en colaboración con pastelerías manuel segura

Cinco propuestas para endulzar tu mesa navideña: de los clásicos a las nuevas tendencias

Desde los turrones tradicionales hasta los panettone: estas son las propuestas de Pastelerías Manuel Segura para estas Navidades.

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Turrón de bloque de naranja de Pastelerías Manuel Segura.
Turrón de bloque de naranja de Pastelerías Manuel Segura.P.M.S.

Cuando en el año 1874 Manuel Segura abrió por primera vez las puertas de su pastelería en Daroca, seguramente no sabía el legado que entonces comenzaba. Más de 150 años y seis generaciones después, Pastelerías Manuel Segura continúa siendo un negocio regentado por la misma familia, además de una de las pastelerías más antiguas de España. 

Desde aquellos inicios y con el paso del tiempo, nuevas tiendas se abrieron en Calamocha, Cariñena y en Zaragoza. Y en el año 2.000, la historia de esta empresa familiar se materializó en el Museo de la Pastelería Manuel Segura, un pequeño edificio en el municipio zaragozano destinado a compartir ese legado y la sabiduría pastelera de la familia.

Pero en Pastelerías Manuel Segura no hay mejor patrimonio que el verdadero sabor de los clásicos que se crear desde hace siglo y medio en sus obradores, así como todas aquellas nuevas propuestas que se van sumando a ellos para adaptarse a las demandas de los consumidores. Por ello, y con motivo de estas fechas tan especiales, esta pastelería realiza una recopilación de cinco propuestas para endulzar la mesa: tres de ellas son clásicos que no se pueden perder y otras dos dan fe de que, en la pastelería, tradición e innovación también pueden caminar de la mano.

Turrón negro de almendras

El gran clásico aragonés, ese turrón que se hacía en las casas antiguamente y que es, sin duda, un verdadero reflejo del sabor de la Comunidad. La tradición se ve complementada también en su sabor, en el que la almendra ocupa un lugar privilegiado fusionado con el toque de la miel de romero. "Es como un guirlache, pero que está hecho con la almendra con piel, por eso se llama turrón negro, porque es más oscuro que un guirlache. Otra diferencia, además, es que el guirlache lleva un 50% de almendra y este lleva un 72%. Es almendra pura.", comparte José Manuel, sexta generación de la Pastelería Manuel Segura.

Turrón negro de almendras de Pastelerías Manuel Segura.
Turrón negro de almendras de Pastelerías Manuel Segura.P.M.S.

Capuchinas

Aunque es un dulce que con el paso del tiempo está quedando en segundo plano, Pastelerías Manuel Segura sigue apostando por él, especialmente en estas fechas. Se trata de un bizcocho hecho únicamente con yema de huevo cocida al vapor y al que en esta pastelería le añaden vainilla natural. "Una vez que está cocida al vapor, la sumerjo en almíbar, luego se escurre y se cubre con yema y se tuesta. Es un clásico que se está perdiendo, es una pena, pero está buenísimo", explica José Manuel, quien, además, recomienda especialmente acompañarlo con un buen cava de Aragón. 

Capuchina de Pastelerías Manuel Segura.
Capuchina de Pastelerías Manuel Segura.P.M.S.

Turrones de bloque

Aunque antiguamente los turrones de bloque estaban presentes en prácticamente todas las pastelerías, ahora no son tantas las que los muestran en sus vitrinas. Excepto en Aragón, sobre todo en Zaragoza, donde sí suelen seguir siendo un clásico del que disfrutar y que no es tan común en otras ciudades de España. "Eso nos diferencia bastante del resto de la industria. El turrón que se corta delante del cliente es muy fresco porque se elabora prácticamente en el día y sin conservantes", comparte Segura. Son, por tanto, turrones mucho más jugosos que "no tienen nada que ver con un turrón que lleva en el lineal desde agosto y que lo hicieron en marzo", explica José Manuel.

Turrón de bloque de naranja de Pastelerías Manuel Segura.
Turrón de bloque de naranja de Pastelerías Manuel Segura.P.M.S.

Turrones y pralinés de chocolate

Los tiempos cambian y los gustos lo hacen con ellos. Los pralinés y turrones a base de chocolate se abren desde hace años hueco como algunos de los favoritos del consumidor, especialmente entre los perfiles más jóvenes. Aunque su sabor es sin duda exquisito, Segura siente en parte pena de que "los turrones de chocolate estén desplazando a los clásicos, a los guirlaches, a los mazapanes... Porque podrían convivir perfectamente". Conscientes de que estar a la vanguardia es necesario, y dando fe de que se puede innovar sin renunciar a las raíces, en Pastelerías Manuel Segura hacen todo tipo de pralinés, muchos de ellos con productos relacionados con la tierra, como su trufado de Melocotón con orejones de melocotón de Calanda; o un praliné de cava de Cariñena con fresas. Dos de muchos otros productos que dan fe de que es posible "hacer cosas modernas sin caer en las excentricidades".

Surtido de pralinés de Pastelerías Manuel Segura
Surtido de pralinés de Pastelerías Manuel SeguraP.M.S.

Panettone

Es el producto estrella desde hace unos cinco años. Una revolución gastronómica que está arrasando y que en esta pastelería hacen con mucho orgullo... y también con nervios. "Los días que hacemos panettone, no sabemos cuándo vamos a dormir. Es complicado pero bonito, porque ves que el resultado merece la pena. Hay que reconocerle a los italianos que un buen panettone es maravilloso. A mí me encanta.", explica Segura. A diferencia de los que se encuentran en los supermercados (que llevan meses hechos cuando se ponen a la venta) en Pastelerías Manuel Segura los hacen con masa madre y durante aproximadamente tres días de un proceso marcado por la experiencia y el amor por la pastelería.

Panettone de Pastelerías Manuel Segura
Panettone de Pastelerías Manuel SeguraP.M.S.
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