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CONOCIMIENTO

Ya ni el Ebro nace en Fontibre

Un estudio dado a conocer esta semana considera el Amazonas el río más largo del mundo, en lugar del Nilo. Ya nadie duda de que la cuna real del Ebro es el pico Peña Labra y no Fontibre. Tampoco se cuestiona que Plutón no es un planeta. Nuevos hallazgos están reescribiendo algunos datos de las enciclopedias.

1. ¿Qué río es más largo, el Nilo o el Amazonas?

Todos los libros de texto de Geografía consideran al Nilo, con sus 6.756 kilómetros de longitud, como el río más largo del mundo. Pero esta misma semana, un estudio de la Sociedad Geográfica de Lima situaba al Amazonas a la cabeza de la lista de ríos más grandes del mundo. El debate navega entre estos cauces y no acaba de desembocar en una respuesta clara, máxime cuando hay intereses geoestratégicos y políticos de por medio. La Sociedad Geográfica de Lima, que asegura tener el respaldo de la comunidad internacional y de otras sociedades como la británica o la rusa, afirma que el Amazonas nace en los Andes del sur de Perú y mide casi 400 kilómetros más que el Nilo. Así, desde su nacimiento en la quebrada Apacheta, en las faldas del Nevado Wuehuisha, hasta su desembocadura en el Atlántico alcanza una longitud de 7.062 kilómetros. Pero no es la primera vez que se defiende el Amazonas como más largo que el Nilo. Ya en 1996, el periodista y explorador polaco Jacek Palkiewicz encabezó una expedición multinacional hacia el nacimiento del Amazonas y estableció esa medición.

El propio Nilo "creció" hace dos años, después de que tres exploradores afirmaran haber encontrado, en una expedición, la fuente del río en el bosque Nyungwe, en el norte de Ruanda. Este hecho implicaba una nueva medición: 6.756 kilómetros, 106 kilómetros más de los que se pensaba. Geógrafos consultados por este periódico no ponen la mano en el fuego en el dilema entre el Nilo y el Amazonas. "¿Y si contamos el Nilo Azul, cuyas aguas se incorporan al Nilo?", se preguntan.

2. El pico Peña Labra es la cuna real del Ebro

La vieja cantinela aprendida durante décadas en las escuelas sobre el nacimiento del Ebro es falsa. Se trata de una de las inexactitudes geográficas sobre las que hay coincidencia entre la comunidad científica: el Ebro no nace en Fontibre. Así lo afirman desde el profesor titular de Geografía Física de la Universidad de Zaragoza, José María Quadrat, hasta el gran conocedor del Ebro, el periodista y escritor José Ramón Marcuello. El Ebro ve la luz en Fontibre, pero tras filtrarse las aguas procedentes del pico de Peñalabra, donde nace una corriente a la que se llamó río Híjar, como un monte cercano del mismo nombre. Así lo defendía en estas páginas en marzo de 2002 Daniel Gutiérrez, citando el "Atlas Nacional de España": "Cuando el Ebro y el Híjar reúnen sus caudales en las inmediaciones de Reinosa, el segundo de estos dos ríos lleva recorridos 27 kilómetros, en tanto que la corriente nacida en Fontibre solo recorre 5 kilómetos hasta aquella confluencia". Marcuello coincide en que la aportación hídrica principal a la resurgencia cárstica de Fontibre procede del Híjar, colector de las aguas del antiguo circo glaciar de Peña Labra. Pero enriquece la información: desde el punto de vista hidrológico, el Ebro incipiente es hijo también del Abiada, colector de las aguas procedentes de la vecina Sierra del Cordel, al este de Peñalabra, y que une sus caudales a los del Híjar en la población de Entrambasaguas, poco antes de infiltrase en el suelo calcáreo de la zona, para aflorar en la famosa "Fons Hiberi".

3. El monte Everest, un gigante con altibajos

Nadie pone en duda que el Everest es la montaña más alta de la Tierra. Pero este monte de la cordillera del Himalaya, en el continente asiático, ha sufrido altibajos en la medición de su altura. El primero que tomó medidas de la "montaña sagrada" y sacó la conclusión de que se trataba del pico más alto del mundo fue Radhanath Sikdar, matemático indio y topógrafo de Bengala, en 1852. Usando cálculos trigonométricos y el instrumento de precisión denominado teodolito, llegó a la conclusión de que medía 8.840 metros de altura.

Pero el Everest "creció" 8 metros en 1955, cuando un estudio indio situó en 8.848 su verdadera medida. La siguiente medición, realizada por China en 1975, corroboró la altura del Everest en 8.848,13 metros, cifra que fue adoptada por la mayor parte de los geógrafos de todo el mundo.

Hasta que en 2005, científicos chinos anunciaron que su altura es de 8.844,43 metros, 3,7 metros menos de lo que se pensaba. La pieza clave en la nueva medición fue que en 1975 no se pudo determinar el espesor exacto del hielo y nieve que cubre el Everest. Según el nuevo estudio, la capa de hielo y nieve que hay en la cumbre del monte mide 3,5 metros, y no 0,9, como se pensaba.

Los cálculos de 2005 usaron técnicas que no se conocían hace 30 años, como los sistemas de posicionamiento global GPS, y participaron 50 cartógrafos.

4. Plutón: ni noveno planeta ni gran enano

Era el último de la fila, pero integrado en la retahíla que todo aprendimos de pequeños cuando llegamos al capítulo de los planetas que formaban parte del Sistema Solar. El más alejado del Sol, de acuerdo, pero el noveno planeta. Hasta que en 2006, Plutón quedó relegado porque se descubrió que tenía un hermano un pelín mayor, el planeta enano Eris, con una masa 1,27 veces superior a la de Plutón.

Por si fuera poco, en 2007 recibió un nuevo golpe al dejar de ser considerado el más grande de los planetas enanos. Según un estudio realizado por astrónomos del Instituto Tecnológico de California, que publicó "Science", el planeta enano Eris, bautizado en 2005 provisionalmente por su descubridor, Michael Brown, como Xena, tiene 1,27 veces más masa que Plutón, con lo que se constata que es el objeto helado más grande del cinturón de Kuiper más allá de Neptuno. El observatorio W. M. Keck y el telescopio Hubble, demostraron que Eris era más grande que Plutón. Su masa solo pudo ser calculada observando el movimiento orbital de su luna, Dysnomia. Esta luna tiene una órbita circular de unos 16 días, lo que favorece la idea de que nació de una colisión entre Eris y otro objeto del cinturón de Kuiper. "Esencialmente Plutón y Eris son gemelos... excepto que Eris es el más gordito", con un diámetro de unos 2.400 kilómetros, dijo Brown.

5. El lago más grande, un mar muy salado

El mar Caspio, que se extiende entre Europa y Asia, es considerado el lago más grande del mundo. De agua salada, sí, pero lago porque es cerrado endorreíco independiente del Mar Mediterráneo. Su superficie es de 371.000 km², su profundidad media es de 170 m y la máxima es de 995 m. Sus dimensiones son 1.210 km en dirección norte-sur y de 210 km a 436 km. en dirección este-oeste.

Se considera técnicamente un lago desde que se estableció así en el tratado firmado entre el Imperio Persa (predecesor del Irán actual) y el Imperio Ruso. En aquel acuerdo se fijó que el mar Caspio debía ser dividido en dos sectores, persa y ruso, pero los recursos -entonces principalmente pescado- serían compartidos.

Después de la disolución de la Unión Soviética, no todas las nuevas repúblicas independientes asumieron la continuidad del antiguo tratado. Ahora hay otros intereses, como el paso de oleoductos. De momento, el tratado se mantiene tal cual. De momento...

Al mar Caspio le sigue en tamaño el lago Superior, considerado a su vez el más grande de agua dulce de la Tierra. Se trata de uno de los Grandes Lagos de Norteamérica. En cuanto a superficie es el mayor, pero el lago Baikal de Siberia contiene mayor volumen.

Respecto a los mares, el más grande es el mar del Sur de China, seguido del Caribe, el Mediterráneo, el de Bering y el Golfo de Méjico. En los océanos encabeza la lista el Pacífico, seguido del Atlántico y el Índico.

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