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Sociedad

TECNOLOGÍA

Regalos de buena tinta

Un Kindle
Regalos de buena tinta

Grandes superficies como FNAC  o El Corte Inglés  tienen sus propias tiendas de libros para el nuevo formato, ofreciendo un extenso catálogo con títulos de toda índole. Por otro lado, el gigante Amazon ha pasado meses preparando su desembarco en nuestro país. Desde hace una semana el Kindle, su lector de libros electrónicos, se puede comprar ‘online’ por 99 euros.

Algunos consumidores todavía dudan entre un ‘tablet’ o un ‘eredaer’. Los auténticos amantes de la lectura no parecen tener dudas y, si se deciden a dar el salto al mundo digital, prefieren los lectores de libros electrónicos a las tabletas. Razones no les faltan.

Ventajas

Por un lado, la tinta electrónica está pensada para pasar horas y horas leyendo sin problemas. Al no tratarse de pantallas retroiluminadas no cansan a la vista, además de evitar molestos reflejos de la luz del sol, permitiendo leer en exteriores como si de un libro de papel se tratase. Otro beneficio de la tecnología de tinta electrónica es que mientras el usuario está leyendo una página no se consume energía, solo se gasta cuando pasamos de página a página, esto hace que la batería de los ebooks dure días, semanas o incluso meses, dependiendo del uso que se les de.

Los lectores de libros electrónicos son también mucho más finos y ligeros que los ‘tablets’, por lo que es mucho más fácil llevarlos en la maleta o incluso en el bolso. La mayoría tiene memoria interna suficiente para albergar miles de libros e incluso tienen lectores de tarjetas, como las de las cámaras de fotos, que permiten ampliar su capacidad. Además, su precio suele ser muy inferior al de las tabletas, en los últimos años los ‘ereaders’ o ‘ebooks’ han ido bajando de precio, ahora se pueden encontrar disposivos muy decentes que rondan los 100 euros.

Inconvenientes

Pero no todo son ventajas, las tabletas también tienen sus puntos fuertes frente a los dispositivos de tienta electrónica. Al no tratarse de dispositivos retroiluminados, los ‘ereaders’ precisan de una fuente de iluminación externa, en el mercado existen múltiples soluciones en forma de pequeñas lámparas que permiten leer en condiciones de luminosidad comprometidas.

Por otro lado, las pantallas de los ‘tablets’ son perfectas para consumir contenido multimedia y navegar por internet, aunque algunos lectores tengan wifi y sean capaces de mostrar páginas web, la experiencia de navegación no es muy buena, algo que se debe sobre todo a dos factores: la ausencia de color en las pantallas de tinta electrónica (la mayoría son capaces de mostrar 16 niveles de gris) y la velocidad lenta de refresco que hace que cada vez que nos desplacemos por una web la pantalla muestre la página con pequeños saltos. En definitiva, los lectores de libros electronicos con conexión a internet están solo pensados para consultas puntuales en la red y no para ofrecer una experiencia óptima al internauta.

Por último, aunque es cierto que los ‘ereaders’ pueden ofrecer una mejor experiencia a la hora de disfrutar de un libro o consultar un documento, las tablets también permitan leer y muchas otras cosas: jugar, consultar la previsión meteorológica, crear y editar documentos, he incluso tomar fotografías o grabar y editar vídeos... Todo ello gracias a la revolución que han supuesto las aplicaciones, pequeños programas que permiten llevar a cabo un sin fin de tareas.

Un toque de color

Hace algo más de un año que Qualcom asombró al mundo con Mirasol, unas pantallas con una tecnología muy similar a la tinta electrónica pero capaces de mostrar un amplio abanico de colores.

Las pantalla Mirasol tienen lo mejor de cada mundo, ya que no solo son capaces de mostrar documentos y fotografías en color, si no que también pueden reproducir videos gracias a una capacidad de refresco muy alta.

Hace unos días Qualcom presento el primer dispositivo con esta tecnología, está a medio camino entre un ‘tablet’ con Android y un lector de libros electrónicos al que la bataría le puede durar semanas. Por desgracia, por el momento, solo se puede disfrutar del KYOBO ereade en Corea del Sur.

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