado gran parte de su vida personal para dedicarla a su vida profesional y conseguir que este programa se pusiera en marcha. Pienso sobre todo en los doctores Ricardo Lozano y García Gil y sus respectivos equipos con más de 100 profesionales haciendo un trabajo impecable hasta nuestros días. Por último, destacaría el apoyo de las instituciones autonómicas, que es muy importante que se siga produciendo.
Son muchos los hitos que ha registrado el programa en sus años de vida. ¿Cuál sería el último?
Son muchos los hitos, sí, entre ellos que hemos superado los 25 años y los 700 trasplantes hepáticos en Aragón. El más reciente sería desarrollar desde 2021 el proyecto de donación en asistolia controlada por ECMO (sistema de oxigenación por membrana extracorpórea), que deriva en mayores posibilidades de donación. Pero no podemos olvidar que lo más importante del trasplantes son los donantes. Sin ellos, nada de esto se podría llevar a cabo.
¿Qué son las donaciones en asistolia?
Es un tipo de donación que se realizaba en España desde 2014, y que desde el año 2021 hemos conseguido que también se realice en Aragón. Se trata de contar con donantes en muerte circulatoria, y no solo encefálica como se ha hecho siempre. Así, a las personas donantes que fallecen por parada cardiorespiratoria, por ejemplo, se les conecta a este ECMO, que permite el paso de oxígeno a los órganos cuando el corazón ya no está funcionando.
¿Esto ha permitido que las donaciones se incrementen?
No se nota en el incremento global, pero conseguimos mantener las cifras. El año pasado fueron 28 los trasplantes realizados. Cabe destacar también que la muerte encefálica ha bajado mucho, debido a los avances médicos.
Siguiendo con los hitos, ¿cuál podría ser el próximo?
El uso de máquinas de preservación de órganos ex situ, que permite mejorar los resultados del trasplante y que haya más órganos válidos para donar.
¿Cómo describiría la evolución de las técnicas quirúrgicas puestas al servicio del trasplante hepático?
Tenemos más medios y más evidencia científica. Disponemos de métodos de sellado vascular potentes para reducir y controlar el sangrado. También de tromboelastograma para monitorizar la coagulación del paciente en tiempo real. Tenemos ecografía especifica, mejores métodos de monitorización del paciente y el equipo ECMO aporta mayor seguridad para el receptor en un tipo específico de trasplante. Sin embargo, insisto en que el programa hay que cuidarlo y renovarlo constantentemnte.
¿Qué peculiaridades tiene un trasplante hepático frente a otros?
Los pacientes son frágiles y con larga trayectoria de enfermedad hepática. El proceso del trasplante es largo y muy duro, tanto desde el punto de vista físico como psicológico, para que el que ofrecemos asistencia desde el programa. Un pilar muy importante es la Asociación de Enfermos y Trasplantados Hepáticos de Aragón (Aetha), que acompaña a los pacientes y familiares en todo el proceso. Realiza talleres de formación, dispone de pisos para las personas de fuera de Zaragoza y hacen una labor imprescindible.
Poniendo la vista en el futuro, ¿cómo cree que van a evolucionar los sistemas de trasplante?
Acabo de asistir a una reunión a nivel nacional sobre este asunto. Todas las unidades tenemos que evolucionar y adaptarnos a las nuevas tecnologías. Hay que cuidar el clima laboral y la flexibilidad de los horarios para compatibilizar con la vida personal. Nosotros, en los trasplantes hepáticos trabajamos de noche, cuando la donación ya está preparada, y no tenemos mucho margen de tiempo para tomar decisiones complicadas ni podemos programar las intervenciones. Debemos trabajar también en el reconocimiento profesional. A nivel herramientas, tendremos resultados que nos permitirán una mejor atención al paciente y hay que apostar por un mayor avance en los sistemas de preservación.


Comentarios