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Sociedad

SALUD

Las lluvias dan una tregua temporal a los alérgicos

Las precipitaciones cargan el polen de agua e impiden que vuele, por lo que su impacto es menor. Sin embargo, el agua de abril es un arma de doble filo: por un lado limpia la atmósfera y por otro hace que nazcan nuevas flores. Los alergólogos recuerdan que la contaminación atmosférica es la principal causa de las alergias.

Las lluvias de los últimos días podrían aumentar "de forma leve" los niveles de polen de gramíneas --arbusto y campo--, de mayo a junio, y parietaria, una planta muy común en la costa Mediterránea que poliniza de marzo a septiembre, según explicó a Europa Press el doctor Antonio Valero, coordinador del Comité de Rinoconjuntivitis de la Sociedad Española de Alergia e Inmunología Clínica.

No obstante, la lluvia caída estas semanas ha beneficiado a los alérgicos al polen del plátano de sombra, el árbol ornamental más frecuente en las calles de Madrid, una alergia que se prolongará hasta final de mes y que ha visto dulcificados sus efectos gracias a que las precipitaciones han "limpiado la atmósfera de pólenes".

"Cuando hay mucha humedad en el ambiente, el polen se carga de agua y vuela poco, por lo que se deposita en el suelo y no llega tanto a las personas. Sin embargo, los días de sol y mucho aire el polen se seca y vuela más, se hace mas aeronavegante, por lo que entra más en contacto con los alérgicos", indicó.

Sobre los efectos de la contaminación en las alergias, el experto señaló que la polución aumenta "la expresión de proteínas alergénicas de estrés en la planta, que son las partículas que generan las alergias" y por ese motivo, "se hacen más fuertes los síntomas alérgicos en el paciente". "Eso se une a que el diesel altera las mucosas respiratorias y facilita el contacto con estas partículas, con lo que es doble el efecto agravante de la contaminación", acotó.

El doctor Valero dice que en la actualidad, entre un 10 y un 15 por ciento de los ciudadanos son alérgicos al polen y sufren síntomas sobre todo nasales, pero también problemas en los bronquios, como el asma. "En las próximas décadas habrá un aumento en Europa de las alergias, sobre todo respiratorias y sobre todo por polen", auguró.

Reconoció que este aumento de las alergias ya se está notando ahora y que es frecuente que muchos pacientes confundan los síntomas alérgicos con un resfriado. "Para diferenciarlos, hay que tener en cuenta que los resfriados son cuadros agudos que duran entre una semana y 10 días, con malestar general y fiebre, pero que la alergia "se da más en primavera, puede durar hasta cinco semanas y suele repetirse año tras años, de eso hay que sospechar", concluyó.

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