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CIENCIA

El ojo como "ratón virtual"

Discapacitados de máximo nivel manejan ordenadores con los ojos a través de un sistema de última generación. Esta iniciativa, pionera en Europa, ha sido posible gracias al proyecto español Ediris, que permitirá a jóvenes con esta enfermedad utilizar las nuevas tecnologías como cualquier otra persona.

La luz infrarroja sigue el movimiento de los ojos
El ojo como "ratón virtual"
EFE

El usuario del ordenador es un menor de 13 años con una grave peculiaridad. Padece parálisis cerebral y no tiene movilidad en gran parte de su cuerpo, incluidas las manos, ni puede hablar. Sólo posee un escaso margen de movimiento de su cabeza. Pero para 'navegar' en Internet dispone de lo que más necesita, el nivel de inteligencia preciso, y algo imprescindible: los ojos. Con su mirada puede acceder sin problemas a la computadora y manejarla con leves pestañeos. El iris del ojo le servirá como 'ratón' virtual.

Ha accedido, de esta manera, más allá de las fronteras del exterior, que sus graves problemas motrices y de comunicación le tenían vetado, a través de una herramienta informática de última generación. Esta iniciativa, pionera en Europa, ha sido posible gracias al Proyecto Ediris, que permitirá a jóvenes con esta enfermedad utilizar las nuevas tecnologías como cualquier otra persona.

Financiada en un 80% por el Ministerio de Industria (que ha aportado cerca de 290.000 euros, a través de su Plan Avanza), el 20% restante es cubierto por la Confederación Aspace, que agrupa a las principales entidades de atención a la parálisis cerebral de España. La Fundación Numen, integrada en la confederación, favorecerá con este proyecto a un centenar de niños con esta patología en Madrid, si bien se implantará en un total de 30 centros de Aspace durante este año, por lo que los beneficiados ascenderán a un millar de personas repartidas por todo el territorio nacional.

El programa está basado en un sistema creado y perfeccionado al límite por la empresa Iriscom. Sus componentes son una cámara de vídeo, iluminación infrarroja y una unidad de control. Su representante, José María Arrazola, explica que el funcionamiento esencial consiste en "emitir una luz infrarroja de muy poca potencia a los ojos del usuario. A través de una cámara se recoge la imagen del iris con los puntitos que origina esta luz; reconoce que son unos ojos y, a partir de entonces, los sigue". Concluida esa fase, "allí donde dirigimos la mirada, se va situando el ratón". Para hacer 'clic' se pueden utilizar dos opciones: la apertura y cierre de los ojos o bien mantener la mirada en un punto determinado durante un escaso tiempo programado previamente.

Amplias posibilidades

La configuración, explica Arrazola, también permite a las personas con discapacidad extrema situarse ante un "teclado virtual", de manera que pueden elegir las letras y configurar frases que pueden convertir en voz mediante un sintetizador. El abanico de posibilidades que se abre a partir de ese momento es amplísimo. Si son niños de pequeña edad, pueden aprender a leer o escribir con el abecedario integrado en el programa. También se puede instalar una "previsión de palabras o necesidades", de tal manera que pueden saludar ('hola'), despedirse ('adiós'), alertar de algunos problemas ('me duele la cabeza') o expresar sus sentimientos y necesidades más perentorias ('gracias', 'dame un beso' 'acuéstame', 'quiero comer'). Y, además, alcanzar el resto de opciones tecnológicas de ocio e información que se ofrecen a cualquier usuario habitual: enviar correos electrónicos, 'chatear', leer libros digitales, jugar al ajedrez o conectarse con personas de su colectivo.

Para Aspace, el Proyecto Ediris es vital, toda vez que los pequeños con parálisis cerebral que no reciben los estímulos necesarios sufren "graves retrasos en su desarrollo psicomotor".

Hasta el presente, un menor "con problemas motóricos no podía aprender a leer ni a escribir, se quedaba al margen del proceso formativo, se aburría y carecía de autonomía". Con la nueva iniciativa, "su situación cambia por completo: puede acceder a toda la información a través de la red, lanzar al 'aire' o a personas concretas sus comentarios o exponer sus ideas en blogs". La tecnología, de esta manera, suple la discapacidad. La calidad de vida de los enfermos mejora gracias a las posibilidades informáticas.

Otros discapacitados

Indica Arrazola que este sistema informático es extensible a otros discapacitados de máximo nivel, como afectados por esclerosis lateral amiotrófica (ELA), graves daños medulares o ictus cerebral, o personas que padezcan patologías como las ataxias y la enfermedad de Parkinson en estado muy avanzado. "En general, niños o adultos con graves problemas motrices y de comunicación", subraya. La afición al ordenador de estos afectados es singular y, en muchas ocasiones, muy superior a la de la media del resto de las personas sin trastornos, toda vez que se encuentran "enclaustrados en su mundo y ahora consiguen autonomía para poder expresarse". La condición imprescindible es que, además de la vista, posean plena consciencia. "Algunos -relata son grandes especialistas en mus virtual y otros en punto de cruz a través del ordenador; otros escriben sus crónicas diarias".

El proceso de enseñanza de este sistema oscila entre semanas y meses, según el interesado. En este 'entrenamiento' se acude a las casas de los nuevos usuarios y se les ayuda incluso a conseguir recursos para financiar el sistema, cuyo precio es elevado y ronda los 9.000 euros, ya que se trata de una tecnología "muy avanzada y cara". Una vez instalado el sistema, se colocan los programas más acordes con las necesidades de los nuevos clientes y se forma también a sus cuidadores, sean o no familiares. Maite Lasala, presidenta de Aspace, expresó su satisfacción por este programa, toda vez que "ayudará a muchos niños con parálisis cerebral a recibir una educación normalizada gracias al manejo del ordenador con un solo pestañeo", al tiempo que se logrará que "la brecha digital respecto al resto de las personas sea lo menor posible".

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