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Sociedad

informe anual

El gasto cultural de los aragoneses, en caída libre

En 2018 se redujo un 10,4%, mientras que la media de la bajada nacional era del 4,9

La compra de libros se mantiene como uno de los primeros gastos culturales.
La compra de libros se mantiene como uno de los primeros gastos culturales.
Efe

Las alarmas se encendieron (o deberían haberse encendido) hace ahora un año cuando el Anuario de Estadísticas Culturales reveló que el gasto en cultura en Aragón, una de las comunidades autónomas con mayor PIB per cápita, se había desplomado en un solo ejercicio un 14,6%, hasta quedar por debajo de la media nacional. Pues bien, la tendencia, según un nuevo estudio, con los datos de 2018 y que fue divulgado ayer por el Ministerio de Cultura, se mantiene tanto en la rápida disminución del consumo como en la situación en la parte baja de la tabla: cada aragonés gastó ese año en esta materia 257,5 euros (la media española es de 288,6), un 10,4% menos que el año anterior (la bajada nacional fue del 4,9%). En el listado autonómico, la comunidad cae dos puestos, hasta la posición decimosegunda. Debajo quedan solamente Andalucía, Castilla-La Mancha, Galicia, Canarias, Ceuta y Melilla, y Extremadura. Los malos datos no mejoran si en lugar de valorar el consumo individual anual se tiene en cuenta el de los hogares aragoneses, que disminuye de 691,8 a 616,7 euros (un 10,8% menos).

Por apartados, el gasto de cada habitante de esta comunidad autónoma en servicios culturales (entradas de cine y teatro o para acceder a museos, exposiciones y monumentos) va desde los 62,4 euros en 2017 a 56,2 en 2018; en libros y publicaciones periódicas, de 67,3 a 62,4; y en telefonía móvil y servicios relacionados con internet (la compra de terminales o el pago de cuotas), de 99,5 a 80,1. De todos los indicadores medidos en el Anuario del Ministerio de Cultura, solo hay uno en el que no hay caída de consumo: el de soportes, equipos y accesorios audiovisuales y de tratamiento de la información, que pasa de 58,4 a 58,8 euros, en el que caben desde los aparatos de reproducción de música hasta las suscripciones a servicios como Spotify, las cámaras fotográficas, los ordenadores personales o los instrumentos.

La noticia positiva llega en cuanto al trabajo en el sector, que sigue recuperándose (le ha costado más invertir la tendencia iniciada por la crisis que a otras actividades económicas) y, a nivel nacional (con más de 690.000 empleados), se aproxima a los datos previos a 2008. En Aragón pasan de 12.400 en el año 2017 a 13.200 en 2018, el 2,3% de los puestos de trabajo totales de la comunidad autónoma. En todo el país crece el número de empresas dedicadas principalmente a la cultura (de 118.407 a 122.673), así como aquí (de 2.987 a 3.045), aunque con un pero: son cada vez más pequeñas (mayoritariamente unipersonales).

El Anuario de Estadísticas Culturales incluye muy diversos datos relacionados con el consumo. Por ejemplo, el de libros: casi el 63% de los aragoneses leyó alguno en 2018, de los que el 26% lo hizo por su profesión o estudios y el 58,1%, por placer. El 16,8% utilizó lectores digitales.

Hablando en términos nacionales, en el documento se refleja que el sector cultural aportó un 3,2% a la renta del país y obtuvo una financiación pública en términos de PIB del 0,06% por parte del Estado, un 0,10% por las administraciones autonómicas y un 0,28% por las locales.

En 2018, el gasto de los hogares en bienes y servicios culturales ascendió a 12.714,3 millones de euros, el 2,3% del total. Una cantidad que fue destinada principalmente a libros (14,7%), asistencia a espectáculos (12,8%) y la telefonía móvil y los servicios relacionados con internet (22,5%).

El consumo medio es mayor en los municipios que tienen más de 100.000 habitantes y la comunidad donde más se gasta en esta materia por persona es la vecina Navarra, con 348,7 euros.

El anuario analiza también la importancia de la cultura como un atractivo turístico y destaca que el 14,5% del total de los viajes de ocio realizados en 2018 por los residentes en España lo fueron con ese motivo, a los que hay que sumar los 12,6 millones de turistas extranjeros que llegaron el año pasado. Los primeros gastaron 7.726,4 millones de euros; los llegados de otros países, 13.341,1.

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