![Tormenta de verano. Lluvia en Zaragoza. Calle Alfonso. RECURSO. Tormenta de verano. Lluvia en la Plaza del Pilar, Calle Alfonso y Plaza de España / 08-07-2017 / Foto: José Miguel Marco [[[FOTOGRAFOS]]] Tormenta de verano. Lluvia en Zaragoza. Calle Alfonso. RECURSO. Autor: MARCO, JOSÉ MIGUELTormenta de verano. Lluvia en la Plaza del Pilar, Calle Alfonso y Plaza de España / 08-07-2017 / Foto: José Miguel Marco [[[FOTOGRAFOS]]] Tormenta de verano. Lluvia en Zaragoza. Calle Alfonso. RECURSO. Autor: MARCO, JOSÉ MIGUEL Fecha: 08/07/2017Tormenta de verano. Lluvia en la Plaza del Pilar, Calle Alfonso y Plaza de España / 08-07-2017 / Foto: José Miguel Marco [[[FOTOGRAFOS]]] Tormenta de verano. Lluvia en Zaragoza. Calle Alfonso. RECURSO. Autor: MARCO, JOSÉ MIGUEL Fecha: 08/07/2017 Propietario: Heraldo de AragónTormenta de verano. Lluvia en la Plaza del Pilar, Calle Alfonso y Plaza de España / 08-07-2017 / Foto: José Miguel Marco [[[FOTOGRAFOS]]] Tormenta de verano. Lluvia en Zaragoza. Calle Alfonso. RECURSO. Autor: MARCO, JOSÉ MIGUEL Fecha: 08/07/2017 Propietario: Heraldo de Aragón Id: 2017-1864031](https://imagenes.heraldo.es/files/image_640_800/uploads/imagenes/2025/08/08/2017-1864031-jpg.jpeg)
Aviso por lluvia en Aragón: ¿Qué zonas son más vulnerables y cómo debemos actuar?
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Cerca de 200 avisos por lluvia se han registrado en Aragón entre enero y junio de este año 2025. Más en concreto, la Comunidad contabilizó 156 avisos amarillos por precipitaciones en una hora y 16 en doce horas; y 16 avisos naranjas por lluvias en una hora y 2 en doce horas. Para entender estas cifras hay que recurrir a documentos como el Plan Nacional de Predicción y Vigilancia de Fenómenos Meteorológicos Adversos o el Plan Especial de Protección Civil ante fenómenos meteorológicos adversos de Aragón (PROCIFEMAR) , que recogen el peligro existente ante lluvias, nevadas, vientos, tormentas, temperaturas máximas y mínimas, polvo en suspensión y otros eventos atmosféricos. En el caso de las precipitaciones, el riesgo se establece en función de los litros por metros cuadrados que pueden caer en una zona meteorológica en un periodo de una hora o de doce horas. De acuerdo a dicha cantidad, existen tres niveles de aviso:
Nivel amarillo. "El peligro es bajo, pero los bienes y la población vulnerables o en zonas expuestas podrían sufrir algunos impactos". La recomendación es estar atento y mantenerse informado de la previsión meteorológica más actualizada.
Nivel naranja. "El peligro es importante. Los bienes y la población vulnerables o en zonas expuestas podrían sufrir impactos graves". La recomendación es estar preparado y tomar las precauciones pertinentes para evitar un desastre.
Nivel rojo. "El peligro es extraordinario. Los bienes y la población vulnerables o en zonas expuestas podrían sufrir impactos muy graves o catastróficos. Conviene, además de tomar medidas preventivas, actuar de acuerdo a las las indicaciones de las autoridades.
¿Qué zonas de Aragón son más vulnerables a fenómenos meteorológicos adversos?
Según explican desde 112 Aragón, el PROCIFEMAR establece un cálculo del riesgo de los diferentes municipios de Aragón, que queda dividido por la Aemet en nueve zonas meteorológicas, tres por provincia: Pirineo oscense, centro de Huesca, sur de Huesca, Cinco Villas, Ibérica zaragozana, Ribera del Ebro, Albarracín y Jiloca, Gúdar y Maestrazgo y Bajo Aragón. "La peligrosidad viene definida en el PROCIFEMAR por la incidencia de cada uno de los fenómenos meteorológicos adversos, teniendo en cuenta los avisos emitidos por la AEMET durante un periodo de 10 años (desde el 1 de enero de 2010 al 31 de diciembre de 2020)". Así, las zonas más afectadas por todos los meteorológicos adversos en la Comunidad son la de Pirineo oscense, que concentra un 26% de la incidencia total, seguida por la de Gúdar y Maestrazgo con un 12%. Las de la Ribera del Ebro de Zaragoza y de las Cinco Villas de Zaragoza concentran un 10% cada una, las del Centro de Huesca, del Sur de Huesca y del Bajo Aragón de Teruel, un 9%; y las de la Ibérica zaragozana y de Albarracín y Jiloca, un 7% y un 6%, respectivamente.
Además de la peligrosidad, hay que tener en cuenta otras variables, como la vulnerabilidad o el riesgo. La primera se trabaja a nivel municipal y viene definida por la suma de varios factores, como el número de habitantes, la tasa de dependencia, el año de los edificios, las residencias, los centros de día y educativos, el aislamiento municipal o la altitud a la que se encuentra cada municipio. "El riesgo es el resultado de cruzar los datos de peligrosidad con los de vulnerabilidad, de tal manera que se obtiene un dato de riesgo por municipio, que permite al servicio de protección civil planificar actuaciones concretas en función del fenómeno", explican.
Los siguientes mapas muestran la peligrosidad, la vulnerabilidad y el riesgo asociado al fenómeno meteorológico adverso de las lluvias a nivel municipal en la comunidad autónoma de Aragón:

Qué debo hacer si hay un aviso por lluvias
Ante una aviso por lluvias o una alerta por inundaciones, lo más importante "es estar informado", recuerdan desde 112 Aragón. Tanto el Centro de Emergencia como el Gobierno de Aragón, la Agencia Estatal de Meteorología y las confederaciones hidrográficas son fuentes oficiales para ello. En casos de emergencia muy grave, sistemas como ES-Alert avisan a los ciudadanos a través del teléfono móvil. A modo de prevención, es importante saber si el punto en el que nos encontramos o nos vamos encontrar, sea la propia vivienda, el puesto de trabajo o un lugar de ocio, está en una zona inundable o de riesgo, evitando así encontrarse en dicho lugar. Si se trata de la vivienda, "podemos adoptar en nuestras casas unas sencillas medidas preventivas que mitigarán los daños en caso de inundación, como guardar los documentos importantes, objetos valiosos y una reserva de alimentos y agua en puntos elevados, colocar los productos tóxicos fuera del alcance del agua y mantener limpios los sumideros para evitar retenciones de agua".
Durante la emergencia, consultar las fuentes fiables de información sigue siendo primordial, así como atender a los consejos de las autoridades competentes y estar preparados para una posible evacuación. Si la lluvia nos sorprende en casa, "es muy importante recordar que no debemos descender a sótanos, garajes o subterráneos y que, en caso de abandonar la vivienda, debemos desconectar los suministros y dejar puertas y accesos bien cerrados", indican. Si es en la calle, "es necesario extremar aún más la precaución y alejarnos de cauces de barrancos, torrentes y sus puentes" y usar el vehículo solo si es absolutamente imprescindible, "circulando preferentemente por rutas principales y autopistas, aminorando la velocidad y alejados de orillas de ríos o cauces. Tampoco hay que transitar por tramos de carretera si están inundados, porque la fuerza del agua podría arrastrarnos", apuntan.
Si bien las recomendaciones son de carácter general y se pueden y deben aplicar en todas las zonas y lugares, hay que tener en cuenta que las particularidades del entorno influyen tanto en los riesgos como en las medidas a tomar. En ese sentido, las zonas urbanas y las rurales "requieren respuestas diferentes ante una misma emergencia", apuntan desde el 112. En el caso de las ciudades, por ejemplo, "tienen mayor densidad de población y una red de infraestructuras más amplia con más puntos de riesgo como sótanos, túneles, grandes recintos públicos o garajes colectivos"; mientras que en el medio rural "los principales riesgos son la proliferación de viviendas bajas, más aisladas, instalaciones agrarias y granjas con ganado o la exposición a riesgos naturales súbitos como la crecida de barrancos o el aislamiento".
Aunque la prevención es la mejor aliada ante este tipo de situaciones, lo más seguro en cualquier circunstancia es mantener la calma, pues la aplicación de estos consejos y medidas depende del nivel de aviso establecido. Si el aviso es amarillo, el peligro es bajo y "se recomienda estar atento y prestar atención a las actualizaciones de las informaciones meteorológicas"; si es naranja, "la recomendación de estar preparado y tomar precauciones"; y si es rojo, "se pide a la población que actúe según las indicaciones de las autoridades, puesto que se trata de un peligro extraordinario con posibilidad de daños muy graves o catastróficos".

