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especial agenda 2030

La emergencia climática despierta conciencias

La masiva huelga por el clima del 27 de septiembre puso de relieve la creciente sensibilidad que genera el calentamiento global en la sociedad, cada vez más consciente de sus efectos adversos y de la urgencia que requieren sus soluciones.

Una activista de Extinction Rebellion durante una manifestación por el clima en Bruselas.
Una activista de Extinction Rebellion durante una manifestación en Bruselas.
EFE/Stephanie Lecocq

El pasado 27 de septiembre, millones de personas en todo el mundo secundaron una huelga contra la inacción ante la crisis climática que se vive en la actualidad. En una semana se celebraron más de 5.000 actos en 156 países diferentes y cientos de miles de estudiantes salieron a la calle para exigir medidas urgentes a los líderes mundiales. En la Comunidad, la Alianza por la Emergencia Climática de Aragón, constituida por más de 70 organizaciones y colectivos, protagonizó las movilizaciones, en las que, entre otras muchas cosas, se reclamaron medidas efectivas al respecto tales como "disminuir las emisiones a la atmósfera y contaminación a los acuíferos que constituyen el modelo de agricultura industrial actual".

Esta reivindicación responde a una de las muchas consecuencias que está causando el calentamiento global, ante el que miles de organizaciones y expertos de todo el mundo piden acciones urgentes y contundentes y que sirvió de gérmen para el nacimiento del movimiento ‘Fridays for future’ (’Viernes por el futuro’), convocante de las manifestaciones enmarcadas en la huelga por el clima.

Objetivo número 13

Desde entonces, nuevas movilizaciones se han llevado a cabo en multitud de países, lo que refleja una conciencia cada vez mayor hacia un fenómeno cuya influencia se relaciona directamente con el objetivo número 13 de los ODS de la Agenda 2030 de la ONU. En dicho apartado se piden medidas como "fortalecer la resiliencia y la capacidad de adaptación a los riesgos relacionados con el clima y los desastres naturales en todos los países», «incorporar medidas relativas al cambio climático en las políticas, estrategias y planes nacionales» o «mejorar la educación, la sensibilización y la capacidad humana e institucional respecto a la mitigación del cambio climático, la adaptación a él, la reducción de sus efectos y la alerta temprana". 

Para ello, el organismo aboga por cumplir el compromiso de los países desarrollados que son parte en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de "lograr para el año 2020 el objetivo de movilizar conjuntamente 100.000 millones de dólares anuales procedentes de todas las fuentes", así como «poner en pleno funcionamiento el Fondo Verde para el Clima capitalizándolo lo antes posible».

La destrucción de ecosistemas y la contaminación del aire y del agua son dos de los efectos más graves que causa el cambio climático. Unos peligros ante los cuales los agentes implicados en su lucha apuestan por medidas como el abandono de los combustibles fósiles, un modelo energético sostenible basado en las renovables o reducir de manera prioritaria a cero las emisiones netas de carbono a la mayor brevedad posible.

Para llegar hasta ahí, no obstante, se necesitan tanto importantes inversiones como acciones políticas decididas en multitud de ámbitos: transportes, vivienda, gestión de residuos, espacios públicos, zonas verdes, educación... Todo ello con el fin de combatir contra un problema global que afecta a todos los habitantes del planeta y cuyas consecuencias podrían ser irreversibles en solo unos años.

Datos preocupantes sobre un problema global

En su web oficial, la ONU refleja algunos de los datos más impactantes sobre la realidad del cambio climático, del que explica que "afecta a todos los todos los países en todos los continentes, produciendo un impacto negativo en su economía, la vida de las personas y las comunidades". 

  • Temperatura: entre 1880 y 2012, la temperatura media mundial aumentó 0,85 grados centígrados. Cabe destacar que por cada grado que aumenta la temperatura, la producción de diversos cultivos se reduce notablemente.
  • Agua: los océanos se han calentado, la cantidad de nieve y de hielo ha disminuido y ha subido el nivel del mar. Entre 1901 y 2010, el nivel medio del mar aumentó 19 centímetros, pues los océanos se expandieron debido al calentamiento y al deshielo. La extensión del hielo marino del Ártico se ha reducido en los últimos decenios desde 1979, con una pérdida de hielo de 1,07 millones de kilómetros cuadrados por década.
  • Gases: las emisiones mundiales de CO2 han aumentado casi un 50% desde 1990. Entre 2000 y 2010 se produjo un incremento de las emisiones mayor que en las tres décadas anteriores.

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