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Sociedad
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ACCESIBILIDAD

Palabras que sirven para ver espectáculos

La zaragozana Violeta Fatás se dedica a la transcripción de espectáculos para el disfrute de personas con discapacidad visual y auditiva.

Violeta pone luz al cine o el teatro, para todos los públicos.
Palabras que sirven para ver espectáculos
VíCTOR LAX

A veces, es complicado dar con la expresión perfecta, con la palabra precisa que describa una película, una obra de teatro o un espectáculo de danza. Y, si esto puede resultar difícil, aún lo es más para las personas con discapacidad auditiva o visual. Pero difícil no es imposible y en ello está la zaragozana Violeta Fatás: haciendo visible y audible lo que aparece en pantalla o en escena, para que nadie se quede sin disfrutar de la cultura, en sus más variadas manifestaciones. Una vocación que le surgió por casualidad y que aúna a la perfección sus dos mayores inquietudes: las artes escénicas y su sensibilidad social.

Buceando por Internet, encontró un posgrado de subtitulación para sordos y audiodescripción para ciegos en la Universidad de Granada. Allí se fue y estudió. "Me pareció muy interesante -cuenta Violeta-, pero no fácil. No se trata solo de subtitular, sino de poner atención a colores, sonidos?".

Su prueba de fuego fue la audiodescripción del documental 'El cielo gira' para la Bienal de Arte Contemporáneo de la Fundación ONCE. "Es un trabajo precioso, de una cineasta de Soria que rodó sobre el pueblo de sus padres", explica esta zaragozana. Un laborioso encaje de bolillos, pero que mereció la pena. "No puedes pisar los diálogos y hay que aprovechar los silencios para meter la máxima información posible: escenografía, paisajes, el físico de los personales?". Le llevó casi un mes, pero le preparó para su siguiente encargo: el de una productora que organizaba una jornada accesible en el festival de cine de Pamplona. En esta ocasión, pudo acudir al estreno y comprobar 'in situ' la reacción a su trabajo. "Desgraciadamente, no había mucho público. Falta educación y, sobre todo, hábito. Y también la promoción de las asociaciones. La gente con discapacidad está a veces más aislada porque es la pescadilla que se muerde la cola: como la información no es accesible, no se enteran cuando lo es", lamenta Violeta.

Empeñada en darle la vuelta a esta situación, la aragonesa conoció en un congreso a otro paisano -aunque residente en Madrid-, el actor y dramaturgo Sascha Montenegro, que preparaba una obra de teatro accesible. Meses después, comenzaron a trabajar juntos para conseguir traer 'Tiempos violentos lugares' a su comunidad... y para todos los públicos. "Creo que es la primera obra integrada para personas con discapacidad auditiva y visual de forma integrada y permanente. Es decir, que una vez preparada, ya puede ofertarse a todo tipo de colectivos en todas las funciones. Para mí, eso es fundamental y ahí reside la verdadera igualdad", opina Violeta.

La obra se representó en la Mostra de Teatre de Barcelona, donde fue nominada a mejor actor y al premio especial del jurado, y, durante todo el mes de octubre, en el Teatro del Mercado de Zaragoza, que habilitó un bucle magnético para el correcto entendimiento de las personas con audífono. "Fue una experiencia increíble. Y la gente que vino por fin pudo comentar sobre mi trabajo: dieron las gracias, pero también criticaron lo que no les gustaba. Fue muy enriquecedor", recuerda.

Pero a Violeta aún le quedan ganas de desafíos. Lo próximo es explicar el baile a personas con ceguera, junto a una compañía madrileña. "Yo siempre he hecho danza, y así combino mis dos trabajos. Además, ahora estoy dando clases a discapacitados intelectuales y autistas en Madrid".

Y aún tiene más proyectos para el futuro. Pero el fundamental, para ella, es que la accesibilidad no sea algo excepcional, sino integrado en la vida cultural de las ciudades. "Se recoge en todas las leyes, pero no se cumple, al menos en Aragón. Y no es una petición romántica: hay público y es algo perfectamente abordable", concluye.

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