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Sociedad

Tercer Milenio

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I+D+i: cuando la i minúscula se hizo grande gracias a las empresas

Los últimos datos publicados por el Instituto Aragonés de Estadística reflejan que, en 2016, las organizaciones privadas de la Comunidad destinaron más de 160 millones de euros a los ámbitos de la investigación, el desarrollo y la innovación.

En 2016, 570 empresas aragonesas llevaban a cabo actividades innovadoras.
En 2016, 570 empresas aragonesas llevaban a cabo actividades innovadoras.
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Según los últimos datos publicados por el Instituto Aragonés de Estadística, en el año 2016, las organizaciones privadas de la Comunidad destinaron más de 160 millones de euros a los ámbitos de la investigación, el desarrollo y la innovación. Casi la totalidad de los fondos, excepto el 0,05% aportado por las entidades sin ánimo de lucro, fueron financiados por empresas para realizar dichas actividades dentro de su compañía o desde fuera apoyando a las tareas internas en I+D+i.

Ese mismo año, los datos de la encuesta sobre Innovación Tecnológica en las empresas del Instituto Nacional de Estadística mostraban que 570 empresas aragonesas llevaban a cabo actividades innovadoras. Además, también en 2016, la Universidad de Zaragoza recibió 13,6 millones de euros por contratos directos con organizaciones privadas, cifra que se sitúa tres veces por encima de la media de los campus españoles. Convertida en motor de la innovación empresarial, la UZ ha conseguido incrementar en un 17,53%, en los últimos tres años, el número de compañías que acuden solicitando asesoramiento y apoyo para innovar o buscar una solución tecnológica, pasando de los 582 contratos en 2013 a los 684 de 2016, y con un importe contratado que experimentó un crecimiento del 10% en el mismo periodo. En tan solo tres años, en la Universidad de Zaragoza se crearon 19 empresas de base tecnológica.

"Reducir los impactos medioambientales forma parte de nuestra cultura"

"Casi toda la innovación del sector se orienta a aumentar la eficiencia, es decir, a reducir los costes y a producir más con menos recursos. Normalmente no se utiliza para desarrollar el producto, al contrario de lo que nosotros hacemos", apunta Pedro Gascón, director general de Saica. En las instalaciones zaragozanas de esta empresa nació "la primera máquina que se hizo en el mundo para fabricar gramajes ligeros en nuestro ámbito, y esto es un gran avance", explica Gascón como ejemplo de la labor que llevan años realizando en materia de investigación y desarrollo. Sobre la innovación, el director general del grupo Saica señala: "Desde luego que queremos utilizarla para aumentar la eficiencia, pero no despreciamos, en absoluto, su aplicación para desarrollar productos y como motor de sostenibilidad para reducir el impacto medioambiental". "Antes, la innovación estaba diluida en la empresa y había mucha gente con inquietudes. Hace unos años, formalizamos la creación de un departamento para darle más visibilidad y concentrar ahí los recursos que estaban dispersos", comenta el director general sobre la experiencia de su empresa.

Para Saica, uno de los aspectos más importantes de su actividad es la sostenibilidad. "Reducir los impactos medioambientales forma parte de nuestra cultura y, además, somos un modelo de economía circular, que lleva implícito el respeto al medioambiente", comenta Gascón. De esa filosofía surgió la iniciativa de quemar los residuos que se generan en el proceso de producción, lo que permite reducir la emisión de 500.000 toneladas de CO2. "No hay una contradicción entre la conciencia medioambiental y la rentabilidad", explica. "Saica nació por una innovación y hemos crecido más rápido que nuestros competidores gracias a seguir potenciando este aspecto, por eso no vamos a abandonar esa vía, vamos a centuarla cada vez más", sentencia el director general. Sobre quienes forman parte de esta actividad, Gastón afirma: "Al mismo tiempo que la tecnología y la innovación, se ha desarrollado mucho el capital humano. Afortunadamente, de eso en Aragón estamos bien".

"Convertimos la ciencia básica que sale de los centros de investigación"

"La innovación en nuestro sector significa, básicamente, que debemos estar cambiando todos los días, reinventando la empresa cada año. Nosotros tenemos que, sobre la ciencia básica que han descubierto en los centros de investigación, intentar buscar nuevas aplicaciones que tengan un sentido en el ejercicio de nuestra actividad", explica Carlos Genzor, director y cofundador de Certest Biotec. Sobre cómo ha evolucionado el ámbito biotecnológico en Aragón a lo largo de los últimos años, Genzor apunta: "Ha crecido bastante y también ha ido expandiéndose a distintas áreas de actividad. La biotecnología antes podía aplicarse a pocas cosas y, actualmente, se utiliza en mucho ámbitos diferentes. De hecho, es uno de los sectores que más crece, detrás de las telecomunicaciones".

Desde Certest Biotec, fundada en Zaragoza en el año 2002 y dedicada al desarrollo y fabricación de productos de diagnóstico ‘in vitro’ con aplicaciones humanas, que permiten identificar los agentes causantes de enfermedades infecciosas en instalaciones médicas, laboratorios y hospitales, se definen como "una empresa innovadora". "La evolución de los productos biotecnológicos implica, necesariamente, el desarrollo de la tecnología. Utilizamos todo tipo de herramientas novedosas y aplicamos aquellas que nos sirven. En general, la tecnología que incorporamos la intentamos desarrollar nosotros". Para conseguirlo, cuentan con un departamento de Investigación y Desarrollo y otro de Innovación. "Consideramos que es la parte más importante de la empresa con diferencia y por eso es a la que destinamos más recursos", afirma Genzor. Sobre cómo se perfila el escenario futuro, "desde la compañía, lo que observamos es una aceleración de los cambios tecnológicos. Lo vemos desde una buena perspectiva, creemos que vamos a seguir creciendo y la cuestión será adaptarse al cambio o ser los motores del mismo", adelanta el director y cofundador de Certest Biotec. "Partir de la ciencia básica para convertirla en aplicada. Esa es nuestra innovación", concluye Genzor.

"Cada proyecto es, en sí mismo, un ejercicio de I+D+i"

"Comenzamos nuestra andadura desarrollando equipos analógicos y, en estos momentos, exploramos nuevos procesos de evolución tecnológica sobre soluciones de comunicación digital de banda ancha, así que el salto ha sido muy significativo", explica Juan Ferro, CEO de la empresa aragonesa Teltronic, sobre el camino recorrido por la compañía desde su fundación en 1974. Dedicada al diseño y fabricación de equipos y sistemas de comunicaciones críticas para los ámbitos de la seguridad pública, el transporte masivo de pasajeros y la industria –en sectores como la energía, la minería, la siderurgia, el petróleo y el gas, entre otros– el cambio de milenio trajo consigo "dos desarrollos cruciales" en la empresa: "La llegada de la tecnología digital que ha aportado seguridad, rapidez y calidad de transmisión, exigiéndonos al mismo tiempo un gran esfuerzo innovador, y, por otro lado, la expansión de la telefonía móvil".

"La innovación en el ámbito de las telecomunicaciones juega un papel primordial, la tecnología avanza muy rápido y eso nos exige estar en constante evolución", comenta. "Las peculiaridades del sector crean una serie de condicionantes en el proceso innovador –prosigue el CEO de Teltronic–. En primer lugar, encontramos los de carácter tecnológico. Además, hay otros de naturaleza comercial, ya que al ser un mercado sometido a la competencia internacional y con grandes operadores globales, hay una exigencia constante de inversión en I+D y una necesidad de diferenciación que, en nuestro caso, hemos dirigido hacia el desarrollo de soluciones que responden a las necesidad específicas y concretas de cada cliente", indica Ferro. "Se puede decir que cada nuevo proyecto es en sí mismo un ejercicio de I+D+i", afirma. Para llevarlo a cabo, Ferro indica: "En la actualidad dedicamos a este aspecto en torno al 15% de nuestra cifra de negocio y nos encontramos inmersos en pleno proceso de evolución tecnológica hacia soluciones de comunicación de banda ancha (LTE), partiendo, además, en una posición ventajosa gracias a toda la experiencia adquirida en materia investigadora".

"La formación de especialistas es un punto fuerte de Aragón"

"Este sector, a pesar de contar con un número importante de productos tradicionales, presenta cifras globales aceptables de innovación y de I+D en Europa. La personalización para crear productos finales con propiedades ‘a la carta’ y la búsqueda de soluciones ‘verdes’ más respetuosas con el medioambiente son dos de los motores fundamentales de la innovación", analiza Jorge Pérez, responsable de Investigación y Desarrollo en Industrias Químicas del Ebro (IQE). Entre los próximos proyectos de esta empresa aragonesa, especializada en la producción, comercialización y desarrollo de productos basados en la química del silicio y del aluminio, Pérez destaca: "La investigación de aditivos para el desarrollo de neumáticos que generen un menor consumo de combustible y con propiedades de agarre mejorado, aditivos para el fraguado acelerado del hormigón y una mayor economía en las obras, y otros productos dirigidos al sector de los aditivos alimentarios y de los detergentes ecológicos". Sobre la situación de la investigación, el desarrollo y la innovación en la Comunidad, el responsable de I+D explica: "Aragón tiene sus puntos fuertes, como la buena formación de especialistas en las áreas de la química y de la ingeniería, y, además, cuenta con un equipamiento adecuado en su universidad y centros tecnológicos. La vinculación entre técnicos de nuestra empresa y de estas instituciones es uno de los motores de la innovación en IQE", comenta.

Con más de medio siglo de vida, la compañía ha soportado los cambios experimentados en el sector. "El químico ha tenido una evolución bastante paralela a la marcha de la economía y del consumo en general. Hay dos factores que marcan el mercado, los derivados de los costes de la energía y la adaptación a las nuevas, y cada más exigentes, regulaciones", afirma Pérez. "La tendencia que se observa es que la industria química se está desplazando desde Europa a áreas económicas con mayores facilidades productivas y de normativa. Para romperla, el futuro de IQE pasa por lograr la fidelización de clientes globales y por ampliar mercados gracias a la innovación; buscando una mayor eficiencia, la minimización de costes y unos altos estándares de calidad", concluye.

"La tecnología es nuestra aliada"

"Estamos investigando continuamente para conseguir que la calidad de nuestros vinos sea cada vez más alta. Para ello, durante la vendimia, realizamos seguimientos de maduración en viñedo para aplicar diversos procesos de elaboración, intentado que las técnicas sean más respetuosas con la calidad de las uvas", indica Enrique Chueca, gerente de Bodegas Aragonesas. "En este momento estamos inmersos en un proyecto de investigación que esperamos que esté en el mercado a finales de 2019 o a principios de 2020", añade. Para esta empresa aragonesa, "el vino forma parte de un sector que está muy regulado y, por tanto, en el que es muy difícil introducir cambios bruscos. Aun teniendo en cuenta este aspecto, somos uno de los más dinámicos, ya que hemos ido adaptando tanto los estilos de vino como los ‘packaging’ a las exigencias del consumidor. Si comparamos los productos que se encuentran en el mercado en este momento con los de hace dos décadas, observaremos que son totalmente diferentes en todos los segmentos de mercado, tanto en el estilo clásico como en los vinos más modernos", comenta Chueca.

Sobre la introducción de nuevas herramientas para potenciar la innovación, el gerente de Bodegas Aragonesas apunta: "La tecnología es nuestra aliada, nos ha permitido elaborar los productos de una forma óptima para conseguir los máximos estándares de calidad. En nuestro caso, el hecho más relevante fue la introducción de los controles en viñedo desde finales de los años 80, permitiéndonos un conocimiento muy detallado de toda nuestra producción y dándonos una ventaja competitiva –explica sobre la trayectoria de la compañía, fundada en 1984–. En el aspecto comercial fuimos muy precoces. En esa misma década creamos un equipo comercial para atender al mercado internacional y, desde entonces, hemos ido completando nuestro equipo y hemos adaptado nuestros productos a los diversos canales de comercialización internacionales". Entre los hitos de Bodegas Aragonesas, su gerente destaca "haber conseguido que la garnacha se considere en el mundo como una de las mejores variedades".

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