Jesus & Mary Chain, 20 años después

Hacían un ruido casi molesto, herencia de la Velvet y a modo y semejanza de los primeros Sonic Youth, pero al lado de aquellos temibles tabiques ruidistas, y aun con sus peleas fratricidas, eran capaces de levantar maravillosos espacios de terciopelo, sí, aquel ‘Just Like Honey’, que tomaba lo mejor del sonido Spector en medio de la erupción de la nueva ola británica y de aquellos fecundos ochenta (¿quién es, por cierto, el ignorante que los califica de ‘amuermantes’ (sic) en el pretencioso artículo que apareció el mes pasado en Ruta 66? Esos controles de calidad, plis). ‘Psychocandy’ fue el receptáculo de aquellos ruidos y de aquellos terciopelos. Un disco de The Jeus & Mary Chain, o sea, de los hermanos escoceses William y Jim Ride, ahora clásico e inefable en la misma historia del rock, al menos de los 80.

Luego fueron aminorando la dicotomía ruido-terciopelo, por no decir que eliminaron el primer factor de la ecuación, aunque a cambio endurecieron el sonido, se eclipsaron los disturbios en que acababan muchos de sus actuaciones iniciales, y se entregaron al rock más puro y directo, saliendo joyas como ‘Darklands’ (1987), ‘Automatic’ (1989) o ‘Honey’s Dead’ (1992).

Ocurría, sin embargo, que los dos hermanos se llevaban a matar, como después, o más, lo harían los Gallagher, y entre eso, entre que los promotores huían de ellos como la peste, y la discográfica no podía sujetar a aquellos potros desbocados, se acabaron sus días. ‘Munki’ (1998) fue su sexto y último álbum.

Mas no hay mal que cien años dure. Y aquí están de nuevo los hermanos Reid con las paces hechas y volviendo a las andadas, es decir, actuando y publicando discos. Su nuevo trabajo, casi veinte años después de ‘Munki’, se titula ‘Damage & Joy’, y es otro pildoraza made in The Chain. Inconfundible, aunque los resortes impulsivos de la primera juventud sean solo un bello o maldito recuerdo.

Hay menos gas y menos fuego, pero queda todavía el resabio para componer atractivas melodías que ambos embadurnan en guitarras correosas y cuidadas y hasta amables cuerdas o imitaciones sintetizadas. Han invitado también a varias voces femeninas para evocar aquel ‘Just Like Honey’, o la pieza que grabaron con Hope Sandoval en ‘Stoned & Detroned’ (1994). En concreto, aparece (de nuevo) su hermana pequeña, Linda, más la novia de William, Bernardette Denning, Isobel Campbell y Sky Ferreira. Las cuatro, sin duda, aportan ese aire sensual e inocente que embadurnaba ‘Just Like Honey’ y que se extendió a grupos posteriores como Mazzy Star, The Sundays, Velocity Girl o The Raveonettes, por recordar algunos afectados que me vienen a la memoria.

Y como la cosa podía ser peligrosa en el campo relacional entre hermanos, que pese a los años no han enterrado las hormonas guerreras, se aseguraron previamente de contratar un juez de paz, alguien que fuera capaz no solo de dirigirles por primera vez musicalmente sino de que sacara la vara o la autoridad para enviarlos al rincón de pensar al mínimo roce. Ni en Granada ni en Los Angeles, donde se grabó el disco, parece que hubo lugar a la intervención. El elegido, Martin ‘Youth’ Glover, estaba bregado en estas lides: ya le tocó poner paz en aquel corralito de fieras corrupias que fue Killing Joke.

No es un retorno que vaya a cambiar el devenir del rock actual ni tan siquiera a producir escalofríos sensitivos, pero es un aceptable disco que mantiene en pie la leyenda y la capacidad de los dos hermanos para hacer canciones melódico-ruidosas con santo y seña ochentero. Y a la vez es un buen acicate para desempolvar –como yo he hecho con gran gozo- los viejos vinilos, especialmente los de los 80, que no han perdido ni un ápice de la gloria pasada; ay, si el indie más canalla de hoy tomara nota… A ver si alguno los ha visto, por cierto, estos días por Madrid y Barcelona o por cualquiera de las capitales por donde está pasando su gira de retorno y ha sacado la libreta. La Cadena de Jesús y María sigue electrizante, apretando el cuello.


Esta entrada fue publicada en Internacional. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Jesus & Mary Chain, 20 años después

  1. michael laudrup dijo:

    Hablando de retornos, el nuevo de Slowdive ya está en la calle

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *