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Sociedad

INVESTIGACIÓN

El Instituto Español de Oceanografía consigue una puesta de varios millones de huevos de atunes rojos cautivos

Científicos del Instituto Español de Oceanografía (IEO) han conseguido por primera vez que atunes rojos en cautividad realicen una puesta de varios millones de huevos viables, mediante inducción hormonal, un logro que abre la puerta a la posibilidad de la cría de esta especie de forma sostenible.

Nunca se habían conseguido cantidades tan grandes de óvulos fecundados procedentes de hembras de atunes rojos atlánticos en cautividad, según ha explicado a Efe el investigador Fernando de la Gándara, que es el coordinador de este proyecto europeo denominado SELFDOTT, liderado por el IEO, con la participación de trece socios de nueve países.

El IEO ha obtenido varias puestas de más de cinco millones de óvulos fecundados de atún rojo en las instalaciones de "El Gorguel" (Cartagena, Murcia), un recinto gestionado por Tuna Graso, perteneciente al Grupo Ricardo Fuentes.

Diariamente se siguen produciendo puestas, y con los huevos recogidos procedentes de esta especie en cautividad se iniciarán a partir de ahora experimentos sobre cultivo larvario en el Centro Oceanográfico de Murcia del IEO, bajo la supervisión de Aurelio Ortega.

La obtención de huevos viables de atún rojo a partir de individuos cautivos es el primer paso para la producción de esta especie sin recurrir obligatoriamente a la explotación de las mermadas existencias naturales de manera que, en el futuro se pueda abastecer el mercado de forma sostenible, según los científicos.

Según el investigador De la Gándara, las hembras de atún rojo en cautividad se ven afectadas por una especie de estrés, probablemente por estar enjauladas, que entorpece la fase final del proceso de reproducción y dificulta la expulsión del óvulo una vez maduro, que es el paso previo para la posterior fecundación en el agua en contacto con el esperma del macho.

Sin embargo, el problema de expulsión del óvulo en estas especies en cautividad ha quedado finalmente resuelto con la implantación hormonal descrita, cuyas dosis introducidas en el atún han sido perfeccionadas.

Además, se han mejorado las condiciones de vida de estos peces en las jaulas en donde habitan y se han perfeccionado las técnicas de recogida de los huevos, cuyas dimensiones son de tan sólo un milímetro de diámetro, con unos resultados muy prometedores para el futuro de la reproducción en cautividad de esta especie, según los expertos.

Mediante pequeños arpones marinos disparados por buceadores en el fondo del agua las hormonas descritas son implantadas en los atunes rojos cautivos; en el caso de las hembras, se facilita con ello la expulsión de los óvulos maduros, y en el caso de los machos, la medida permite que se active el esperma.

Los ejemplares con los que se ha experimentado son atunes rojos de unos 90 kilogramos de peso y 1,5 metros de longitud; el tiempo que las hembras han tardado en expulsar los óvulos maduros una vez estimulados mediante inducción hormonal ha sido de unas 72 horas.

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