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entrevista

"Que un dron te traiga el paquete a casa es muy futurista, pero el sector necesita seguir creciendo para hacerlo posible"

Ángel Gil es ingeniero de Organización Industrial, vicepresidente del Centro Español de Logística y profesor titular de ESIC. 

Angel Gil - Esic especial logística y marketing
Ángel Gil

¿Se puede hablar de logística 4.0?

Es un concepto que sigue un poco la moda, pero sí que es cierto que hay una serie de nuevas tendencias que van a marcar la evolución del sector en un futuro. Nuevos almacenes robotizados, drones, 'blockchain', automatización de procesos, transporte autónomo, inteligencia artificial, big data, impresión 3D, realidad aumentada e internet de las cosas y la logística colaborativa: esos son los vértices en los que avanzará el sector.

Hablar de avances, en este y todos los sectores, es hablar también de sostenibilidad. ¿Cómo puede ser la logística más sostenible?

La logística colaborativa, otra de las cuestiones que marcará el desarrollo del sector, significa poner a distintos actores en el mercado para obtener sinergias conjuntas: por ejemplo, que dos proveedores se organicen en un mismo camión para que en la carretera solo haya un vehículo y, por tanto, se reduzcan las emisiones, se ahorre en combustible…

Precisamente las nuevas tecnologías ayudan en esto, porque han hecho posible los 'softwares' de planificación de rutas ayudan a que se hagan menos kilómetros, los vehículos híbridos o el uso de energías alternativas.

¿La evolución ha venido marcada entonces por las nuevas tecnologías?

Muchísimo. Hay algunas tecnologías que se llevan utilizando hace tiempo, pero en los últimos años se han acelerado más rápido que nunca. El comercio electrónico ha tensionado el sector, porque el consumidor se está acostumbrando a plazos cortísimos de entrega y eso obliga a tener unos procesos totalmente automatizados en tiempo real y con una trazabilidad absoluta.

Con tanta automatización, ¿se van a destruir puestos de trabajo? ¿va a repercutir de manera negativa en el sector?

Que todo sea automático es un caso extremo y un tanto futurista, porque en esos casos haría falta, como mucho, solo una persona que supervisase todo. Esto nos supone un conflicto ético a los que nos dedicamos al sector, se plantea poner impuestos a la robotización… pero lo cierto es que no tiene por qué ir en detrimento del empleo. Ahora hay un montón de nuevas empresas tecnológicas que no existían, y en su momento también parecía que iban a desaparecer otros empleos. Lo que estamos haciendo ahora es requerir una mano de obra más especializada, así que más que hablar de destrucción de empleo hablaría de elevar la capacitación y el nivel tecnológico y profesional de los trabajadores.

¿Qué va a ser necesario para adaptarse a estos nuevos puestos? ¿La formación en España es la suficiente para hacer frente a estos cambios?

En España hay una carencia de formación específica en logística y el que quiere trabajar en el sector ha de seguir unos cauces que no son fáciles, desde el transportista que debe superar una serie de exámenes y pruebas al que aspira a un puesto de grado intermedio, que viene de titulaciones como ingeniería o administración de empresas y se especializa con un máster.

La formación que se necesita es aquella que pone el foco en la logística real, en las necesidades del sector. En España la mayoría de empresas están muy lejos de todos estos avances y siguen con medios muy tradicionales. Por eso hay que enseñar a los alumnos a que conozcan las herramientas reales, y a partir de ahí saber explicar cómo hacer frente a los retos del futuro.

¿Cuáles son esos retos? ¿Se cumplirán todas las tendencias?

A nivel de tendencia, con toda seguridad se cumplirá el de la conducción autónoma. En Estados Unidos o Australia, por ejemplo, llegará la conducción autónoma porque tienen la infraestructura para hacerlo y unas carreteras que permiten que convoys de trailers circulen por la carretera sin conductor ni riesgo. Aquí eso es inviable.

Un denominador común, que sí se cumplirá en España, es la trazabilidad en el seguimiento de los pedidos, un buen control de procesos internos y de supervisión.Y el que no esté en este asunto ya va a tener que hacerlo.

¿Y los drones nos traerán los paquetes a la puerta de casa?

Eso es algo muy futurista, que tardará muchos años en llegar, pero lo que es una realidad y una necesidad es una trazabilidad exquisita para que esto pueda ser posible. Por el momento, los drones ya son realidad en funciones internas dentro de los almacenes, como por ejemplo el control de inventario en altura.

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