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El dolor de rodilla impide al Papa presidir la misa del Domingo de la Misericordia

Se ha visto como el Papa -ayudado por un asistente- se sentaba en un sillón para seguir sentado la ceremonia cerca del altar de la Confesión.

Pope Francis' audience with members of the 'Madonna of tears
El papa Francisco.
CLAUDIO PERI

El dolor en la rodilla derecha ha impedido al Papa presidir la misa prevista para el domingo de Misericordia, que finalmente ha oficiado el presidente del Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización, el arzobispo Rino Fisichella.

Las cámaras de televisión del Vaticano no han grabado el momento en el que el Pontífice entraba en la basílica de San Pedro, pero se ha visto como el Papa -ayudado por un asistente- se sentaba en un sillón para seguir sentado la ceremonia cerca del altar de la Confesión.

Este viernes el Papa despejó su agenda para someterse a un chequeo médico. El Vaticano solo informó de que el Papa había anulado sus compromisos pero no dio un parte médico sobre el estado de salud del Pontífice.

Francisco arrastra una lesión en la rodilla derecha que le impide estar mucho tiempo de pie y dificulta su caminar. Debido a la gonalgia que le ha exacerbado la artrosis y el desgaste del cartílago, el Vaticano tuvo que modificar algunos ritos durante la Semana Santa para evitarle desplazamientos innecesarios.

En varias de las celebraciones litúrgicas el dolor en la rodilla se hizo evidente ya que o permanecía sentado o necesitaba la asistencia de dos ayudantes para poder andar.

No obstante, el Pontífice retomó su agenda este sábado al reunirse con algunos de los miembros de la comunidad pastoral "Madonna delle Lacrime" (Virgen de las Lágrimas) de la ciudad de Treviglio (Bérgamo) en el norte de Italia. El Papa -que pronunció su discurso sentado en un sillón- volvió a condenar la guerra en Ucrania.

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