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Jóvenes y juegos de azar: el camino hacia la adicción

Un estudio en el que participa la Universidad de Zaragoza descubre una puerta por la que pueden colarse los trastornos por las apuestas online.

El póker online es uno de los juegos de azar que han surgido en los últimos años
El póker online es uno de los juegos de azar que han surgido en los últimos años
Heraldo.es

Apuestas deportivas, póker online, casinos virtuales… El auge de los juegos de azar por internet ha disparado las alarmas por la facilidad con la que pueden captar a posibles nuevos adictos, y muy especialmente por el riesgo para los jóvenes, menores de edad incluidos. Se trata de un fenómeno al alza que los estudios actuales intentan acotar. Uno de ellos, en cuya elaboración ha participado el campus de Teruel de la Universidad de Zaragoza, señala una puerta por la que se pueden estar colando los problemas de trastornos entre los jóvenes.

“En los próximos años podemos tener problemas muy graves de ludopatía. Ahora, un joven puede desconectar en clase echándose una partida a póker en el móvil”, apunta Juan Ramón Barrada. Es profesor e investigador del Departamento de Psicología y Sociología de la Universidad de Zaragoza y ha sido uno de los coautores del estudio ‘Reconsiderando las raíces, estructura e implicaciones de los motivos para jugar: una aproximación integradora’. El documento, que no solo analiza el caso de los jóvenes sino de la población española en general, acaba de ser publicado por la revista ‘Plos One’.

La investigación clasifica primero los motivos por los que la gente juega y estudia después las relaciones entre ellos. Así, determina cuatro tipos de motivaciones que llevan a estas prácticas: sociales, económicos, de entretenimiento y afectivos. “Para explicar por qué alguien juega hay más motivos fuera del simple hecho de ganar dinero. Lo puede hacer por diversión, porque jugar le parece agradable, por acudir al casino para celebrar un cumpleaños, por compartir el décimo con los amigos… O bien para regular sus emociones: se encuentra triste y va a ver si jugando le sube el ánimo”, enumera Barrada.

No todos los motivos dibujan una alta posibilidad de caer en la adicción. “Jugar por motivos afectivos, para regular mi estado de ánimo, se relaciona bien con la gravedad de la ludopatía, mientras que hacerlo con una motivación social tiene una relación negativa”, dice Barrada. De hecho, esta motivación social protege de la adicción, como señala la literatura previa y como también concluye este estudio.

El estudio, por cierto, divide los juegos de azar en dos tipos. El primero (tipo I) engloba las cartas, los juegos de casino, los de habilidad y las apuestas deportivas; el segundo (tipo II), la lotería, las quinielas, el bingo y máquinas tragaperras.

Los jóvenes y las motivaciones positivas

Una de las cuestiones interesantes tiene que ver con los factores afectivos. En este apartado, el juego suele asociar tradicionalmente a una motivación negativa: como estoy aburrido, triste o enfadado, opto por jugar. Sin embargo, los investigadores llegan a la conclusión de que también una motivación positiva (voy a jugar para ponerme alegre) está asociada con el riesgo de trastorno. Así lo señala José Perales, profesor de Psicología Experimental en la Universidad de Granada, que también ha conducido el estudio y que por cierto pide evitar el término ‘ludópata’: “Está obsoleto; es más apropiado utilizar trastorno por juego de azar o de apuestas”.

Perales destaca otro factor importante: “Los motivos afectivos positivos se dan con más frecuencia en jugadores jóvenes. En ellos se dan muchas características de la personalidad vinculadas con la sensibilidad a la recompensa”. Lo cual enlaza con una de las principales conclusiones que apunta la investigación. Aquí va:

Si los trastornos entre los juegos del tipo II en España se concentran en las máquinas tragaperras, son los del tipo I “los que están creciendo tanto en España como en el resto del mundo”: las apuestas deportivas han pasado de englobar a un 10% de las personas con trastornos en 2013 a un 43% en 2017. Y son precisamente las apuestas 'online' las que mayores diferencias ofrecen entre el porcentaje de usuarios jóvenes y el público en general. “Entender el tipo de motivos que dirigen a los nuevos jugadores hacia esas actividades es un elemento importante del marketing de las apuestas”, indica el estudio.

“A estos jóvenes se les puede captar para el juego a través de las motivaciones positivas. Puede ser un anzuelo para atraer a jugadores que aparentemente no eran vulnerables”, alerta Perales. De hecho, en la investigación aventuran que la industria puede estar empleando ya estos mecanismos para buscar público nuevo. “Apelar a estas razones ha elevado probablemente el interés hacia esas formas de juego en gente que son más sensibles a ellas; en concreto, los jóvenes (menores incluidos)”, concluye el documento.#

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