Sociedad

Cómo entender el extraño mundo de los gatos

Estos felinos son animales que, o bien despiertan mucha simpatía, o bien inspiran cierto 'repelús'. Te vamos a dar las claves para entender algunos de sus comportamientos.

En ocasiones, los gatos siguen manteniendo su lado más salvaje.
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Aventureros, curiosos, cariñosos o distantes, felinos hay de todo tipo. En la cultura popular, hay gatos peculiares como Nana de la novela 'A cuerpo de gato' de Hiro Arikawa. En ella, este animalito comprende a los humanos y además, posee su propia opinión sobre nuestro comportamiento. Pero al contrario que Nana, a veces, para nosotros el gato es un verdadero misterio.

Hay que partir de una máxima, como en todo, no hay que generalizar. Cada gato es único, pero lo habitual es "que el gato sea independiente, curioso y aventurero, sobre todo porque es un animal que nunca acaba de estar 100% domesticado y conserva muchas cosas de su origen salvaje" explica Míriam Martínez, del blog Cosas de Gatos.

El truco está en el lenguaje corporal

Tanto si el felino es tu mascota, como si no. Es clave observar y conocer su lenguaje corporal. Para este animal, esto es un aspecto fundamental en el proceso de comunicación. Míriam Martínez señala: "Algunas de las formas más comunes que nos ayudan a entender al gato es observar sus orejas, su postura y su cola. Por ejemplo, un gato contento suele tener la cola alzada, nos saluda frotando su cara y/o cuerpo contra nosotros,  nos mira relajado y cierra suavemente los ojos". En el caso del enfado, al animal se le eriza el pelaje y "mueve fuertemente la cola de lado a lado", explica.

No es muy difícil observar que el gato se está enfadando, por eso cuando se da el caso de que el gato ataca sin previo aviso, suele ser porque no hemos advertido sus señales. "Tal vez el gato está moviendo intensamente la cola como diciendo '¡déjame ya!' y no lo entendemos, por eso acaba mordiéndonos", comenta la autora del citado blog. Es habitual, de hecho, que los gatos sientan predilección por morder nuestras manos durante las sesiones de juegos. Pero es únicamente responsabilidad nuestra, pues se trata de un problema de educación. Desde pequeños no hay que dejar que adquieran ese hábito.

Los gatos no se dejan domesticar

Esta costumbre de 'morder' proviene del lado cazador que aún mantiene. A diferencia del perro, que lleva más de 10.000 años a nuestro lado, el gato tan solo lleva unos 5.000 años, por eso mantiene parte de su lado silvestre. Pero además de su original forma de jugar, el gato manifiesta ese lado mediante otros comportamientos. Por ejemplo, con su predilección por las alturas, ya que mantienen la sensación de 'controlar todo'.

En otras ocasiones, los gatos muestran su lado salvaje mediante su comportamiento con el agua. Hay muchos gatos domésticos que no ingieren la suficiente cantidad de agua, uno de las causas es que el lugar en el que se encuentra el líquido no es el correcto. Para un gato " en su hábitat natural, el agua que está cerca de la presa puede estar contaminada", señala la autora del blog. Por este motivo, y al contrario de lo que se suele hacer, hay que mantener el agua apartada de la comida del animal.

Está claro que el minino es muy distinto del perro, por ello no hay que entrar en comparaciones. Mientra que el perro se rige por una jerarquía en la que obedece a un líder, el gato nos ve como iguales, nos ve como 'gatos gigantes'.

Si estás pensando en adoptar a un gato, aprende a conocerlo y disfruta de su compañía, pues 'vivir con un gato es un privilegio', concluye Miriam Martínez.

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