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aragón es extraordinario

Cerveruela y la eficaz pedagogía animal

La granja-escuela del Tío Carrascón es una oportunidad magnífica para aprender sobre el mundo animal de manera directa y divertida

Se llega desde Paniza, después de abandonar la Autovía Mudéjar. El último tramo es revirado y el paisaje cambia notablemente en apenas una decena de kilómetros; Cerveruela emerge en un recodo, rodeada de monte, con el Huerva apareciendo y desapareciendo por ensalmo en su derredor. Allí andan las hermanas María y Sara Orduna, cada una en su casa y con su circunstancia, unidas en el proyecto de la granja-escuela del Tío Carrascón. La pequeña de las hermanas, Beatriz, vive y trabaja en Zaragoza y acude al pueblo los fines de semana para hacer su aporte a esta aventura vital y empresarial de semilla fraterna y afectiva para con el entorno.

A María le sigue por todas partes su perrita Chireta. En la granja hay otros dos, Miky y Orión, que son padre e hijo, a cargo de vigilar las visitas a sus compañeras del reino animal: Trufa la cerda, la vaca Paca, la cabra Lucrecia, el burro Camilo, varias gallinas y patos y un grupo de ovejas royas bilbilitanas muy curiosas, entre las que destaca Julieta, una oveja con cuernos. “Es algo que ocurre en esta raza de vez en cuando, hay gente que piensa que es una cabra extraña, pero entonces les digo que se fijen en el cuerpo recubierto de lana”.

Además de la granja, las hermanas han venido administrando el Albergue Tío Carrascón, que cuenta con una cocina de aúpa (María es la más avezada en ese terreno) y un jardín junto al río que da envidia de solo mirarlo; no obstante, actualmente está en ‘impasse’ como negocio. “Estamos planeando cosas para el año que viene, pero hasta después de Navidad no habrá novedades, como mínimo. Más que la situación que vivimos todos, el asunto depende de lo rápidas que seamos las tres hermanas en reformular y adaptar todo”, explica María.

La granja-escuela comenzó a funcionar en 2013 de cara al público. “Veníamos trabajándola desde 2010. La idea era atender al público escolar y familiar, con un afán educativo, que luego ampliamos con los campamentos de verano. Queríamos acercar un poco el medio rural más auténtico a la gente de las ciudades y también a la de otros pueblos con realidades diferentes y menos contactos con los animales en casa. Con la excepción de las gallinas, en muchos pueblos los chavales no han tenido contacto directo con los animales”.

Las hermanas Orduna están unidas a Cerveruela por su abuelo materno. “Veníamos siempre los veranos y fines de semana, siempre hemos estado muy ligadas al pueblo. Creo que este rincón que formamos Cerveruela, Vistabella y Aladrén es una zona de la provincia de Zaragoza bastante desconocida. Tenemos una naturaleza especial, muy diferente a la que rodea la ciudad de Zaragoza, de la que estamos muy cerca; aquí no hay un metro seco por el río y las fuentes, tenemos monte y tranquilidad. Puedes relajarte de verdad; para las necesidades básicas tenemos a Cariñena o Daroca, y Zaragoza está a un rato más, apenas 45 minutos”.

Una nota al margen: María sonríe con una naturalidad pasmosa, sobre todo cuando habla de su trabajo en el pueblo. Percusionista del grupo folk Lurte, conocido en todos los rincones de Aragón, halla en el pueblo su refugio predilecto. Da un poco de envidia.

Cerveruela planea su ruta de las fuentes.

La ruta de la fuentes, una vieja aspiración de 25 paradas técnicas

Los meandros del Huerva abrazan al pueblo de Cerveruela de un modo amigable, sin apretar. “Nos han llamado siempre ‘la isla’, porque el río rodea casi por completo al pueblo, que técnicamente –explica María Orduna– sería una península. Yendo hacia nuestra granja hay río a derecha e izquierda; en su día, además, se desvió el cauce”.

La gran ilusión personal de María en el entorno de su Cerveruela es hacer una ruta con las fuentes naturales del término. “Llevo con la idea muchos años, pero hace falta cierta financiación para sacarla adelante, y hasta ahora hemos avanzado poco a poco con los limitados recursos que tenemos, sacando tiempo de donde ha sido posible. Estos últimos años hemos avanzado en el tema con dos campos de trabajo; hay tarea, porque tenemos más de 25 fuentes en un término pequeño. A ver, las fuentes son pequeñas también, no hay que esperar un gran caudal o surgencias de varios metros, pero fueron y son claves para la fauna de la zona. En su día, además, también resultaron fundamentales para los que se ganaban el jornal en el monte cada día”.

No todas las fuentes están en la misma situación de accesibilidad y conservación. “Hay algunas como la del Tío Carrascón o la del Espino que están cerca del pueblo y se han conservado bien, pero la mayoría no se conocen”. María hace este comentario mientras recorre los apenas 100 metros que separan la fuente del Tío Carrascón con la carretera que va de Cerveruela a Vistabella.

Alcalde entusiasta

María quiere reconocer el impulso de una persona del pueblo en este proyecto. “Hay que agradecer el interés del alcalde, Aurelio Andrés, que se las sabe todas en el tema de las fuentes; solemos quedar para ir al monte cuando ambos tenemos tiempo y me señala una que, por ejemplo, está tapada y resulta actualmente inaccesible. La geolocalizamos con vistas a volver cuando se pueda a trabajar en ella. El reto es ubicarlas todas e ir limpiándolas poco a poco, para hacer ruta completa e ir marcando otras más pequeñas que unan dos o tres fuentes”.

María ofrece un ejemplo. “Saliendo del pueblo se podría conectar con la Fuente La Tabla, la Fuente del Herrero y vuelta, una caminata que marcamos el año pasado. Son inventos, las rutas, porque las fuentes no tenían función senderista, pero hay muchas posibilidades y aplicaciones. No sé si sabéis que aquí se hizo mucho carbón hasta los primeros años del siglo XX; hemos contactado con otras zonas carboneras en España para comparar entornos y costumbres”.

María aporta otro dato de interés de la zona: sus cielos perfectos. “También somos una zona privilegiada para observación de estrellas; las montañas que nos rodean hacen que tengamos cero contaminación lumínica, ni siquiera de los pueblos más cercanos. La última actividad de este tipo que hubo aquí me la perdí, porque tenía concierto con Lurte, pero los expertos que asistieron se quedaron impresionados con nuestros cielos”.

Un sauce gigante que figura en lo más alto del podio aragonés

Se trata de un pueblo bonito, tanto en la esencia del caserío como en los alrededores, pero los reconocimientos afianzan esa impresión. El año pasado, a mediados de abril, Cerveruela recibió una noticia agradable en el plano ecológico gracias al reconocimiento obtenido por un hermoso sauce blanco (‘Salix alba’ es su nombre técnico) situado en el paraje de la revuelta del Domingo; entró en el Catálogo de Árboles Singulares de Aragón. Este sabimbre, nombre popular del árbol, mide 14 metros de altura y no tiene rival en Aragón dentro de su familia si hablamos de dimensiones. A pesar del tamaño, el hallazgo no fue sencillo y merece igualmente la denominación de singular; un vecino descubrió en la orilla del Huerva este gigantesco árbol oculto por la vegetación ribereña. La asociación local ‘La Chaminera que Humea’ comenzó a investigar el hallazgo y se afanó en la recuperación de su entorno.

CERVERUELA

Comarca. Campo de Daroca.

Cómo llegar. Desde Zaragoza, su capital de provincia, hay 65 kilómetros por la Autovía Mudéjar, la N-330 y en el último tramo, la CV-668.

San Bartolomé. Es una excelente excursión que se puede realizar de manera intuitiva desde el pueblo. Se trata del punto más alto de la sierra del Peco, con 1.300 metros; el recorrido es de dificultad media y supone una hora de caminata.

Ruralink. Es un proyecto fílmico de carácter documental que conecta a jóvenes del medio rural de Brandenburg (Alemania), Lesbos (Grecia) y Aragón. En 2016, Cerveruela fue protagonista de esta filmación.

Pueblo sobre roca. El casco urbano de Cerveruela se alza sobre una roca de grandes dimensiones.

Santiago el Mayor. La parroquia es un templo barroco que consta de tres naves de igual altura, con tres tramos cada una. La nave central, cubierta por bóvedas de medio cañón con lunetos entre arcos de medio punto, se prolonga a los pies en la zona del coro.

Artículo incluido en la serie 'Aragón es extraordinario'.

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