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Gastronomía

aragón es extraordinario

Abiego se pone románico... y romántico

El puente de Famiñosa sobre el río Alcanadre es la vista más llamativa de una localidad que tiene muchos puntos para posar los ojos con embeleso

No tiene Abiego un color especial, y tampoco lo añora; atesora varios, y de lujo. La magia del pueblo no apela al reduccionismo cromático, sino que se expande en muchos focos de atención. Son de diversa naturaleza, pero todos ellos pueden atraer la curiosidad del visitante sensible y corresponder a la búsqueda de quien acude a descubrir muestra de belleza serena en el paisaje, desde el casco urbano a los alrededores.

Puri Conte es la alcaldesa de Abiego; de carácter decidido, se define por un tino muy notable a la hora de echarle el lazo a las ideas de progreso. Desde la más pequeña a la más costosa de materializar, empezando por una apasionada divulgación de lo que ya tiene en el pueblo. “¿Por dónde empiezo? Mira, por las afueras: tenemos las llamada escultura ‘Siglo XX’ desde 1995 a kilómetro y medio; es obra de la DPH, pero estamos orgullosos de que esté en nuestro suelo”. Puri se refiere a la muestra de ‘land art’ realizada por el escultor alemán Ulrich Rückriem, que consta de veinte moles de granito rosa de Porriño.

Hay más para descubrir. “La iglesia parroquial –explica Puri– es una colegiata con más de cuatro siglos de historia; no sé si sabéis que se le llama la catedral del Somontano y está considerada como una joya en la zona, solamente después de la catedral de Barbastro, capital de nuestra comarca. También contamos con las huellas fósiles de La Fondota, a las afueras del pueblo; para alcanzarlas hay que caminar un poco, no se llega en coche, pero no es un camino exigente. El Gobierno de Aragón ha autorizado nuevas investigaciones en la zona. El convento de san Joaquín, a la entrada, también llama mucho la atención, pertenece al Obispado. Tiene problemas estructurales y está cerrado, pero nosotros no podemos hacer nada porque no nos pertenece, ya nos gustaría. Tiene un estilo colonial muy peculiar, se acabó a finales del XIX y solamente hay otro similar en España. No me puedo olvidar del espacio de la antigua fuente de San Miguel, con el abrevadero, el aclarador y el lavadero, en pleno centro del pueblo; el agua se recicla para el riego”.

Tierra de ríos

El Alcanadre es una riqueza fundamental para el municipio. “Es quizá el más importante de los tres ríos que tenemos en el municipio –explica Puri– pero también están el Isuala y el Formiga, entre los tres hacen mucha fuerza. En el Alcanadre está puente románico de Famiñosa, que aunque le dicen romano está más cercano en el tiempo”. El puente, datado habitualmente en el siglo XII (aunque hay quien fija su construcción un siglo más tarde) es llamativo de lejos y aún más de cerca; está en el camino viejo a la vecina Junzano, situado a unos cuatro kilómetros al suroeste de Abiego. El puente se halla en una zona bastante angosta, por la que el río discurre casi encajonado, y muy cerca del molino harinero y el azud.

El puente está construido con sillar y sillarejo; tiene un solo ojo, con el punto más alto del arco de medio punto ligeramente apuntado, y arranca de unos amplios estribos situados en la orilla. Tiene un buen tamaño: 19 metros de luz y 12 de altura. Prames efectuó una restauración parcial del puente en 1999.

Gastronomía de altas miras adaptada a los requerimientos locales

Estela Ibáñez y Cristóbal Garrido, vienen de Utebo y llevan apenas dos meses y medio en Abiego. Él suma ocho años de jefe de cocina en un ‘catering’ de Zaragoza y toda una vida en la profesión; a ella también le sobra la experiencia hostelera. La pareja quería nuevos esquemas de vida para los más pequeños de la casa y pensaron en lanzarse a la aventura. Ahora llevan el bar y restaurante municipal El Kiosco en el centro del pueblo, con una amplia zona de terraza. “La verdad –explica Cristóbal, después de preparar un delicioso burrito coronado con guacamole casero en manga– es que llevábamos tiempo pensando en ir a un pueblo; queríamos otro tipo de vida, que los niños disfrutasen de lo bueno que tiene vivir en un pueblo, y Abiego tiene eso, además de todos los servicios fundamentales. Nos encantó desde el principio”.

Su gestión en el bar El Kiosco se va ajustando a las necesidades de la clientela, a pesar de las circunstancias. Libran los martes, pero esos días acaban siendo igualmente hiperactivos con el tema de compras y gestiones varias. “En el pueblo nos dicen que están contentos con el giro que hemos dado al negocio, por suerte; nuestra hamburguesa especial y los burritos les encantan, así como las bravas con piel y tres salsas, pero también hacemos buenos pucheros, caza cuando se tercia... y cuidamos los detalles, el emplatado. Creemos en las cosas bien hechas. Desde luego –explica Estela– Abiego es un sitio único; la gente es estupenda, el entorno también, aunque estamos trabajando a piñón y no hemos visto todavía mucho. Tenemos pendientes las excursiones”. “En invierno –apostilla Cristóbal– somos conscientes de que habrá menos movimiento aquí, y vivimos en circunstancias muy complicadas para todos; nuestro terreno también está sometido a muchas limitaciones, pero hemos ido trabajando a gusto. Aprovecharemos para conocer mejor todo, seguir materializando ideas para el servicio y preparar a conciencia la primavera, para darlo todo cuando la situación cambie”.

Casa Oliva y su historia

En el pueblo había hasta hace poco cinco casas rurales, pero algunas se ha reconvertido a viviendas de alquiler normal. Continúan en el empeño Anaís y Clavería. La principal referencia hostelera local es un empeño que ya ha superado el medio siglo de vida: Casa Oliva. El negocio comenzó gracias al esfuerzo de Jesús Arnal en 1968, y fue secundado por su familia hasta el día de hoy. En aquél entonces era el bar Oliva, situado al pie de la carretera y llamado coloquialmente bar Jesús; también daban comidas, y pusieron habitaciones en el piso de arriba para convertirse en fonda, que siguen ahí. En 1990, con la salida de la etiqueta de turismo rural, nació Casa Jesús; en 2012 se inauguró el nuevo edificio en un emplazamiento más elevado, a la entrada sur del pueblo, con catorce habitaciones repartidas en dos casas. El aliciente estelar en este espacio es sin duda la piscina cubierta; no está climatizada, así que no se utiliza en invierno; las instalaciones de hospedaje, desde luego, son de primer orden.

Porta, repartiendo alegría y tortas a todos los lamineros desde 1965

Dentro de Abiego hay dos grandes centros reposteros; Porta es el obrador tradicional, funciona desde 1965 y distribuye su producción (junto a la de otros artesanos de la zona) en Repostería del Somontano. Están contiguas y Jesús Porta es uno de los tres socios de la segunda firma, que lleva a todas partes los productos de la familia. “El obrador lo abrió mi abuelo Fermín –explica Jesús Porta– que era molinero y panadero; luego siguió en la faena mi padre Jesús, que empezó con la repostería. Empezaron con lo básico y fue creciendo el negocio. Tenemos de todo: tartas de bizcocho, magdalenas, empanadas… lo que más se pide es sin duda la tarta de cazuela, los empanadones de calabaza y los empanadicos o pastillos de almendra, nueces, chocolate y canela”. También tienen mucha salida los dobladillos, el bizcocho integral de tipo galleta, y productos de temporada como el turrón de almendra.

ABIEGO

Comarca. Somontano de Barbastro.

Cómo llegar. Desde Huesca, su capital de provincia, hay 35 kilómetros por la A-122 y la A-1229,

Servicios especiales. Hay carpintería y centro médico las 24 horas: se trata del municipio más pequeño de España con este servicio. También destaca junto a la farmacia la tienda artesana Las Cucadas de Sol.

Dónde comer y dormir. El bar municipal El Kiosco es la gran opción actual para la comida, por innovación y calidad de las elaboraciones, sin olvidar al tradicional bar Jesús a pie de carretera, que también cuenta con habitaciones. Para la pernocta funciona actualmente el complejo de apartamentos Casa Oliva, dividido en dos casas, con zona verde y piscina cubierta utilizable de marzo a noviembre, además de barbacoa. También se cuenta con las casas rurales Clavería y Anaís.

Anna Carceller. La joven doctora de Abiego es actualmente la responsable de nutrición del primer equipo de fútbol de la S.D. Huesca, que milita en la Liga Santander. Su esposo Álex lleva en el pueblo la firma de turismo de aventura Guías de Guara.

Artículo incluido en la serie 'Aragón es extraordinario'.

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