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Sociedad

Expectación en La Coruña por una boda de postín

Medio millar de vecinos se concentraron ante el Club Náutico de la ciudad para ver el desfile de famosos invitados a la boda de Marta Ortega y Carlos Torreta.

Invitados a la boda de la hija de Amancio Ortega
Invitados a la boda de la hija de Amancio Ortega
Agencias

Marta Ortega, la heredera del imperio textil de Inditex, y Carlos Torretta, casados desde este viernes, celebraron su unión junto a centenares de invitados en el Real Club Náutico de La Coruña, frente al que se congregaron más de medio millar de vecinos para arropar a la conocida pareja en su primer día de matrimonio.

Los allí presentes recibieron con aplausos y gritos de "vivan los novios" al recién estrenado matrimonio cuando, al filo de las 21.20, los dos se presentaron en el Real Club Náutico en un vehículo con los cristales tintados que les dejó frente al edificio para que recorriesen de la mano los metros que les separaban de la entrada, donde posaron ante la prensa antes de sumarse a su fiesta.

Invitados a la boda de la hija de Amancio Ortega

Ortega, que por la mañana había apostado por un diseño exclusivo de Valentino de color rosa, optó por el negro para el cóctel, mientras que Torretta mantuvo su apuesta por el traje azul medianoche a medida de Savile Row.

Un paseo adornado con velas guió el camino de los dos, y también de los invitados, al interior del edificio en una noche con una temperatura agradable, rozando los quince grados, y sin apenas viento, algo poco habitual en estas fechas, cuando el nordeste suele refrescar esta ciudad gallega.

Los convidados empezaron a llegar alrededor de las 20.30 y las primeras personalidades en aparecer fueron el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, y su pareja, la ex ejecutiva de Inditex Eva Cárdenas e, instantes después, el presidente del grupo Inditex, Pablo Isla.

Invitados a la boda de la hija de Amancio Ortega

Acto seguido hizo acto de presencia el padre del novio, el prestigioso diseñador Roberto Torretta y, minutos más tarde, Amancio Ortega y su esposa, Flora Pérez, padres de la novia, quienes fueron aclamados por la multitud, expectante ante la llegada de los cónyuges.

Esta imagen de multitud de curiosos ha contrastado con aquella tan discreta de la primera boda de la hija menor de Amancio Ortega, quien se casó en 2012 con el jinete asturiano Sergio Álvarez Moya, con el que tiene un hijo, Amancio.

En ese caso, eligió el pazo de Anceis, en el municipio coruñés de Cambre.

En esta ocasión, a pesar de que la pareja conformada por Marta y Carlos oficializó su unión ante sus más allegados en el domicilio familiar de los Ortega, en la céntrica zona del Parrote, el cóctel de esta noche, muy cerca de la casa, en el Real Club Náutico, permitió a la gente poder estar a escasos metros de los familiares y amigos de Ortega y Torretta. Y, casi, hasta ver la procedencia de los platos elegidos.

No en vano, como lo culinario importa y mucho, mientras que por la mañana Pepe Solla fue el encargado de preparar el almuerzo para los invitados, el cóctel de la tarde ha llevado la firma de otros dos restauradores de renombre: el gallego Javier Olleros, del restaurante Culler de Pau, en O Grove (Pontevedra), y Ricardo Sanz, de Kabuki, en Madrid.

Y, a pesar de que se desconocen los detalles culinarios del cóctel, la familia ha destacado el protagonismo de los vinos blancos en el menú.

Mientras, el ambiente musical de la fiesta, otro habitual en toda boda, corre a cargo de tres grupos de jóvenes artistas: The Bluebirds, Watermat y Sam French.

El Real Club Náutico de La Coruña, reservado por los Ortega durante toda la jornada de este viernes por 25.000 euros, ha sido ya un hervidero en los últimos días, en los que se ha acondicionado el edificio para que estuviese "vestido de gala" ante la celebración de una de las bodas del año.

La fiesta continuará este sábado ya fuera de la ciudad, en el Centro Hípico Casas Novas, propiedad de los Ortega y situado en el municipio coruñés de Arteixo, donde se pondrá el broche de oro a este acontecimiento tan relevante en la crónica social.

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